- Grupos Pequeños.
Los miembros del Club Antioquía se reúnen en grupos, células, o comunidades pequeñas, que no excedan de 10 o 12 miembros. El propósito de los grupos pequeños consiste, en garantizar que todos los miembros de la célula tengan frecuentes oportunidades de participar, en el transcurso de la reunión, tanto para ser edificados, como para edificar a los demás. La meta consiste en que ninguno de los miembros participe como simple espectador
- Ambiente Universitario.
Los esfuerzos del Club Antioquía serán realizados por profesionistas universitarios y estarán dirigidos hacia alumnos y profesionistas universitarios. Pueden participar en las reuniones regulares de las células cualquier profesor, alumno, o exalumno de una institución universitaria. Personas ajenas al medio universitario podrán participar solamente como invitados en eventos especiales.
- Regla Fundamental de la Hermenéutica.
La interpretación de cualquier pasaje bíblico se realizará estudiando exclusivamente la información de otros pasajes de la misma Biblia que hablen del mismo tema. Una enseñanza o doctrina bíblica tendrá un fundamento más sólido entre mayor sea el número de versículos que hablen de ese tema. No es correcto, por lo tanto, construir una doctrina bíblica que esté apoyada solamente por 1 o 2 versículos bíblicos aislados. Esta regla además de garantizar que sea Dios mismo el que dé la interpretación, ofrecerá también un fuerte estímulo para que todos los miembros del Club Antioquía estudien la Biblia con dedicación, esfuerzo, constancia y entusiasmo. Esta regla nos evitará, además, los riesgos de apoyar nuestra fe en enseñanzas meramente humanas, en lugar de apoyarla en las verdades eternas reveladas por Dios en las Escrituras. 1ª Corintios 2:1-5
- Pacto de Compañerismo Cristiano.
Al inicio de cada semestre se leerá el siguiente pacto en la primera reunión de la célula, y cada uno de los miembros se comprometerá ante los demás, y delante de la presencia del Señor, a cumplirlo a lo largo del semestre:
- Me comprometo a no disminuir mi participación en mi propia iglesia local a causa de mi participación en el Club Antioquía.
- Me comprometo a promover que los miembros del Club se mantengan participando fielmente en la iglesia local a la cual el Señor los ha llamado.
- Me comprometo a no hablar, ni a favor ni en contra, de las tradiciones extrabíblicas de las diferentes iglesias representadas por los miembros de la célula, porque son enseñanzas ajenas a las de la Biblia, y porque existe el riesgo de que algunas de esas enseñanzas sean contrarias a las de la Biblia.
- Me comprometo a respetar las Doctrinas Bíblicas Características, DBCs de las diferentes iglesias, esto es, aquellas enseñanzas que sí están sólidamente basadas en la Biblia, pero que se enseñan preferentemente y con mayor énfasis en algunas iglesias que en otras. Este respeto consistirá, tanto en no tratar de darle mayor importancia a las DBC's de mi propia iglesia, como tampoco en restarle importancia a las DBC's de las otras iglesias.
- Me comprometo a concentrar mis esfuerzos en estudiar y poner en práctica en mi vida diaria, las enseñanzas del Cristianismo Básico, esto es, el cristianismo que ha sido común a todos los cristianos de todos los tiempos.
- Me comprometo a estudiar el Cristianismo Bíblico Integrado, constituido por el Cristianismo Básico más las Doctrinas Bíblicas Características de las principales versiones del cristianismo contemporáneo, bajo las siguientes consideraciones:
- Todas las DBC's que se estudien deberán estar sólidamente respaldadas por la Regla Fundamental de la Hermenéutica.
- Se me dejará en libertad de irlas incorporando gradualmente en mi sistema personal de creencias y en mi vida personal diaria, conforme las vaya asimilando, entendiendo e integrando con mi forma personal de vivir el cristianismo, esto es, conforme el Espíritu del Señor vaya mostrando directamente a mi espíritu la importancia de ellas. Romanos 8:16; Filipenses 3:15,16
- Enfoque Teocéntrico.
Todos los estudios bíblicos que se elaboren y se impartan en las células del Club Antioquía deberán tener un enfoque teocéntrico, esto es, deberán enfatizar lo que Dios espera que hagamos los hombres para servirlo a él, de acuerdo con su propósito, su programa, y sus estrategias reveladas en la Biblia; y se evitará consistentemente utilizar el enfoque antropocéntrico en el que se enfatiza lo que los hombres esperan obtener de Dios para su provecho personal. "Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas." Mateo 6:33.
- El Plan de Desarrollo de Dios.
Las enseñanzas de la Biblia se presentarán desde el punto de vista del plan que Dios ha diseñado para transformar nuestro mundo actual con todos sus problemas, en el glorioso Reino de Dios, el cual será un reino de justicia, de gozo y de paz, Romanos 14:17. A este enfoque que enfatiza la transformación de vidas y comunidades se le llama "El Plan de Desarrollo de Dios" para la humanidad. Este enfoque ayuda a ordenar las enseñanzas de la Biblia de acuerdo con la meta u objetivo que Dios pretende alcanzar para sí mismo.
Así como cualquier empresa espera obtener un producto definido al final de su línea de producción, así también Dios espera obtener al final de la historia de la humanidad un Pueblo Santo, el cual vendrá a recoger al final de los tiempos para sentarlo con él en su trono, para que participe en el gobierno del Reino de los Cielos. La relevancia de todas las enseñanzas bíblicas que se estudien en el Club Antioquía estará en proporción directa al grado en que contribuyan a lograr el objetivo de Dios.
- La Revelación Gradual de Dios.
Al diseñar los planes de estudio, los contenidos de los cursos, y los programas de trabajo, de las células del Club Antioquía, se tomará en cuenta el proceso de revelación gradual que Dios siempre ha empleado para transmitir su verdad. A través de la historia, Dios empleó 2000 años, desde 1900 A.C hasta 100 D.C., para revelar su propósito completo a toda la humanidad. Cada vez que volvemos a leer el mismo pasaje bíblico Dios frecuentemente nos revela nuevas enseñanzas, que siempre habían estado ahí, pero que aún no las habíamos percibido y apropiado. Conforme vamos creciendo y madurando espiritualmente en nuestra vida cristiana, Dios continúa revelándonos, o haciendo reales y entendibles para nosotros, nuevas enseñanzas contenidas en los mismos viejos y conocidos pasajes bíblicos. Esta revelación es gradual conforme a la obediencia, esto es, en el sentido de que Dios nos revela la siguiente etapa de su plan hasta después de que Él ha visto que hemos entendido y puesto en práctica las enseñanzas reveladas en la etapa anterior. Dios continúa hablando a sus hijos hoy, a través de su Palabra, de la misma forma que lo ha hecho siempre. Por esta razón es muy importante iniciar, mantener y perseverar en el tiempo devocional personal. Este tiempo devocional consiste en apartar un tiempo diario para orar y para leer la Biblia, esperando que Dios nos hable a través de ella. Este tiempo devocional es un tiempo diferente y adicional al que empleamos para estudiar la Biblia con el propósito de enterarnos y de conocer su contenido.
- Proceso de Crecimiento Espiritual.
El proceso mediante el cual Dios revela gradualmente las cuatro etapas sucesivas de su Plan de Desarrollo a cada ser humano determina cuatro etapas de crecimiento espiritual: la vida religiosa, el nuevo nacimiento, la nueva vida y la edificación de la comunidad. Durante la primera etapa, la de la Vida Religiosa, Dios se nos revela como el creador del universo que nos pide a los hombres que vivamos una vida limpia. En la etapa del Nuevo Nacimiento reconocemos que no tenemos, en nosotros mismos, la capacidad de vivir la vida limpia que Dios espera de nosotros, nos arrepentimos de nuestros pecados, de nuestra rebelión en contra de la dependencia de Dios, de haber intentado alcanzar la santidad por nuestras propias fuerzas, y entonces Dios nos traslada del reino de las tinieblas al Reino de la Luz (Colosenses 1:13). En la etapa de la Nueva Vida Dios empieza en nosotros el proceso de capacitación para vivir la nueva vida del Reino de Dios, capacitándonos con los frutos y los dones de su Espíritu. Durante la etapa de la Edificación, Dios empieza en nosotros el proceso de entrenamiento para edificar comunidades de vida cristiana, entrenándonos mediante el uso apropiado de los frutos y los dones con que hayamos sido capacitados en la etapa anterior, para proporcionar los servicios y desarrollar las relaciones del Espíritu, que se requieren para desarrollar la justicia dentro de la célula o comunidad de vida cristiana.
- Enseñanza Graduada.
En las células o pequeñas comunidades del Club Antioquía se estudiarán las enseñanzas de la Biblia, utilizando un sistema de enseñanza graduada, que tome en cuenta que el proceso de revelación gradual de Dios determina un proceso de crecimiento espiritual gradual, mediante:
- Células de Evangelismo en las que se estudien, y se pongan en práctica, los fundamentos del Proceso de Admisión al Reino de Dios.
- Células de Discipulado en las que se estudie, y se ponga en práctica, el Proceso de Capacitación Personal para Vivir en el Reino de Dios.
- Células de Edificación en las que se estudie, y se ponga en práctica, el Proceso de Entrenamiento para la Edificación de Comunidades de Vida Cristiana.
- Enseñanza Estructurada Didácticamente.
En las células o pequeñas comunidades del Club Antioquía se estudiarán las enseñanzas de la Biblia, en cada uno de los tres niveles, utilizando un sistema de enseñanza estructurado, con secuencias didácticas apropiadas, planeadas en cursos semestrales, de 15 semanas, con una frecuencia de una reunión de dos horas por semana. Debido a la secuencia didáctica de las lecciones, en la cual el contenido de la clase siguiente está basado en el contenido de la clase anterior, es muy importante no faltar a ninguna clase, y reponerla cuando se haya faltado a clase por alguna causa de fuerza mayor.
- Vidas y Comunidades Transformadas por el Poder Espiritual de Dios.
En las células o pequeñas comunidades del Club Antioquía se estudiarán las enseñanzas de la Biblia, dando libertad para las manifestaciones del poder y del amor del Espíritu de Dios, ya que la Biblia enseña que el Reino de los Cielos no consiste solamente en palabras, o doctrinas, sino también en el poder de Dios, (1ª Co 4:20; Mt 22:29; 1ª Co 2:1-5). Se buscará alcanzar esta libertad en el Espíritu:
- iniciando y terminando las reuniones con un espíritu de oración y de reverencia, entrando en la presencia del Señor mediante la alabanza y la adoración, para que la reunión no se lleve a cabo basada solamente en esfuerzos humanos, sino también en la presencia y en el poder del Espíritu de Dios.
- participando con el propósito de edificarse espiritualmente unos a otros mediante el poder del Espíritu de Dios, creciendo en santidad a nivel personal y en justicia a nivel comunitario.
- haciéndose todo decentemente y con orden, conforme a la Escritura.
- con el propósito de que las vidas transformadas por el poder de Dios den un testimonio innegable a todo el mundo, de que realmente existe un Dios santo y poderoso en el Cielo, con suficiente poder para prepararse un Pueblo Santo aquí en la tierra.
- para que al final de los tiempos, cuando el Señor Jesucristo regrese a recoger su Pueblo Santo, nos siente con él en su trono a participar en el gobierno del Reino de los Cielos, en un grado proporcional al servicio que le hayamos ofrecido aquí en la tierra, participando activamente en la edificación de comunidades de vida cristiana (Mateo 20:20-28: Marcos 10:35-45).
- Dinámica del Desarrollo Espiritual de la Comunidad.
En las células o pequeñas comunidades del Club Antioquía se pondrán en práctica las enseñanzas de la Biblia:
- poniendo especial interés en desarrollar las actitudes o frutos del Espíritu a nivel personal, con el propósito de que cada uno de sus miembros vaya creciendo en santidad personal.
- poniendo especial interés en desarrollar las habilidades o dones del Espíritu a nivel personal, con el propósito de ir capacitando a sus miembros para el servicio espiritual.
- poniendo especial interés en desarrollar las relaciones, o vínculos del Espíritu entre sus miembros, compartiendo los frutos o actitudes del Espíritu que se estén desarrollando en cada uno de sus miembros, con el propósito de ir creciendo en justicia a nivel comunitario.
- poniendo especial interés en desarrollar los servicios o ministerios del Espíritu entre sus miembros, compartiendo los dones o habilidades del Espíritu que se estén desarrollando en cada uno de sus miembros, con el propósito de ir creciendo en madurez espiritual a nivel comunitario.
- poniendo especial interés en que se estudien y se pongan en práctica las enseñanzas de la Biblia, con el propósito último de dar al mundo un testimonio convincente de que realmente existe un Dios Santo en el Cielo, con suficiente poder para edificarse aquí en la tierra, comunidades en las que sus miembros estén continuamente creciendo en santidad personal y en justicia comunitaria.
- poniendo especial interés en que se estudien y se pongan en práctica las enseñanzas de la Biblia, con la plena confianza de que nuestra oportunidad de servir al Señor allá en el Cielo será proporcional al grado en que hayamos participado aquí en la tierra, en la edificación de comunidades de vida cristiana.