La Audiencia Personal Diaria con Dios
Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.
Jeremías 33:3
 


La Audiencia Personal Diaria con Dios

Como celebrar nuestra audiencia diaria y personal con Dios.

Uno de los mandamientos finales del Señor Jesucristo dirigidos a sus discípulos fue el siguiente: "Id y haced discípulos a todas las naciones." Mateo 28:19. La palabra "discípulo" procede de la misma raíz etimológica que la palabra "disciplina". Un discípulo no es simplemente un seguidor curioso o casual de Jesús, sino un seguidor disciplinado. Eso es lo que el Señor Jesús quiere que seamos.

El conseguir algo de importancia requiere siempre disciplina. Nadie jamás dominó un instrumento musical sin la disciplina necesaria para practicar regularmente. Todos los atletas se someten a una rigurosa disciplina a fin de sobresalir en su deporte predilecto. Un abogado, un médico, una ama de casa, un mecánico, una secretaria, un estudiante de ingeniería - cada uno de ellos debe seguir una disciplina prescrita a fin de sobresalir. ¿No es razonable creer que nosotros también debemos seguir una disciplina espiritual a fin de sobresalir como creyentes? Si seguimos una disciplina regular para destacarnos en una profesión, o un deporte, o un entretenimiento - que nos prepara solamente para esta vida - ¿no debemos acaso seguir una disciplina más estricta aún que nos prepare para la eternidad? Ninguna disciplina nos pagará un dividendo más grande que ésta. "Las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas". 2 Corintios 4:18

La religión cristiana es esencialmente una experiencia, una experiencia personal con Dios. La teología y la doctrina son sencillamente una explicación de esa experiencia. Muchas personas saben algo de la doctrina, pero nunca han tenido en realidad la experiencia. Así que naturalmente su religión es seca, formalista, carente de poder. No tiene vida, ni entusiasmo ni un sentido de la realidad. "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado". Juan 17:3

La sencilla disciplina sugerida en las páginas siguientes puede cambiarlo todo. Puede conducirle a una experiencia viva de Dios. Es su tiempo devocional diario con Dios. Cada uno de los grandes creyentes ha seguido una disciplina similar a la sugerida aquí. Ningún creyente puede prescindir de esta disciplina espiritual básica. Es gloriosamente simple. Y sin embargo es extraordinaria-mente eficaz. Le lanzamos el reto para que la ponga en práctica fielmente por un mes. Aún en este corto espacio de tiempo observará el potencial que tiene para cambiar literalmente su vida. "Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz". Hebreos 4:12

¿QUE NECESITO?

  1. Una Biblia.
  2. Un cuaderno o libro de notas (es preferible que sea pequeño, de hojas sueltas, que pueda llevar consigo).
  3. Una pluma o un lápiz.
  4. Un sitio tranquilo.
  5. Una hora definida fija todos los días - por lo menos 15 minutos para comenzar. (Puede llegar fácilmente a una hora.) Por lo general, por la mañana temprano es la hora mejor. Procúrese que sea a la misma hora todos los días, si es posible.

¿CUAL ES EL PROCEDIMIENTO?

  1. Comprenda que Dios está con usted en ese momento de reposo, de devoción. Está preparado no solamente para recibirlo, sino para guiarlo y dirigirlo. "Cuando venga el Espíritu de verdad (el Espíritu Santo), él os guiará a toda la verdad" Juan 16:13. ¿Cómo viene Dios a usted? Viene principalmente por su Palabra, la Biblia. Este es el cauce que usa con más frecuencia el Espíritu Santo.

  2. Comience por una breve oración. Agradézcale a Dios por sus bendiciones especiales y por estar aquí con usted ahora. Dígale que cree - que está esperando - que él se encuentre con usted, le hable, y le revele su voluntad durante esta hora de devoción. "Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros". Jeremías 29:13,14

  3. Lea el breve pasaje de las Sagradas Escrituras que ha escogido para el día.
    a) No lea sencillamente para "entender". Lea con un corazón abierto, con el sentido de la receptividad. Se está alimentando de la Palabra de Dios. Es alimento espiritual para usted. "No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." Mateo 4:4
    b) No entenderá todo lo que lee. No se moleste por ello. Recíbalo y susúrrele a Dios: "No entiendo todo esto … pero estoy seguro que tú me ayudarás a entender a medida que avanzamos" "El principio de la sabiduría es el temor de El Señor". Proverbios 1:7
    c) Que la lectura sea interrumpida por momentos de oración y meditación. En otras palabras, disfrute de esta comida espiritual. Gústela. Saboréela. Lea partes de ella en alta voz y escuche cómo suena con diferentes énfasis.

  4. Escriba lo que acude a su mente durante estos momentos de lectura o meditación y oración. Esta es la clave de su tiempo devocional. Cuando escribe, comienza a cristalizar y captar las operaciones del Espíritu Santo en su corazón, en su mente y en su alma. Hágalo bien personal y directo. No sencillamente lo que el pasaje "significa", sino lo que significa para usted. Quizá despierta un pensamiento que no está directamente relacionado con el pasaje que lee. No importa. Escríbalo. Se trata del mensaje personal del Espíritu Santo dirigido a usted.


  5. a) Naturalmente usted no estará siempre "sintonizado" en un cien por ciento al Espíritu Santo - sufrirá algunas interferencias producidas por sus propios pensamientos y opiniones. Pero a medida que sigue fielmente esta disciplina diaria, cada vez más su pequeño cuaderno de notas se convertirá en el registro del trato personal de Dios con su propia vida.
    b) He aquí un ejemplo real de las notas, que escribió alguien durante su tiempo devocional, correspondiente a un día: "Junio 3. El Padrenuestro. El Credo de los Apóstoles. Romanos 6:22,23. Ahora que soy libre del pecado y me convierto en esclavo de Dios, tengo como fruto la santificación y como fin la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, pero el don gratuito de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. Se siente bien uno cuando es librado de sus pecados. Se siente uno limpio y en la gracia de Dios para siempre. ¿Cómo podemos saber y aprender de Dios sin la voluntad de hacerlo? He pensado mucho en esto últimamente. Pero qué gozo me proporciona saber que tenemos un Padre Celestial, nuestro Dios viviente, a quien podemos acudir. Te damos gracias, sí, más que gracias, oh Señor, nuestro Dios, por toda tu bondad. Amén."

  6. Termine su tiempo devocional con oración.


  7. a) Comience dando gracias, alabando, adorando a Dios.
    b) Confiese sus pecados, pidiéndole el perdón a Dios.
    c) Afirme su fe en Dios. Pronuncie cuando menos varias declaraciones vigorosas de fe. Por ejemplo: "Dios es mi amparo y fortaleza … Sé que el Señor Jesucristo vive y que su reino viene indudablemente, vendrá a mí hoy … Todo lo puedo en Cristo que me fortalece … Con Dios nada es imposible … el Señor es mi Pastor … él es mi guía fiel".
    d) Presente a Dios sus peticiones y solicitudes. Quizá quiera mantener una lista de oración y marcarla a medida que Dios responde a las oraciones. Jesús dijo: "Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá" Marcos 11:24. Mantenga la lista lo suficientemente pequeña para que pueda orar por cada necesidad con verdadero propósito y fe.

    OTROS PUNTOS

    1. La hora devocional con Dios es una disciplina espiritual - una de las más importantes - pero no es la única. Para que su vida cristiana madure en forma saludable, querrá observar también otras disciplinas básicas. Estas disciplinas podrán llevarse con eficiencia dentro de la organización de su propia iglesia local:
      a) Asistencia regular a la iglesia.
      b) Estudio regular de la Biblia bajo un maestro calificado.
      c) Diezmo regular para la obra de Dios (el diez por ciento de sus ingresos).
      d) Servicio o labor regular para el Señor bajo la supervisión de aquellos que han sido puestos para dirigir.

    2. Divida su libreta de apuntes en dos secciones. La primera sección es un registro de su tiempo devocional diario. En la segunda sección tome nota de sermones, conferencias, estudios bíblicos, conversaciones por radio, pensamientos que acuden a su mente durante el día - cualquier cosa de valor espiritual. A fin de integrar esas notas en su propia vida en forma práctica, conviértalas en oración durante su hora devocional. En otras palabras, tome la substancia de las notas y haga de ellas una oración. Aplíquelas a su propia vida.

    ¿EN QUE PARTE DE LA BIBLIA DEBO COMENZAR?

    1. Uno de los métodos más sencillos de elegir su pasaje bíblico diario es leer un libro por vez, unos cuantos versículos por día. El evangelio de San Juan, Colosenses, la epístola de Santiago, la primera epístola de Juan, son buenos pasajes para comenzar.

    2. Quizá quiera seguir ciertos temas tales como la salvación, el perdón, la sanidad. Si es así, emplee una concordancia bíblica a fin de hallar distintos pasajes que traten del tema.

    3. Otra manera de comenzar sería empleando la siguiente serie de pasajes bíblicos, que lo conducirán a través de enseñanzas básicas cristianas en forma sistemática. Algunas de estas enseñanzas pueden ser cubiertas o abarcadas en un solo día, para otras quizá se necesitarían varios días:


    4. a) La Nueva Vida de un Creyente. 1 Juan 5:9-13; Santiago 1:2-8; Santiago 1:19-26; 1 Juan 1:5-10; Marcos 8:34-38; Efesios 2:1-10; 1 Pedro 1:3-9; 1 Pedro 1:22-2:3; Juan 15:1-11; 2 Corintios 5:14-21
      b) La Responsabilidad Cristiana. Filipenses 4:4-13; 1 Pedro 3:8-17; Romanos 14:13-23; Colosenses 3:16-25; Gálatas 6:1-10
      c) Aventuras en los Salmos. Salmo 1; 8; 73; 32; 46; 139; 91; 23.



      Tomado del libro:
      "La Familia Cristiana - Guía de Estudio"
      Larry Christenson
      Editorial Betania