Proyecto Antioquía
Un esfuerzo universitario para apoyar a la iglesia universal
 
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Puntos Esenciales del Cristianismo Bíblico Integrado

  1. La Meta de Dios. Dios creó a la humanidad con el propósito de formarse, a partir de ella, a través de los tiempos, un Pueblo Santo para la gloria de su Nombre y para sentarlo con su hijo Jesucristo en su trono a participar en el gobierno del Reino de los Cielos.

  2. El Plan de Dios. Para lograr su meta o su propósito de formarse un Pueblo Santo a partir de la humanidad, Dios estableció un proceso bien definido al cual nos referiremos como el Plan de Desarrollo de Dios. Este plan de desarrollo consiste de dos pactos o compromisos que Dios propone a los hombres. El Antiguo Pacto o pacto de la ley de Dios, y el Nuevo Pacto o pacto de la gracia. El Nuevo Pacto a su vez consiste de tres etapas sucesivas: salvación, santificación y edificación.

  3. La Revelación Gradual de Dios. Dios reveló gradualmente su propósito para la humanidad, y su correspondiente plan de desarrollo, a lo largo de un periodo de aproximadamente 2000 años, desde 1900 A.C. hasta 100 D.C., y lo dejó en forma escrita en el conjunto de libros que ha llegado a conocerse como "La Santa Biblia", o "Las Sagradas Escrituras", integrada por ambos el Antiguo y el Nuevo Testamento. La revelación del propósito de Dios contenida en la Biblia es completa, definitiva y autónoma, no requiere de ninguna adaptación ni actualización cultural. La meta de Dios y el proceso revelado para alcanzarla, son independientes de las cambiantes costumbres y formas de pensar de las diferentes culturas que han existido a través de los tiempos.

  4. El Propósito de la Existencia del Hombre. El propósito de Dios para sí mismo define el propósito de la existencia del hombre. Dios espera que cada ser humano llegue a la conclusión de que fue creado para servir a Dios participando activamente en la edificación de su Reino, conforme a su plan de desarrollo revelado en la Biblia. Sin embargo Dios le concede a cada ser humano entera libertad para definir el propósito de su existencia personal. Cada ser humano puede definir un propósito para su vida diferente del que Dios espera de él, lo cual por supuesto lo deja fuera del plan y del propósito de Dios. Lo que no se considera admisible es que un ser humano defina primero el propósito de su existencia y le pida después a Dios que le dé su aprobación. Dios nunca a considerado dentro de sus planes, la posibilidad de pedirnos nuestra opinión sobre la manera apropiada para alcanzar su objetivo, por la sencilla razón de que él nos creó, y conoce muy bien la limitación de nuestras capacidades y aptitudes.

  5. La Percepción Gradual de la Revelación de Dios. Cuando un ser humano decide seleccionar el propósito de Dios para la humanidad como el propósito personal para su existencia, Dios mismo empieza a revelarle su propósito, en forma personal, de una manera gradual y progresiva, sin necesidad de ningún intermediario humano ni espiritual. A pesar de que el plan de desarrollo de Dios ha sido revelado en su totalidad a través de la Biblia, cada ser humano lo percibe en su propio espíritu de una manera personal gradual. La razón de que la percepción de la revelación de Dios sea gradual, se debe a que está condicionada a la obediencia. Cuando una persona estudia, acepta y pone en práctica una de las etapas del plan de Dios, entonces Dios mismo empieza a revelarle la siguiente etapa. Cuando una persona no pone en práctica la información que Dios le reveló en cierta etapa, entonces Dios detiene el proceso de revelación gradual.

  6. El Proceso de Crecimiento Espiritual. El proceso de percepción gradual, de las diferentes etapas del plan de Dios, determinan un proceso de crecimiento espiritual personal, que involucra no solamente el conocimiento de las diferentes etapas, sino también un proceso definido de capacitación con herramientas espirituales, (las habilidades y actitudes del Espíritu), sin las cuales el ser humano no es capaz de proporcionar el servicio esperado por Dios, e involucra también un proceso de entrenamiento en el uso apropiado de las herramientas espirituales, (los servicios y las relaciones del Espíritu).

  7. Los Programas de Trabajo de la Comunidad de Creyentes. Las diferentes etapas del proceso de crecimiento espiritual personal, determinan los diferentes programas de trabajo que la comunidad de creyentes debe establecer para apoyar el crecimiento espiritual de cada uno de sus miembros en cada una de estas diferentes etapas, (evangelismo, discipulado y edificación).

  8. La Estructura Organizacional de la Comunidad de Creyentes. Los diferentes programas de trabajo, que debe ofrecer la comunidad cristiana para apoyar el crecimiento espiritual de sus miembros, determinan la estructura organizacional apropiada para lograrlo. Es muy importante que la enseñanza se ofrezca graduada en diferentes niveles, de acuerdo a las diferentes etapas de crecimiento, y que en cada uno de los niveles la enseñanza se ofrezca mediante una secuencia didáctica apropiada. Es además muy importante que los procesos de capacitación y entrenamiento se lleven a cabo en grupos pequeños en los cuales cada uno de los participantes tenga frecuentes oportunidades de participar activamente ejercitando sus herramientas espirituales.

20 de Noviembre, 2001