El Propósito de Dios - Ocho Aspectos
Promoviendo la edificación de el Reino Unido de los cielos
Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8


Capítulo 4: EL PROPÓSITO RECONSTRUIDO

El Cristianismo Bíblico Integrado

4.1) La Regla Fundamental de la Hermenéutica.

Siendo la Biblia tan importante, por ser la única revelación de Dios para los hombres, es sumamente importante poder sacar información de la Biblia de una manera inteligente, y para ello estudiaremos la regla fundamental de la hermenéutica.

La Hermenéutica es la ciencia y el arte de interpretar correctamente documentos antiguos. Por supuesto que esta regla no puede ser un sustituto a la guía del Espíritu Santo, quién siempre nos guiará a toda la verdad. Si uno no tiene la certeza de estar siendo guiado por el Espíritu de Dios, debe uno preocuparse primero por adquirir esta guía, ya que esta regla es solamente una herramienta complementaria para aquella.

Para entender bien la importancia de esta regla, tomemos como ejemplo a La Ilíada, o a La Odisea, ambas de Homero, escritor de la antigua Grecia, que vivió varios cientos de años antes de Cristo. Y supongamos que estamos leyendo un pasaje de La Odisea cuyo significado no nos queda completamente claro. Lo mejor sería preguntarle directamente al autor, para que él mismo nos explicara lo que quiso decir exactamente. Si les preguntamos a treinta personas diferentes, que es lo que ellos piensan o entienden que quiso decir Homero en ese pasaje, es muy probable que obtengamos treinta opiniones diferentes. Y si Homero murió hace ya muchos siglos, ¿qué podemos entonces hacer para obtener una respuesta inteligente?

La solución es realmente muy simple, una vez que la entendemos, claro está. Lo que debemos hacer es buscar otros pasajes de la misma Odisea, en los cuales el mismo autor, nos hable del mismo tema, o de un tema muy parecido, y en el caso de que podamos obtener unos diez, quince o veinte pasajes paralelos, esto es, que hablen del mismo tema, podemos entonces juntar la información de todos ellos y así obtener la opinión del mismo autor sobre el pasaje difícil de interpretar correctamente. La regla, pues, es muy simple: dejemos que Homero interprete correctamente a Homero.

Cuando aplicamos esta regla de interpretación a la Biblia, cobra aún mayor importancia, puesto que la Palabra de Dios solo puede ser interpretada correctamente por ella misma, debido a la tremenda diferencia entre nuestros pensamientos y nuestros caminos con los de Dios.

La violación flagrante de esta regla consiste en tratar de construir toda una enseñanza bíblica sobre un solo versículo aislado, o sobre un par de versículos solamente, obviamente eso no es correcto. Para poder establecer una sólida enseñanza bíblica sobre cualquier tema, es necesario, por lo tanto, tener al menos una decena de pasajes paralelos, que hablen claramente sobre el mismo tema.

4.2) Las Diferentes Interpretaciones de la Biblia.

Empezaremos nuestro estudio del Cristianismo Básico analizando la forma en que se generaron, históricamente, las diferentes iglesias o denominaciones cristianas.

Durante los primeros 1300 años de existencia, el cristianismo estuvo limitado geográficamente, casi exclusivamente, a los países que ahora constituyen Europa. Políticamente creció y se extendió dentro del Imperio Romano, durante los primeros 400 años, y en lo que llegó a ser el Sacro Imperio Romano Germánico durante los siguientes 900 años. Ese extenso territorio tuvo como lengua oficial al idioma latín.

La unidad cultural que proporcionaba el Imperio Romano, con su filosofía, su estructura política, su herencia cultural grecorromana, y su idioma común, estuvo acompañada de una estructura eclesiástica común, la Iglesia Católica Romana, y una enseñanza cristiana común, el Catolicismo. De hecho, las ceremonias religiosas de esta iglesia continuaron celebrándose, en todo el mundo, en el idioma latín, hasta principios de 1970.

Durante el período comprendido entre los años 1300 y 1500 empezaron a diferenciarse las culturas nacionales europeas. Este proceso se inició con el nacimiento de las lenguas romances, y con la definición de otros idiomas nacionales como el inglés, el holandés, y el alemán. El italiano empezó a surgir como un idioma nacional a partir de la publicación de "La Divina Comedia", de Dante Alighieri, en el año 1321; el español con la publicación de "El Cantar del Mio Cid", anónimo, en 1307; el inglés con la publicación de "Los Cuentos de Canterbury", de Geoffrey Chaucer, en 1387, etc... El nacimiento y definición de estas lenguas nacionales marcó el inicio de nuevas culturas nacionales, diferenciadas de la cultura romana que había sido común durante los 1300 años anteriores. Y esta diferenciación de culturas originó la diferenciación de las interpretaciones del Cristianismo.

El proceso empezó en Alemania, que fue el primer lugar en el que se publicó la Biblia en el idioma propio del país, en lugar de publicarse en latín como se había hecho durante 13 siglos. De la naciente cultura alemana surgió el Luteranismo. De la naciente cultura escocesa surgió el Presbiterianismo, de la cultura inglesa nacieron los Bautistas primero y los Metodistas después.

Los países que iniciaron culturas basadas en lenguas romances, íntimamente relacionadas con el latín, como España, Francia e Italia, heredaron la interpretación bíblica de la cultura romana, esto es, la interpretación Católica Romana.

Esta estrecha relación entre la cultura y la interpretación bíblica del Cristianismo se ve confirmada por los tipos de iglesias que heredaron las nuevas colonias establecidas en el Nuevo Mundo. Los países de Latinoamérica, colonizados por España, bajo el gobierno de los Reyes Católicos, heredaron la interpretación Católica del Cristianismo. Los Estados Unidos de América, y el Canadá, colonizados por Inglaterra principalmente, y en pequeña escala por otros países como Alemania y Holanda, heredaron las interpretaciones Bautistas, Calvinistas, Luteranas, Presbiterianas y Metodistas de las culturas inglesa, holandesa, alemana y escocesa.

Esta íntima relación entre la cultura predominante en un país y la interpretación bíblica mayoritaria del mismo se ilustra gráficamente en la Figura No. 8, página 59.

Si profundizamos un poco más en nuestro análisis del origen de las diferentes interpretaciones del Cristianismo, podemos ver la manera como los diferentes rasgos culturales de cada país o región influyeron en la formación de las diferentes interpretaciones bíblicas del Cristianismo. Para simplificar lo más posible nuestro análisis, consideraremos que las culturas se diferencian entre sí, unas de otras, principalmente por su filosofía, o manera de pensar, y por sus costumbres sociales.

4.3) La Generación de las Diferentes Interpretaciones de la Biblia.

El poder espiritual potencial, contenido en la revelación original del Plan de Dios, contenido en la Biblia, se diluyó de una manera considerable debido a los dos elementos característicos del proceso de diversificación: a) la selección preferencial de enseñanzas reveladas, y b) la asimilación con los elementos de la cultura regional, ajenos a la revelación.

La Figura 9, página 60: "El Origen de las Diferentes Interpretaciones Bíblicas," ilustra gráficamente como se fueron generando las diferentes interpretaciones de la Biblia, al irse extendiendo el cristianismo por las diferentes regiones del Imperio Romano.

Cuando llega la Biblia a la cultura de la Región X, se seleccionan preferentemente las porciones X1, X2 y X3 de la revelación. La porción X1 se mezcla con la Filosofía X para formar la Teología X, la porción X2 pasa a formar la Doctrina X, y la porción X3 se mezcla con las Costumbres Sociales X para formar la Tradición X. Estos tres elementos, la Teología X, la Doctrina X, y la Tradición X constituyen la forma como la Cultura X interpreta la Biblia, y esta Enseñanza X ocasiona una Forma de Vivir X, una Forma de Adorar X, y una Estructura Organizacional X. En el segundo renglón de esa tabla se muestra que algo semejante sucede cuando llega la Biblia a la Cultura Y. Para el año 300 ésta tabla ya tenía más de diez renglones.

El proceso de asimilación, de la revelación original de Dios contenida en la Biblia, con la cultura regional, omitió algunas porciones de la revelación, y agregó elementos culturales ajenos a la revelación de Dios, los cuales diluyeron la enseñanza original, disminuyendo considerablemente la eficiencia de la revelación original.

El grave peligro de agregar enseñanzas ajenas a la revelación bíblica, lo señaló el Señor Jesucristo, al reprender con dureza a los líderes religiosos de su época, haciendo referencia a la profecía de Isaías: "...habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición...hipócritas...enseñando como doctrinas mandamientos de hombres...erráis ignorando las Escrituras y el poder de Dios." Mateo 15:1-9; 22:29; Isaías 29:13

La tabla de la Figura 9, página 60, muestra solo dos renglones, pero debería tener al menos 10 renglones, para tomar en cuenta las diferentes versiones que se generaron en los tres primeros siglos. Y debería tener 4 o 5 renglones más, para tomar en cuenta las versiones que se generaron durante la Reforma del Siglo XVI.

Tratar de recuperar las enseñanzas originales de la revelación, para intentar reconstruir el Plan de Desarrollo de Dios, estudiando estos quince renglones de derecha a izquierda, o sea partiendo de las diferentes enseñanzas de las 15 versiones mencionadas, es una tarea imposible por lo gigantesca. Algunas personas han dedicado su vida entera, a estudiar las teologías de San Agustín, o de Santo Tomás, o de Lutero o de Calvino. O sea que estudiar las teologías de esas quince versiones, implicaría estudiar una cantidad enorme de literatura. Por esa razón, en este estudio utilizaremos un enfoque indirecto, y más científico.

La Figura 10, página 61: "Invirtiendo el Proceso del Sincretismo Religioso" muestra en el primer renglón el proceso original de fragmentación de las enseñanzas de la Biblia y su mezcla con filosofías y tradiciones regionales. Y en el segundo renglón muestra la manera de invertir ese proceso, detectando las filosofías y las tradiciones, y aislando las enseñanzas bíblicas, para reconstruir el Plan de Desarrollo de Dios revelado originalmente.

4.4) Las Enseñanzas de la Biblia y de la Iglesia.

En esta sección estudiaremos la relación que guardan entre sí las enseñanzas de una iglesia cualquiera, que llamaremos la Iglesia A, y las enseñanzas de la Biblia. Al efectuar este análisis tendremos la oportunidad de definir las tradiciones religiosas extrabíblicas, y de considerar cuál es su importancia con respecto a las enseñanzas bíblicas.

En la Figura 11, página 66, representamos con un círculo a la enseñanza de la Biblia, y representamos con una elipse que se intercepta con el círculo, a la enseñanza de la Iglesia A. De esta figura podemos hacer varias observaciones importantes. Lo primero que observamos es que una parte de la enseñanza de la Iglesia A esta contenida en la enseñanza de la Biblia. También observamos que una parte de la enseñanza de la Iglesia A no proviene de la Biblia; a esta parte le llamaremos la tradición religiosa de la Iglesia A. Y observamos finalmente que hay una parte de la enseñanza de la Biblia que no se incluye dentro de la enseñanza de la Iglesia A.

Aquella parte de la enseñanza de la Iglesia A que no está contenida en la Biblia, esto es su tradición, no puede considerarse ni buena ni mala, por el simple hecho de no estar contenida en la Biblia. De hecho, a la hora de poner en práctica las enseñanzas bíblicas para edificar una comunidad de vida cristiana, deberán tomarse algunos acuerdos y fijarse ciertas normas, para poder funcionar adecuadamente y poder lograr los objetivos bíblicos. Y algunas veces estas normas y acuerdos no estarán mencionados explícitamente en la Biblia. Es decir, ciertas tradiciones, o enseñanzas extrabíblicas, son útiles y a veces hasta necesarias en la práctica.

Lo que sí importa para clasificar a las tradiciones como buenas o malas, es que no vayan en contra de las enseñanzas de la Biblia. Si la Biblia va a tomarse en cuenta para la enseñanza de la iglesia, entonces la Biblia reclama ese derecho, que cualesquiera tradiciones religiosas extrabíblicas que se agreguen a la enseñanza de la iglesia no deberán estar en contra de ninguna enseñanza bíblica. Esto no solamente es una clara enseñanza bíblica, sino que nos fue dada por el mismo Señor Jesucristo:

"Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?... Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; más su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres... Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo." Mateo 15:1-14.

No solamente no deben contradecir las tradiciones religiosas a ninguna enseñanza bíblica, para que puedan ser aceptables junto con la Biblia, sino que nunca se les debe conceder una importancia comparable a la que tienen las enseñanzas bíblicas. Es muy fácil caer en el error que cayeron esos fariseos que criticaron al Señor Jesús por no cumplir las tradiciones, pero el reproche que les dirigió el Señor: Hipócritas... en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres, les dejó claramente expresado, a ellos y a todos los líderes cristianos de todos los tiempos, que no servían para nada esas tradiciones, (en vano me honran, les dijo), si por cumplir las tradiciones dejaban de cumplir los que si eran verdaderamente mandamientos de Dios y no mandamientos de hombres.

De hecho, los fariseos se ofendieron muchísimo porque el Señor les había criticado a ellos "sus santas" tradiciones, pero el comentario que hizo entonces el Señor, de que las plantas que no habían sido plantadas por su Padre serían desarraigadas, y de que eran guías ciegos que guiaban a otros ciegos, debe de ponernos a pensar muy seriamente a todos los cristianos en tener mucho cuidado de darle importancia indebida a las tradiciones religiosas extrabíblicas.

Estos conceptos se expresan gráficamente en la Figura 12, página 66.

Por otra parte, regresando a aquellas enseñanzas bíblicas que no se enseñan en la Iglesia A, estamos seguros de que la razón por la cual no se enseñan, no es porque quieran esconderse deliberadamente, sino simplemente sucede que hay otras enseñanzas bíblicas que se consideran más relevantes, y en ellas se concentran los esfuerzos y los recursos disponibles.

4.5) El Cristianismo Básico.

En esta sección estudiaremos la forma de definir un Cristianismo Básico analizando las enseñanzas de las diferentes iglesias. Empezaremos por analizar la relación que guardan las enseñanzas de las diferentes iglesias, con respecto a las enseñanzas de la Biblia, y también unas con respecto a otras. Tendremos oportunidad de definir el Cristianismo Básico y de definir también las Doctrinas Bíblicas Características de cada iglesia.

En la Figura 13, página 67, representamos con un círculo a la enseñanza de la Biblia, y representamos con cuatro elipses que se interceptan con el círculo, y que se interceptan también unas con otras, a las enseñanzas de cuatro iglesias representativas, a las que hemos llamado las Iglesias A, B, C, y D. De esta figura podemos hacer varias observaciones importantes. Lo primero que observamos es que hay una región en el centro de la Figura 13, página 67, sombreada con una cuadrícula pequeña, que tiene una propiedad increíblemente importante: está contenida tanto dentro del círculo como también dentro de cada una de las cuatro elipses. Esta región representa aquellas enseñanzas bíblicas que son enseñadas en cada una de las cuatro iglesias consideradas, a estas enseñanzas les llamaremos Cristianismo Básico. También observamos otro tipo de regiones muy importantes, de las cuales tenemos cuatro en la Figura 13, página 67, sombreadas de diferente forma. Estas regiones tienen la propiedad de estar contenidas tanto dentro del círculo como también dentro de solo una de las cuatro elipses, a estas enseñanzas les llamaremos las Doctrinas Bíblicas Características de cada iglesia. Tomemos por ejemplo la región sombreada con líneas onduladas, la cual está contenida tanto dentro del círculo como dentro de la elipse C, esta región representa las enseñanzas de la Biblia que sí son enseñadas por la Iglesia C, y que no son enseñadas por las Iglesias A, B, y D, por lo que son las Doctrinas Bíblicas Características de la Iglesia C. En el siguiente capítulo desarrollaremos este tema de las Doctrinas Bíblicas Características, DBC's.

El conjunto de enseñanzas bíblicas que son enseñadas en todas las iglesias, a las cuales hemos llamado Cristianismo Básico, fue tratado de definir por primera vez, por C. S. Lewis, un profesor de literatura medieval de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, en un libro publicado en 1945, con el nombre en inglés "Mere Cristianity", el cual fue traducido al español por Editorial Caribe en el año 1977, esto es 32 años después, con el sugestivo título "Cristianismo ... ¡y nada más!". En el prólogo de este libro su autor declara que intentará definir en él, el Cristianismo que ha sido común a todos los cristianos de todos los siglos.

Aunque el libro de Lewis es el libro clásico sobre este tema, es un libro que resulta un poco difícil de leer por el estilo en que está escrito. Nueve años después, en 1953, se publicó "Peace with God", un libro que retomaba este tema del Cristianismo Básico, pero que, a diferencia del anterior, fue escrito en un lenguaje muy sencillo, lo cual hace que el libro sea muy fácil de leer. Su autor Billy Graham, que escribió su libro hace 69 años, tiene muchos años de ser el evangelista más popular de Estados Unidos y de todo el mundo. Billy Graham acostumbraba a dar sus mensajes evangelísticos en estadios universitarios ante 80 o 100 mil personas. Acuden a escucharlo cristianos de todas las iglesias, con el sorprendente resultado de que todos ellos reciben una edificación espiritual, y a la vez nadie es ofendido en ninguna de las creencias básicas de su iglesia o denominación. Su secreto en realidad es muy sencillo, ya que desde hace 69 años había proporcionado una muy buena definición del Cristianismo Básico en su libro "Paz con Dios", el cual fue traducido al español en 1979.

Otro de los libros clásicos sobre el tema del Cristianismo que ha sido común a todos los cristianos de todos los siglos, es el libro de John R. W. Stott, publicado en inglés bajo el título "Basic Christianity", por la editorial Inter-Varsity Press, en 1957. Fue traducido al español 20 años después, en 1977, por Ediciones Certeza bajo el título "Cristianismo Básico"

Esta enseñanza del Cristianismo Básico ha sido impulsada por dos grupos que trabajan en el ambiente universitario en forma semejante. Ambos están integrados casi exclusivamente por estudiantes y llevan a cabo sus reuniones de estudio bíblico y de discipulado, dentro de las mismas universidades, en donde se reúnen, entre semana, cristianos de muy diversas iglesias, para edificarse mutuamente y para orar unos por otros, regresando domingo tras domingo cada uno a su propia iglesia, en donde frecuentemente destacan por su participación activa en los servicios de la iglesia. Por esta razón muchos pastores promueven la participación de los jóvenes universitarios de sus iglesias en estos grupos de Cristianismo Básico. El secreto de como logran realmente edificarse unos a otros, evitando discusiones estériles y evitando hacer proselitismo para sus propias iglesias, lo estudiaremos en la siguiente sección.

El más antiguo de estos grupos remonta sus orígenes a la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, con la formación de la Asociación Cristiana Universitaria de Cambridge, en 1877. Para 1918 el movimiento se había extendido a las universidades de Oxford y de Londres, y para 1928 estuvieron representadas catorce universidades en la formación del Compañerismo Universitario de Asociaciones Evangélicas, (Inter-Varsity Fellowship of Evangelical Unions). El movimiento se extendió a los Estados Unidos en 1940, año en que se incorporó el Compañerismo Estudiantil Cristiano de E. U. A. (Inter-Varsity Christian Fellowship of the U.S.A.). Posteriormente, en 1947, se integró a nivel internacional, el Compañerismo Internacional de Estudiantes Evangélicos, C.I.E.E., (International Fellowship of Evangelical Students, I.F.E.S.)

El otro de estos grupos universitarios es de origen norteamericano y se llama La Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo, (Campus Cruzade for Christ). Este movimiento fue fundado en el año de 1951 por William Bright, con el apoyo del evangelista Billy Graham. Inició sus operaciones en la Universidad de California en Los Angeles, UCLA.

Otro grupo que promueve en forma similar la divulgación del Cristianismo Básico, entre profesionistas y hombres de negocios, fue fundado por Demos Shakarian, también en Los Angeles, y también en el año 1951. Esta asociación se llama El Compañerismo Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo (Full Gospel Business Men's Fellowship International, FGBMFI). A diferencia de los dos grupos anteriores este grupo no se reúne en las universidades, sino que celebran cenas mensuales de compañerismo en los restaurantes lujosos más populares de la ciudad. A semejanza de los otros dos grupos, en este se reúnen también cristianos de muy diversas iglesias para edificarse mutuamente sin ninguna intención de proselitismo.

Los Navegantes son otro grupo que promueve la difusión del Cristianismo Básico, sin intenciones proselitistas para ninguna iglesia en particular, ni con el propósito de fundar nuevas iglesias. Fue fundado por Dawson E. Trotman, en 1933. Su propósito principal consiste en discipular a los cristianos, sin distinción de iglesias ni denominaciones, para que desempeñe mejor sus funciones cada quién dentro de la iglesia en la que haya sido llamado por el Señor. Operaban principalmente entre los miembros de la Marina de los E.U.A., de donde toman el nombre de Navegantes.

4.6) Generación de Conflictos entre Cristianos.

En esta sección estudiaremos en que consiste el secreto, de estos grupos de Cristianismo Básico, para conocer como logran edificarse mutuamente, evitando discusiones estériles, y evitando hacer proselitismo para sus respectivas iglesias. Para ello estudiaremos primero la forma como se generan los diferentes tipos de conflictos entre cristianos de diferentes iglesias, para ver posteriormente la forma como pueden prevenirse y evitarse.

El conflicto más común entre cristianos de diferentes iglesias se genera cuando el cristiano x1, de la iglesia A, empieza a platicar de religión con el cristiano x2, de la iglesia B. Supondremos que el conocimiento que cada uno de ellos tiene, de las enseñanzas de su iglesia, se limita solamente a una pequeña parte de sus tradiciones. Sus respectivos conocimientos se representan como pequeños círculos en la Figura 14, página 67. Después de muy poco tiempo de haber empezado a platicar se dan cuenta de que ambos están hablando de dos cosas totalmente diferentes y deciden simplemente cambiar el tema, por otro en que tengan algo en común. A este conflicto lo llamaremos el conflicto Tipo I.

El conflicto Tipo II se genera cuando dos cristianos de diferentes iglesias, cuyos conocimientos de religión se limitan a una pequeña porción de las doctrinas bíblicas características de sus respectivas iglesias, empiezan a platicar sobre la Biblia. A sus respectivos conocimientos los designaremos como y1 y y2, y los ilustramos gráficamente en la Figura 14, página 67, como pequeños círculos. Este tipo de conflicto es más grave que el anterior, ya que cada uno de los dos cristianos defiende su punto de vista apoyándose en la pequeña cantidad de enseñanzas bíblicas que conoce, las cuales se enseñan casi exclusivamente en su iglesia y no en las demás.

El conflicto Tipo III, el cual es el más grave, se genera cuando dos cristianos de diferentes iglesias, cuyos conocimientos de religión se limitan a una pequeña porción del Cristianismo Básico, empiezan a platicar sobre la Biblia. A sus respectivos conocimientos los designaremos como z1 y z2, y los ilustramos gráficamente en la Figura 14, página 67, como pequeños círculos. Este tipo de conflicto es el que ocasiona discusiones más acaloradas, ya que ambos cristianos defienden su punto de vista apoyándose en doctrinas bíblica básicas.

De la descripción de los tres tipos de conflictos, observamos que los tres tienen un origen común: la ignorancia de las enseñanzas de la Biblia. Si pusiéramos a platicar a dos cristianos de diferentes iglesias que conocieran todas las enseñanzas bíblicas, no podría haber ningún conflicto, puesto que estarían hablando exactamente de los mismos conocimientos, y estarían completamente de acuerdo en todos los temas que discutieran. Es muy triste, decirlo, pero el origen de todas las discusiones entre cristianos es la ignorancia. Simple ignorancia. Nada más que ignorancia de las enseñanzas de la Biblia. Simple ignorancia de la única revelación de Dios para los hombres. Simple ignorancia de la voluntad de Dios para nuestras vidas.

4.7) Prevención de Conflictos entre Cristianos.

Veamos ahora cómo podemos evitar estos conflictos. La forma de hacerlo es mediante un acuerdo, el cual se pone en práctica espontáneamente en los grupos de Cristianismo Básico descritos en la sección anterior, sin que tenga que mencionarse expresamente, y sin que tenga que referirse a él con un nombre especial. Pero con el propósito de referirnos a él posteriormente le llamaremos "El Pacto de Compañerismo Cristiano".

Este Pacto de Compañerismo Cristiano consiste en tres acuerdos:

  1. puesto que las reuniones tienen el propósito de estudiar y compartir las enseñanzas de la Biblia que hemos llamado Cristianismo Básico, y dado que ninguna de las tradiciones de las iglesias representadas está contenida en las enseñanzas de la Biblia, se acuerda no hablar para nada de ninguna de las tradiciones religiosas extrabíblicas de ninguna de las iglesias; con esta parte del acuerdo se evitan una cantidad innumerable de conflictos del tipo I;
  2. para evitar los conflictos del tipo II, se hace un acuerdo de caballeros, consistente en respetar las Doctrinas Bíblicas Características,(DBC), de los demás miembros del grupo, sin tratar de restarles importancia a las DBC de las iglesias de los otros miembros, y sin tratar de aumentarles la importancia a las DBC de nuestra propia iglesia, ya que estando todas ellas contenidas en la Biblia, todas son parte de la revelación de Dios, y todas tienen la misma importancia; con esta parte del acuerdo se evita otra buena cantidad de conflictos;
  3. aun cuando los tres tipos de conflictos están causados por la ignorancia de las enseñanzas de la Biblia, y aun cuando la ignorancia nunca es deseable, cuando se trata de la ignorancia del Cristianismo Básico, que constituye las verdades fundamentales de la revelación de Dios, eso debe combatirse tenazmente; así pues, para evitar los conflictos del tipo III, el acuerdo consiste en utilizar las reuniones precisamente para eso: para estudiar y compartir, detallada y exhaustivamente, el Cristianismo Básico.
4.8) El Contenido del Cristianismo Básico.

La descripción detallada del Cristianismo Básico requiere un libro aparte para él solo. Pero en esta sección queremos dar una explicación mucho muy breve de su contenido. Deberá tener varias características:

  • deberá ser una presentación de carácter audiovisual, para que pueda ser recordada durante mucho tiempo, y deberá ser lo suficientemente breve para que podamos dársela a cualquier persona que no sea cristiana en solo cinco minutos, mientras tomamos una taza de café, utilizando la servilleta de la mesa para hacer las ilustraciones requeridas;
  • deberá ser una presentación que edifique espiritualmente a nuestro compañero, sin importar cuál sea el tipo de creencias que él tenga; aquí conviene recordar que, si queremos hacer que un perro hambriento suelte el hueso seco que está mordiendo y defendiendo con furia, lo mejor es ofrecerle un suculento y jugoso pedazo de carne fresca, entonces él solo soltará el hueso seco;
  • deberá ser una presentación que no ofenda ni ataque ninguna de las creencias erróneas que pueda tener nuestro amigo, debemos evitar caer en la fuerte tentación de contradecirlo y corregirle sus creencias erróneas, nuestro objetivo debe ser llevarlo a que conozca a Dios personalmente a través de Jesucristo, si logramos eso, Dios se encargará del resto, y le irá revelando personalmente, con amor, paciencia, y cortesía, todas sus creencias erróneas, de la misma forma que lo hizo con nosotros mismos.

Las cinco verdades del Cristianismo Básico están ilustradas en la Figura 15, página 73, y se pueden describir brevemente de la siguiente manera:

  1. Dios nos ama. El arco de círculo de la parte superior representa a Dios y el de la parte inferior, representa al hombre. El hecho de dibujarlos entrelazados representa el amor que Dios tiene por el hombre. Al principio Dios puso al hombre en el paraíso y lo visitaba para platicar con él porque Dios quería tener compañerismo con el hombre, ese plan original de Dios, de amar al hombre y tener compañerismo con él, nunca ha cambiado
  2. Todos somos pecadores. Pero si Dios nos ama, entonces ¿por qué no disfrutamos de paz y felicidad continuamente? Lo que pasa es que nosotros nos alejamos y nos separamos voluntariamente de Dios, tratando de vivir nuestra vida para nosotros mismos, sin tomar en cuenta la voluntad de Dios. Y esa separación de Dios es la esencia del pecado, cualquier cosa que nos separa de Dios es pecado. La Biblia enseña claramente que todos somos pecadores y que todos estamos destituidos de la presencia de Dios.
  3. El hombre no puede alcanzar a Dios. Al habernos alejado de Dios, empezamos a sentir un gran vacío y una gran falta de sentido y de propósito en nuestras vidas. Como no alcanzamos a entender que ese vacío se debe a que perdimos la comunión con Dios, empezamos a buscar algo que nos llene, buscamos un título universitario con la esperanza de que al alcanzarlo nos sentiremos satisfechos y llenos de propósito, pero después de varios años de esfuerzos lo alcanzamos... y nos sentimos igual de vacíos y sin sentido que antes; buscamos una novia, buscamos una familia, buscamos una posición social, etc., y siempre pasa lo mismo, cuando por fin lo logramos nos encontramos igual de vacíos que al principio. Y lo que pasa es que el hombre por sus propios esfuerzos no puede alcanzar a Dios. No importa lo que el hombre haga, o busque, o se esfuerce, es totalmente inútil, el hombre por sí mismo nunca puede recuperar la comunión con Dios.
  4. Solo Cristo salva. Pero no estamos en un callejón sin salida, porque Dios nos ama, y Dios sabe muy bien que nosotros no somos capaces de restablecer el compañerismo con él. Por eso Dios nos ha enviado a su Hijo Jesucristo, para que, a través de su muerte en la cruz del Calvario, él nos perdonara todos nuestros pecados, y nos llenara con su Santo Espíritu a todos los que creyéramos en Él. Dios no va a condenar al que no crea en Jesucristo, el que no crea simplemente va a continuar separado del amor de Dios. La Biblia enseña repetidamente que el que tiene al Hijo de Dios tiene la vida eterna, y el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida eterna.
  5. La vida entregada a Cristo y guiada por el Espíritu Santo. Pero ese perdón de pecados y esa llenura de su Espíritu, que Dios nos ofrece a través de su Hijo Jesucristo, no es para nuestro placer y diversión. Él murió por nosotros para que nosotros vivamos para él. Él nos llena de su Santo Espíritu para que nosotros participemos activamente en la edificación de un Pueblo Santo para Él, mediante la capacitación y el entrenamiento que él está dispuesto a darnos, si nosotros somos dóciles a su voluntad.
4.9) La Literatura Cristiana Básica.

Una de las consecuencias del desarrollo del Cristianismo Básico durante las últimas cuatro décadas ha sido la generación de una enorme cantidad de libros cristianos. Antes del inicio de este movimiento, los cristianos que escribían lo hacían partiendo de las enseñanzas características de su iglesia, y lo hacían dirigiéndose a los cristianos que eran miembros de su propia iglesia. Esto restringía muchísimo el volumen de libros que podían imprimirse y venderse, debido a la gran diversidad de iglesias y denominaciones existente.

Pero desde el inicio del Cristianismo Básico, el número de títulos de libros cristianos publicados por año, tanto en inglés como en español, ha estado creciendo de forma exponencial.

Una pequeña bibliografía de libros cristianos, cuyos temas están directamente relacionados con los temas que se tratan en este libro, se da en el Apéndice 4 "Bibliografía Temática sobre Comunidades de Vida Cristiana", página 143.

4.10) Una Base de Doctrinas Bíblicas Características.

En la sección 4.8 describimos brevemente el contenido del Cristianismo Básico. En las siguientes secciones describiremos el Cristianismo Bíblico Integrado, y en el siguiente capítulo describiremos El Plan de Desarrollo de Dios, el cual constituye la parte medular de este libro.

Hemos estudiado, los tremendos beneficios que ha aportado el Cristianismo Básico, CB, con respecto al aumento de eficiencia que recibe el Cristianismo en general, cuando se hace algún progreso en el área de promover e incrementar la unidad entre todos los cristianos de todas las iglesias.

Queremos ahora avanzar un poco más en esa misma dirección. Queremos agregarle a las enseñanzas del CB, las enseñanzas de las Doctrinas Bíblicas Características, DBC's, de las diferentes iglesias. Llamaremos a este cuerpo de enseñanzas: El Cristianismo Bíblico Integrado, CBI. Puesto en forma de una igualdad, tenemos: CB + DBC's = CBI, esto es: Cristianismo Básico + Doctrinas Bíblicas Características = Cristianismo Bíblico Integrado.

Al momento de plantearnos la posibilidad de definir cuáles serían las DBC's que deberíamos considerar, surgen varias interrogantes: a) ¿las DBC's de cuantas iglesias deberíamos considerar?, b) ¿cuántas DBC's de cada iglesia deberíamos de considerar?, c) ¿quién definiría las DBC's de cada iglesia que se considerara?, etc.

Evidentemente si queremos analizar el problema con lujo de detalles, nos estaríamos enfrentando a un problema increíblemente complejo. No pretendemos dar en este breve estudio un análisis detallado del problema, al contrario, lo que deseamos es proponer una síntesis que sea muy sencilla. Tenemos la plena confianza, de que Dios continuará llamando a otros servidores suyos, para que elaboren estudios más detallados.

Queremos seguir varios argumentos para determinar un número reducido de DBC's que generen la totalidad de las enseñanzas bíblicas fundamentales. Ambos conceptos mencionados en la frase anterior se usan repetidamente en el análisis de problemas de las ciencias y la ingeniería, mediante el Análisis Vectorial.

El primer concepto consiste en utilizar varios argumentos diferentes para llegar a un mismo resultado, lo cual nos dará un alto grado de confianza en la validez de los resultados obtenidos. Que tan grande será el grado de validez, dependerá de la cantidad de argumentos usados, y de la rigurosidad y credibilidad de los mismos. En el caso de las ecuaciones diferenciales se tiene en ocasiones hasta tres, cuatro, cinco, o más, métodos diferentes para obtener la respuesta de un problema, y si con cada uno de los diferentes métodos llegamos a la misma solución, ya casi no será necesario preguntarle a nadie si habremos llegado a la respuesta correcta, tendremos un alto grado de confianza de que la habremos encontrado.

El segundo concepto consiste en determinar un número reducido de DBC's, que puedan generar y explicar todas las enseñanzas fundamentales contenidas en la Biblia para desarrollar un Cristianismo Integrado. Este concepto consiste en determinar una base de vectores que generen todos los demás elementos con los que estemos trabajando, dependiendo de la importancia relativa que tenga cada uno de los elementos de la base. Llamemos a los elementos de la base de vectores P, Q, R, y S; y llamemos a sus posibles importancias relativas a, b, c, y d; entonces una enseñanza cualquiera E se podría representar en forma de una igualdad como: E = aP + bQ + cR + dS. Los coeficientes a, b, c, y d, se llaman las componentes de E, esto es, a sería la cantidad en que influiría el vector base P, b sería la cantidad en que influiría el vector base Q, c sería la cantidad en que influiría el vector base R, y d sería la cantidad en que influiría el vector base S.

Este concepto de una base de Doctrinas Bíblicas Características, DBC´s, nos permite también clasificar las enseñanzas bíblicas de las diferentes iglesias, utilizando un espectro de DBC's, de modo que podamos comparar unas iglesias con otras, y podamos detectar las áreas de oportunidad que tenga cada una, para desarrollar las DBC's más descuidadas. Cada iglesia, o grupos de iglesias, tendrá su espectro definido de DBC's, el cual será un diagrama con cuatro barras verticales, de acuerdo con el ejemplo del párrafo anterior, en el que la altura relativa de cada barra indicará la importancia relativa que se le da en esa iglesia a esa DBC.

4.11) El Argumento de las Cuatro Olas del Cristianismo.

El primer argumento se basa en las cuatro olas que ha experimentado el Cristianismo durante sus 2000 años de existencia.

La primera, y más grande ola que ha experimentado el Cristianismo es el Catolicismo, la cual tuvo el privilegio de la exclusividad durante los primeros 1500 años, y continúa siendo la ola más grande, en cuanto a número de miembros, hasta nuestros días. Comparada con las otras tres, esta ola sobresale porque enfatiza la obediencia a los mandamientos de la ley de Dios, el premio que se recibirá de Dios si se cumplen los mandamientos, el castigo que se recibirá si no se cumplen, y los sacrificios que deben ofrecer los sacerdotes a Dios, para pedir el perdón de los pecados cometidos al desobedecer la ley, para volver nuevamente a intentar cumplirla. Por supuesto que también enseña las otras DBC's, pero lo hace con un poco menos énfasis. Y por supuesto que dentro de la iglesia católica existen muchos grupos, que dan diferentes énfasis a las diferentes DBC's, pero recordemos que estamos considerando el tipo de análisis más sencillo.

La segunda ola, que se inició alrededor del año 1500, es el protestantismo. Cuando la comparamos con las otras tres, esta ola sobresale porque enfatiza la salvación por la fe en Jesucristo, y no por cumplir las obras de la ley. Y aquí caben también los mismos dos comentarios hechos con respecto a la ola anterior. Por supuesto que el protestantismo también enseña las otras DBC's, pero lo hace con menor énfasis; y por supuesto que dentro del protestantismo existen muchos grupos diferentes, que dan diferentes énfasis a las diferentes DBC's, pero aquí las estamos considerando globalmente.

La tercera ola, que se inició en 1901, en Topeka, Kansas, es el pentecostalismo clásico. Cuando la comparamos con las otras tres olas, esta ola sobresale porque enfatiza el bautismo y la llenura con el Espíritu Santo, para poder así obtener y disfrutar el poder espiritual de Dios. Aquí vuelven a aplicarse los dos comentarios anteriores acerca de que los pentecostales también enseñan otras DBC's, pero con menor énfasis, y de que hay grupos pentecostales que dan diferentes énfasis a las diferentes DBC's.

La cuarta, y última ola, es el Neo-Pentecostalismo, el cual se inició entre los protestantes en 1961, en una iglesia episcopal, en Van Nuys, California; y se inició entre los católicos en 1967, en la Universidad de Notre Dame, Indiana. Esta ola consiste en una retroalimentación de la tercera ola, esto es, del pentecostalismo clásico, sobre las dos olas anteriores, esto es, sobre el protestantismo, y sobre el catolicismo. De hecho, en sus principios, estos nuevos grupos se llamaron a sí mismos bautistas-pentecostales, o metodistas-pentecostales, o católicos-pentecostales, etc... Posteriormente se les ha designado como grupos carismáticos o neo-pentecostales. Cuando comparamos esta ola con las otras tres, es más difícil diferenciarla claramente, por ser una retroalimentación, pero aun así sobresale porque enfatiza que la obra que realiza el Espíritu Santo en el creyente, mediante sus dones y sus frutos, es para la edificación de la iglesia, la cual Jesucristo va a venir a recoger al final de los tiempos.

Estas cuatro olas del cristianismo nos ofrecen una base de cuatro DBC's para el Cristianismo Integrado: 1) La Ley de Dios que nos fue dada por el Padre Celestial, 2) La Salvación que nos fue dada por el Hijo, 3) La Santificación que nos ofrece el Espíritu Santo y 4) La Edificación de Comunidades de Vida Cristiana que se nos encomienda a todos los creyentes.

4.12) El Argumento de los Grupos del Nuevo Testamento.

Este tema de las divisiones que mostraban los cristianos del Nuevo Testamento, NT, no es un tema popular para las predicaciones. Parece como si quisiéramos encubrir cualesquiera fallas que hayan tenido los primeros cristianos, o como si quisiéramos idealizarlos un poco. La realidad es que estaban divididos desde entonces, en los mismos cuatro grupos básicos que encontramos en la actualidad. Veamos, antes de avanzar más, algunos pasajes bíblicos donde se les describe:

"Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis toda una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos... que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?" 1 Co. 1:10-13.

"Llegó entonces a Éfeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras. Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan. Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios... Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo... vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo" Hechos 18:24-26; 19:1-4.

"... como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión, actuó también en mí para con los gentiles), y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan... nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión." Gálatas 2:7-9.

En el primer pasaje vemos que en el primer siglo de la era cristiana, ya teníamos los cuatro grupos básicos de cristianos: 1) los de Pedro (llamado Cefas), grupo que representa a los católicos actuales, que enfatizaban las enseñanzas del Antiguo Pacto de la Ley, el cual Dios había ofrecido solamente a los judíos (los de la circuncisión); 2) los de Apolos, grupo que representa a los protestantes clásicos, que enseñan mucho acerca de la salvación de Jesucristo y poco acerca del poder del Espíritu Santo; 3) los de Pablo, grupo que representa a los pentecostales, ya que fue Pablo quién escribió más acerca de los dones del Espíritu en el NT; y 4) los de Cristo, grupo que representa a los neo-pentecostales, quienes no pretendían ser seguidores del líder religioso de su grupo, o de su denominación, sino que pretendían ser seguidores directamente de Jesucristo.

En el segundo pasaje vemos claramente las características de Apolos, quién sabía mucho acerca de la Biblia, y enseñaba con entusiasmo acerca de la salvación de Jesucristo, y del bautismo de arrepentimiento de Juan el Bautista, pero no sabía nada del bautismo en el Espíritu Santo, del que tanto enseñaba Pablo, y del cual tuvieron que enseñarle Aquila y Priscila, íntimos amigos del apóstol Pablo, el cual cuando vio a los efesios que habían sido evangelizados por Apolos, aunque los reconoció como cristianos, ya que les dijo hermanos, los vio también un poco apagados, ya que les faltaba el entusiasmo y el poder que comunica el ser bautizado en el Espíritu Santo, y procedió a guiarlos a que tuvieran esa experiencia.

En el tercer pasaje vemos claramente como Dios acordó formar dos grupos de evangelización, y como ambos grupos estuvieron de acuerdo en ello. Formó uno de los grupos con los que enfatizaban el aspecto de la ley del AT, integrado por Pedro, Santiago y Juan, quienes fueron enviados a predicar a los judíos (los de la circuncisión); y formó otro grupo con los que enfatizaban la salvación de Jesucristo y el bautismo del Espíritu, integrado por Pablo, Bernabé, Silas, Timoteo y Tito, quienes fueron enviados a predicar a los no judíos (los de la incircuncisión), esto es, a los griegos, romanos, y demás pueblos y razas.

Estos cuatro grupos que se formaron entre los cristianos del primer siglo nos ofrecen una base de cuatro DBC's para el Cristianismo Integrado: 1) La Ley de Dios, que era el aspecto enfatizado por los de Pedro, 2) La Salvación, que era el aspecto enfatizado por los de Apolos, 3) La Santificación, que era el aspecto enfatizado por los de Pablo, y 4) la Edificación de Comunidades de Vida Cristiana, que integrarán el pueblo santo, o la iglesia pura, santa, y sin mancha, para presentársela a Jesucristo en las Bodas del Cordero, al final de los tiempos.

4.13) El Argumento de las Fiestas Solemnes del Antiguo Testamento.

Es sumamente interesante reflexionar sobre las fiestas que se celebraban cuando el Señor Jesucristo fue crucificado, y cuando derramó el Espíritu Santo sobre sus discípulos por primera vez, bautizándolos con él.

El día que Jesucristo fue crucificado, para pagar por nuestros pecados, los judíos estaban celebrando la fiesta de la Pascua. Esta fiesta la habían venido celebrando, año tras año, durante casi 1500 años. Y siempre celebraban lo mismo, celebraban que habían sido salvados del ángel de la muerte, debido a la sangre del cordero con que habían cubierto las puertas de las casas y sus umbrales, cuando vivían en Egipto y eran esclavos del Faraón. Viéndolo desde nuestro tiempo, vemos claramente que esta Fiesta de la Pascua, era un anuncio profético acerca de la obra de Jesucristo, quién fue el Cordero de Dios que murió por nosotros y que con su sangre nos salvó de la muerte eterna y de la esclavitud del pecado y de Satanás, tipificado por el Faraón. De hecho, nos parece inconcebible, que habiendo estado celebrando durante tantos cientos de años, el hecho de que habían sido salvados de la muerte por la sangre del cordero, hayan crucificado al verdadero y único Cordero de Dios precisamente ese día de la Pascua.

Cincuenta días después de la Fiesta de la Pascua, año tras año celebraban también los judíos la Fiesta de Pentecostés, o de los primeros frutos. Y precisamente cincuenta días después de que el Señor Jesús había sido crucificado como nuestra Pascua, derramó Dios el Espíritu Santo sobre los apóstoles. Una obra cronometrada con gran precisión. Cuando los judíos celebraban la Fiesta de los Primeros Frutos, Dios decidió iniciar la Iglesia de Jesucristo. Esa primera vez que fueron bautizados con el Espíritu Santo, Pedro tuvo el privilegio de dar la primera predicación acerca de la obra de Jesucristo y ese mismo día se añadieron a la iglesia como cinco mil personas.

No solo es sorprendente que Dios haya escogido esas fiestas de la Pascua y de Pentecostés por el significado tan obvio que tenían. Nunca podría nadie decir que había sido una coincidencia. También es sorprendente que Dios haya escogido estas fechas por el hecho de que durante casi 600 años los judíos de la diáspora habían estado regresando a Jerusalén, tres veces al año, de cualquier parte del mundo a donde habían sido dispersados, después de que Jerusalén había sido destruida por los babilonios, para celebrar las tres fiestas solemnes. Eso significa que tanto el día en que el Señor nos dio la Salvación, esto es, el día de la Pascua, como el día en que Dios inició la Santificación de su Iglesia, esto es, el día de Pentecostés, miles de judíos de todo el mundo se habían reunido en Jerusalén. Nunca jamás podrían decir los judíos que no se habían enterado de lo que había sucedido, no habría necesidad de que nadie les contara lo que Dios había hecho, todos ellos estaban allí, y habían sido testigos presenciales de ello. Dios no había querido que esos dos eventos tan importantes dentro su gran Plan de Desarrollo de la Humanidad, pasaran desapercibidos.

La tercera fiesta solemne se celebraba al final del año, y marcaba el fin de la cosecha. Se llamaba la Fiesta de los Tabernáculos o también la Fiesta de la Cosecha. De acuerdo con el plan de Dios, al final de los tiempos Cristo regresará otra vez a celebrar las Bodas del Cordero, esto es, a recoger la cosecha, la iglesia pura, santa y sin mancha, que nosotros, los cristianos de todas las iglesias, debemos de haberle preparado.

Estas tres fiestas solemnes se describen detalladamente en Levítico 23:1-44; y en Números 28:16-29:40. Además de estas fiestas solemnes, los primeros siete capítulos de Levítico describen como debían de ofrecerse las distintas clases de sacrificios distintivos de la antigua alianza, o primer pacto, celebrado por Dios con los hombres.

Estas cuatro celebraciones religiosas del pueblo de Israel, en el Antiguo Testamento, nos ofrecen también una base de cuatro DBC's para el Cristianismo Integrado: 1) La Ley de Dios, simbolizada por el sistema de sacrificios, 2) La Salvación simbolizada por la Fiesta de la Pascua, 3) La Santificación del pueblo de Dios, simbolizada por la Fiesta de Pentecostés, y 4) La Edificación de la Iglesia Gloriosa, que Jesucristo regresará a recoger de nosotros, simbolizada por la Fiesta de la Cosecha.

4.14) El Argumento de los Programas de Trabajo de la Iglesia.

Otro argumento que nos puede orientar hacia una base de DBC's para el Cristianismo Integrado son los programas básicos de trabajo que utilizan la mayoría de las iglesias en la actualidad. Creemos que aquellas enseñanzas, o DBC's, que son consideradas más importantes por las iglesias actuales, son las que determinan las áreas prioritarias, en las que se van a concentrar el tiempo y los recursos disponibles, de una forma ordenada, moldeando así los programas de trabajo.

El primer programa de trabajo que establecen muchas iglesias es el Programa de Evangelismo, el cual está basado en el mandato que dio el Señor Jesucristo momentos antes de su ascensión al cielo:

"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado." Marcos 16:15,16.

El segundo programa de trabajo que establecen muchas iglesias es el Programa de Discipulado, el cual está basado en el mismo mandato anterior. Esto es, después de predicar el evangelio, para llevarlos a que experimenten el Nuevo Nacimiento, debemos enseñarles a que sean discípulos de Jesucristo, y debemos enseñarles a que vivan una Vida Nueva, creciendo constantemente en semejanza al Señor:

"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado..." Mateo 28:19,20.

El tercer programa de trabajo que establecen muchas iglesias es el Programa de Servicio Cristiano o Programa de Formación de Ministros, enfocado a formar servidores que trabajen en los diversos ministerios que desarrolla la iglesia. Este programa puede estructurarse como un instituto bíblico o como un seminario teológico, de acuerdo con los recursos disponibles por la estructura eclesiástica.

"Y él mismo (Jesucristo) constituyó a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo" Efesios 4:11,12.

"Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros." 2 Ti. 2:2.

Nivel 1:apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (ancianos) lo lo que has oído de mí (Pablo)
Nivel 2:a fin de perfeccionar a los santos (ministros o servidores) esto encarga (tú Timoteo)
Nivel 3:para la obra del ministerio, o un trabajo de servicio (discípulos) a hombres fieles
Nivel 4:para la edificación del cuerpo de Cristo que sean idóneos para enseñar también a otros

Estos tres programas de trabajo, reflejan la existencia de cuatro niveles de crecimiento espiritual entre los miembros de una comunidad de vida cristiana, los cuales a su vez pueden proporcionar una base de DBC's para el Cristianismo Integrado: 1) La Ley de Dios: los miembros del primer nivel son personas religiosas que quieren agradar a Dios a base de sacrificios, estos requieren de un Programa de Evangelismo, 2) La Salvación: los miembros religiosos que reconocen que no tienen en sí mismos el poder de cumplir la ley, y que necesitan, por tanto, de un Salvador, experimentan el Nuevo Nacimiento, 3) La Santificación: los miembros que han experimentado el nuevo nacimiento, requieren de un Programa de Discipulado, para aprender a vivir en santidad, al nivel personal, y 4) los miembros que han estado creciendo en santidad personal, requieren de un Programa de Edificación para aprender a vivir en justicia comunitaria, esto es, para edificar una Comunidad de Vida Cristiana caracterizada por la justicia de Dios.

La Figura 30 "Niveles de Crecimiento y Programas de Servicio", de la página 122, ilustra gráficamente estos conceptos.

4.15) El Argumento de la Doctrina de la Trinidad.

Consideraremos ahora el argumento de la Doctrina de la Trinidad como otro argumento que nos puede orientar hacia la formulación de una base de DBC's que generen la totalidad de enseñanzas fundamentales del Cristianismo Integrado. Este argumento es muy interesante por varias razones.

La primera razón por la cual este argumento es muy interesante es porque esta doctrina desempeña un papel fundamental entre las enseñanzas de todas las iglesias cristianas. De hecho, podría afirmarse que creer en la doctrina de la Trinidad, es el requisito mínimo indispensable para que una agrupación religiosa pueda considerarse realmente cristiana. Esto es, creer en la doctrina de la Trinidad constituye la condición necesaria para que cualquier agrupación pueda considerarse cristiana. Al considerarla como una base de DBC's estamos también considerándola como una condición suficiente, esto es, no es necesario creer ninguna otra doctrina que no pueda deducirse directamente de estas tres, para que cualquier agrupación pueda considerarse cristiana.

Otra razón por la cual este argumento es muy interesante es porque es extremadamente sencillo y a la vez suficiente, para entender y explicar todo el Plan de Desarrollo de Dios para el hombre, como lo veremos detalladamente, en el siguiente capítulo.

Otra razón más, por la cual es muy interesante este argumento, es porque se puede correlacionar fácilmente con los cuatro argumentos dados anteriormente. De esta manera vemos que realmente no son argumentos diferentes, sino que son equivalentes unos con otros. Dado uno de ellos puede deducirse cualquiera de los otros fácilmente.

Pasamos ahora a describir los cuatro elementos básicos que integran la Doctrina de la Trinidad. Intencionalmente lo haremos de la forma más breve que nos sea posible, para admirar su sencillez y su poder generador de enseñanzas bíblicas.

Primer Elemento: El Padre Celestial. Hace aproximadamente 3850 años Dios inició sus relaciones con los hombres llamando a Abraham y haciéndole una promesa: a través de su descendencia Dios iba a bendecir a todas las naciones de la tierra, pero antes de eso primero iba a formar un pueblo exclusivo para él, el pueblo de Israel. Unos 600 años después, alrededor de 1250 A.C., Dios celebró el primer pacto con los hombres. Este primer pacto lo celebró Dios a través de Moisés, se le llamó también el pacto de la ley de Dios, y su expresión resumida la tenemos en los Diez Mandamientos, descritos en Éxodo 20 y en Deuteronomio 5. Los términos del pacto consistían en que el pueblo de Israel se comprometía con Dios a cumplir siempre todos los mandamientos y estatutos de la ley de Dios, y Dios se comprometía con el pueblo de Israel a llenarlo de bendiciones si ellos cumplían su parte, pero los llenaría de maldiciones si no lo hacían. La breve lista de bendiciones y la larga lista de maldiciones relacionadas con este pacto están descritas en los capítulos 28 de Deuteronomio y 26 de Levítico. El lector que nunca haya leído estos dos capítulos deberá ahora interrumpir la lectura de este libro para leerlos, ya que son bastante largos para reproducirlos aquí, pero es indispensable leerlos detenidamente si quiere uno entender realmente el plan global de Dios para el hombre. El propósito de este pacto era definir la santidad y mostrar que el hombre era pecador. Aquella persona que tuviera la habilidad de cumplir siempre todos los mandamientos y estatutos de la ley de Dios sería una persona santa. Las bendiciones y las maldiciones materiales, involucradas en este pacto, tenían el propósito de motivar al hombre para que hiciera su mejor esfuerzo para cumplir la ley de Dios, y que después de intentarlo repetidamente, reconociera que él no tenía esa habilidad, que reconociera que no era santo, que era pecador, y en consecuencia merecía la muerte y necesitaba un Salvador. Desde un principio Dios dejó perfectamente claro cuál era su objetivo, ya que repetidamente dijo que él solo quería una cosa, lo que sería su especial tesoro: un Pueblo Santo.

Segundo Elemento: El Hijo Redentor. Hace aproximadamente 2000 años Dios decidió iniciar un Nuevo Pacto con los hombres. Este Nuevo Pacto había sido anunciado por Dios desde unos 600 años antes, a través de los profetas, especialmente de Jeremías y de Ezequiel. Este nuevo pacto consistía en tres etapas. La primera etapa, NP1, consistió en que Dios envió a su Hijo Jesucristo para que muriera en la cruz del Calvario y pagara de esa forma el castigo que merecíamos todos los hombres por ser pecadores. De ahí en adelante cualquier hombre que creyera que Jesucristo era verdaderamente Dios y que se hizo hombre para morir en lugar de él, tendría vida eterna. Después de su resurrección, antes de su ascensión al cielo, Jesucristo les anunció a sus discípulos que apenas estaba comenzando el Nuevo Pacto, que no se fueran de Jerusalén y que esperaran nuevas instrucciones.

Tercer Elemento: El Espíritu Capacitador. Cincuenta días después de que Cristo murió por nuestros pecados, consumando la primera parte del Nuevo Pacto, derramó por primera vez su Santo Espíritu sobre sus discípulos, iniciando con ellos su programa de capacitación, mediante los dones y los frutos del Espíritu, para que empezaran su proceso de crecimiento espiritual personal, hacia la meta de la santidad, esto es, de la semejanza a Jesucristo. Este proceso constituye la segunda etapa del Nuevo Pacto, NP2.

Cuarto Elemento: La Edificación de la Iglesia Gloriosa. Después de haber iniciado el programa de capacitación personal, y algunas veces simultáneamente, el Espíritu Santo, emprende el programa de entrenamiento comunitario, guiando a los discípulos, que se encuentran creciendo en santidad, para que ellos mismos inicien y mantengan el proceso de edificación de una Comunidad de Vida Cristiana, en la cual empiece gradualmente a reinar la justicia de Dios en lugar del egoísmo del hombre. Este proceso constituye la tercera etapa del Nuevo Pacto, NP3. En la medida en que nosotros, los cristianos de todas las iglesias, reconozcamos y aceptemos esta responsabilidad tan grande que tenemos delante de Dios, en esa misma medida, estará Dios obteniendo, finalmente, el objetivo tan largamente esperado, definido desde un principio, el Pueblo Santo o la Iglesia Gloriosa, integrada por la unión de todas estas Comunidades de Vida Cristiana, para que se siente con Jesucristo en su trono a gobernar el Reino Unido de los Cielos.

Así, pues, tenemos que la doctrina de la Trinidad nos ofrece también una base de DBC's para el Cristianismo Integrado: 1) El Padre Celestial nos dio la ley que define la santidad y que nos muestra que somos pecadores, y además envió a su Hijo, 2) el Hijo, nuestro Señor Jesucristo, murió en nuestro lugar para pagar la condenación que merecíamos por ser pecadores, y además nos envió a su Espíritu Santo, 3) el Espíritu Santo nos capacita y nos entrena mediante los dones y los frutos del Espíritu, y además nos envía a nosotros, 4) capacitados, entrenados y enviados por el Espíritu Santo, nosotros los cristianos de todas las iglesias emprendemos la edificación de Comunidades de Vida Cristiana que integrarán el Reino Unido de los Cielos, y así finalmente el Padre Celestial tendrá su tan anhelado Pueblo Santo para su Hijo Jesucristo.

La Figura No. 16, página 84, ilustra gráficamente la Doctrina y la Obra de la Trinidad, mostrando de una forma increíblemente sencilla y a la vez completa, todo el Propósito de Dios para el hombre. La Figura No. 17, página 85, ilustra, mediante dos tablas, las correlaciones que existen entre los diferentes argumentos que nos conducen a bases de DBC's, aparentemente diferentes. Aunque realmente no son diferentes, sino que simplemente constituyen diferentes enfoques de una misma y única base de DBC's que puede generar todo el espacio de Doctrinas Bíblicas Fundamentales.

La segunda tabla de la Figura No. 17, página 85, correlaciona siete criterios diferentes, correspondientes a las siete columnas de la tabla, con la cuatro DBC's, correspondientes a los cuatro renglones de la tabla. Estas correlaciones se ampliarán, de siete a doce, después de estudiar el Plan de Desarrollo de Dios, en la Figura No. 22, página 103, del siguiente capítulo, "Diferentes Criterios para Definir la Base de DBC's del Cristianismo Bíblico Integrado", en donde se muestra una tabla que correlaciona doce criterios diferentes, correspondientes a los doce renglones de la tabla, con las cuatro DBC's, correspondientes a las cuatro columnas de la tabla.