Cristianismo Bíblico Integrado
Aumentando la manifestación del poder espiritual en todas las iglesias.
Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8 Capítulo 9


Capítulo 2:

EL SINCRETISMO RELIGIOSO

2.1) No tendrás dioses ajenos delante de mí.

El primer mandamiento de la Ley de Dios, tal y como se lo entregó Dios personalmente a Moisés en el Monte Sinaí fue: "No tendrás dioses ajenos delante de mí" éxodo 20:3; Deuteronomio 5:7. En lenguaje actualizado sería "No serás sincretista", o sea, no andes mezclando las revelaciones de Dios, con las costumbres religiosas de los pueblos paganos en medio de los cuales vives. Desde la época de los jueces, cuando acababan de entrar a la Tierra Prometida, los israelitas empezaron a mezclar las verdades de Dios, con las costumbres religiosas de los filisteos, los cananeos, los heteos, los amorreos, los ferezeos, los heveos, y los jebuseos, "Estos son los pueblos que el Señor dejó, para poner a prueba a todos los israelitas… El Señor los usó para poner a prueba a Israel y ver si obedecerían los mandamientos que había entregado a sus antepasados, por medio de Moisés…" Jueces 3:1-6 Sabemos, por el resto de esa historia, que terminaron aceptando las costumbres religiosas y los dioses de esos pueblos, y adoraron a Moloc, Asera, Astarté, la Reina del Cielo, y a muchos otros dioses paganos.

2.2) Algunas versiones del Cristianismo de los primeros siglos.

Algunas personas piensan que la división del cristianismo, en muchas versiones diferentes empezó en el Siglo XVI con Lutero y Calvino, pero en realidad empezó mucho antes. Empezó durante los tres primeros siglos. El cristianismo empezó en Palestina, y de ahí se fue propagando a las diferentes provincias del Imperio Romano, las que tenían culturas bastante diferentes unas de otras, y con las cuales se fue mezclando el cristianismo.

En el Siglo II al llegar el cristianismo a la región de Sinope en Turquía, el obispo Marción inició una versión del cristianismo que llegó a conocerse como Marcionismo. También en el Siglo II, cuando el cristianismo llegó a Frigia, en Asia Menor, el obispo Montano inició una versión que llegó a conocerse como Montanismo. En los Siglos II y III Sabelio y el obispo Pablo de Samotracia iniciaron una versión que llegó a conocerse como Sabelianismo, o Monarquianismo.

En el Siglo III cuando llegó el cristianismo al norte de áfrica, el obispo Novaciano inició una versión que llegó a conocerse como Novacianismo. En ese mismo siglo cuando llegó el cristianismo a Persia, Manes inició una versión que llegó a conocerse como Maniqueísmo.

En el Siglo IV en Cartago, el Obispo Donato inició la versión conocida como Donatismo; en ávila, en España el obispo Prisciliano empezó el Priscilianismo; y en Alejandría el obispo Arrio empezó el Arrianismo. Y en el Siglo V, en las Islas Británicas el monje Pelagio inició el Pelagianismo; y en Constantinopla, Nestorio inició la versión conocida como Nestorianismo.

O sea que, para inicios del Siglo IV, cuando el cristianismo solo llevaba tres siglos de existencia, ya había al menos 10 versiones diferentes de cristianismo.

Entre las múltiples causas que condujeron a tener tantas versiones diferentes, la principal fue que en esos tres primeros siglos aún no existía una Biblia completa, solo se contaba con algunos pocos pergaminos, y estaban escritos en varios idiomas, que ya no eran ampliamente practicados, como hebreo, arameo y griego. En todo el Imperio Romano el idioma oficial era el latín. Otra de las causas de estas divisiones, es que todavía no se había redactado una declaración de fe, que contuviera las verdades fundamentales que deberían aceptarse por todos los cristianos, que posteriormente llegaron a conocerse como "Credos de la Iglesia". Otra de las causas fue que todavía no se habían elaborado compendios sistemáticos de las vastas enseñanzas bíblicas, de una forma ordenada y estructurada, que posteriormente llegaron a conocerse como teologías.

2.3) El Efecto Constantino.

Es importante recordar la situación política que experimentó el cristianismo durante los tres primeros siglos. El cristianismo era considerado por el Imperio Romano, como una herejía peligrosa que debía ser extinguida completamente, y varios emperadores intentaron hacerlo.

Durante los años 66 al 68 el Emperador Nerón llevó a cabo una persecución contra los cristianos de Roma. Dos años después los ejércitos romanos destruyeron Jerusalén y el segundo templo de Salomón; y los judíos fueron esparcidos por todo el mundo, por segunda ocasión, esa fue su segunda diáspora.

Las cuatro persecuciones más fuertes en contra de los cristianos fueron la de cinco años, ordenada por el Emperador Domiciano del año 90 al 95; la de nueve años, ordenada por el Emperador Septimio Severo, del año 202 al 211; la de dos años, ordenada por el Emperador Decio, del año 249 al 251, y la de siete años, ordenada por el Emperador Dioclesiano, del año 303 al 310.

La situación política de los cristianos cambió drásticamente a partir del Edicto de Milán, publicado por el Emperador Constantino en el Siglo IV, en el año 313, en donde prohibía continuar persiguiendo a los cristianos, y con ello prácticamente se declaraba al cristianismo, como una más de las muchas religiones que se consideraban legales en el Imperio Romano. Algunos historiadores piensan que esto se debió a que Constantino se había convertido sinceramente al Cristianismo, debido a una visión que tuvo antes de iniciar una batalla decisiva. Pero debido a que nunca aceptó bautizarse hasta cuando estuvo al borde de la muerte, otros historiadores piensan que solo decidió utilizar al cristianismo como otro recurso más para tener al pueblo bien sometido.

El cristianismo fue declarado la única religión oficial de todo el Imperio Romano, en el año 380, por el Emperador Teodosio al publicar el Edicto de Tesalónica. Esto significa que, en tan solo 67 años, del Edicto de Milán al de Tesalónica, el cristianismo experimentó un cambio radical, pues en lugar de ser perseguido por el Imperio como una secta falsa, pasó a ser la única religión permitida en todo el Imperio Romano. Del año 380 en adelante, se prohibió la práctica de todas las demás religiones. Y el cristianismo llegó a ser la única religión oficial del Imperio Romano. El número de cristianos en el Imperio aumentó muchísimo de un día para otro, pero la calidad de su cristianismo se fue al suelo.

Este drástico cambio político, tuvo varias consecuencias muy positivas, y varias consecuencias muy negativas.

Entre las consecuencias positivas, que experimentó el cristianismo debido a este nuevo trato por parte de los Emperadores Romanos tenemos:

  1. Una Religión apoyada por el Imperio Romano. En lugar de ser perseguidos y echados en el Coliseo Romano para que se los comieran vivos los leones, los cristianos empezaron a ser tolerados inicialmente, y después a ser apoyados decididamente con los vastos recursos del Imperio.
  2. El Concilio de Nicea. Al empezar a considerar la posibilidad de hacer del cristianismo la religión oficial del Imperio Romano, Constantino observó que la gran división que existía entre los cristianos de las diferentes provincias, constituía un gran obstáculo para declarar al cristianismo la iglesia oficial del imperio, y 12 años después del Edicto de Milán, convocó a un concilio ecuménico, es decir reunió a los líderes de todas las iglesias de las diferentes provincias en la ciudad de Nicea, en el año 325, y les pidió que lograran un acuerdo doctrinal mínimo, una pequeña lista de unas diez o doce cláusulas, sobre verdades fundamentales del cristianismo, en las que todos los grupos estuvieran de acuerdo, y de ahí nació el primero de los credos del cristianismo, el Credo de Nicea.
  3. El Canon de la Biblia. Otro de los esfuerzos de los emperadores romanos para unificar a las diferentes versiones del cristianismo la constituyó el Concilio de Hipona del año 393, en donde se pusieron de acuerdo en cuales de los pergaminos que se usaban constituían verdaderamente revelación de Dios, y cuales otros eran solamente relatos históricos interesantes, que no se consideraban revelación de Dios. De esa manera quedó constituido el Canon del Antiguo y del Nuevo Testamento, esto es, la lista oficial de los libros aceptados por todas las iglesias. Esta lista se ratificó en el Concilio de Cartago en el año 397.
  4. La Vulgata. Además, los emperadores romanos apoyaron la creación de una escuela de traductores en Jerusalén, dirigida por San Jerónimo, para que tradujeran al latín los pergaminos hebreos, arameos, y griegos. Esta traducción de toda la Biblia, al idioma latín, el idioma oficial que se hablaba en todo el vasto imperio se llamó La Vulgata y se terminó en el año 382. Casi cuatro siglos después de iniciado el cristianismo, finalmente se pudo contar con una Biblia completa. Durante los siguientes once siglos, hasta el año1454 cuando se inventó la imprenta, las copias de la Biblia se hacían a mano con pergaminos y pinceles, y se requería que en un año, un conjunto de 70 monjes en un monasterio, hicieran una sola copia completa.
  5. La Teología Platónica. En esa época la mejor filosofía que se conocía era la filosofía de Platón, y San Agustín, quién conocía muy bien esa filosofía, la utilizó como una herramienta para sistematizar las enseñanzas de la Biblia, desarrollando de esa forma la Teología Platónica de San Agustín. Esta fue otra herramienta que ayudó mucho a uniformizar la enseñanza del cristianismo entre sus diferentes versiones. Antes de Constantino, cuando los cristianos eran perseguidos por el Imperio Romano y echados a los leones, los cristianos se reunían en las casas, en grupos pequeños, al igual que los cristianos mencionados en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Y por esta razón todos los miembros de los pequeños grupos tenían frecuentes oportunidades de participar y edificarse unos a otros con los dones del Espíritu.

Entre las consecuencias negativas que experimentó el cristianismo debido a este nuevo trato por parte de los emperadores romanos tenemos:

  1. Clérigos y Laicos. Después de Constantino, los pocos creyentes que tenían un buen conocimiento de la Biblia adquirieron tremenda importancia, pues ellos debían ahora enseñar la Biblia al resto de los paganos, que por decreto imperial ahora tenían que ser cristianos. Se les dio gran autoridad y prestigio, y empezó así a generarse la distinción entre clérigos y laicos, la cual no existía en los grupos pequeños.
  2. Grandes Catedrales. Los emperadores romanos construyeron grandes edificios, llamados basílicas, en donde podían reunir grandes cantidades de paganos, para que fueran enseñados, (o evangelizados, o adoctrinados), por los nuevos clérigos que llegaron a constituir una clase muy privilegiada.
  3. La Doctrina de la Cesación de los Carismas. Entre el año 313 del Edicto de Milán y año 410 de la Teología de San Agustín pasaron solo 97 años. En ese breve tiempo, al haberse transformado los grupos pequeños de creyentes, que se edificaban unos a otros, en grandes asambleas en donde casi todos eran simples espectadores, dejaron de manifestarse los dones del Espíritu. Y como San Agustín ya no vio los dones del Espíritu manifestándose, concluyó que Dios ya los había retirado porque ya no eran necesarios. Pensó que durante los primeros 300 años si se habían manifestado los dones del Espíritu, porque eran muy necesarios, ya que los cristianos eran perseguidos por el imperio, pero que ahora, por el año 400, cuando ya tenían todo el poder del Imperio Romano para apoyarlos, ya no se necesitan esos dones espirituales, y por eso Dios ya los había retirado. A esta enseñanza, que quedó incluida dentro de la Teología de San Agustín, se le conoce como la Doctrina de la Cesación de los Carismas. Así nacieron los cesacionistas de siglos posteriores.

    En el Siglo XVI, en la época de la Reforma, Lutero, Calvino, y los demás reformadores, tomaron la Doctrina de la Cesación de los Carismas, y la incorporaron dentro de sus teologías reformadas. Y estos dones espirituales no fueron redescubiertos hasta 1500 años después, en 1901 cuando nació el movimiento Pentecostal Clásico en Topeka, Kansas.

    1. Los monjes en los monasterios. Durante esos 1500 años, entre el año 400 y el 1900, los dones del Espíritu se manifestaron en los monasterios, en donde se cumplían los tres requisitos para que eso sucediera: a) que se reúnan en grupos pequeños, b) personas que conozcan muy bien la Biblia, y c) que tengan un intenso deseo de agradar a Dios sirviéndolo conforme a su propósito. Por eso algunos de esos monjes fueron declarados "santos", porque manifestaban tanto los frutos del Espíritu, como los dones del Espíritu. Qué bueno que ellos sí pudieron experimentarlos, pero que triste que solamente ellos pudieron hacerlo, siendo que fueron diseñados para que todos y cada uno de los cristianos los manifestara, y que disfrutara de sus manifestaciones.

    2. La invención de la imprenta. La explicación histórica de esta tragedia es que antes de la invención de la imprenta en 1454, duplicar una Biblia, copiada a mano con pinceles y en pergaminos, requería de 70 años-hombre. O sea que, en un año, un grupo de 70 monjes eran capaces de producir una copia de la Biblia. Esto implica que su costo era mucho muy alto, y además casi nadie sabía leer latín en esas épocas. No se necesitó ninguna conspiración secreta, para esconder la Biblia del pueblo durante 1500 años, puesto que era prácticamente imposible conseguir un ejemplar y leerlo, a menos que quisieras ser monje.

2.4) El falso conflicto entre la ciencia y la Biblia.

Existe un falso conflicto entre la ciencia y la Biblia, que ha constituido un gran obstáculo para la divulgación de la Biblia. Lo triste del asunto, es que la mayoría de la gente ignora que el conflicto es totalmente falso.

El conflicto nació al mismo tiempo que nació la ciencia, alrededor de 1636 con la publicación del libro de Galileo Galilei "Discursos sobre dos nuevas ciencias". Comentaremos solamente tres detalles muy interesantes, del conflicto que se desarrolló entre Galileo y los teólogos aristotélicos. Dos de ellos están relacionados con el telescopio.

El telescopio ya era usado por los marineros en la época de Galileo, pero él lo perfeccionó y descubrió que la luna tenía cráteres y que no era esférica, sino ovalada. Los teólogos aristotélicos alegaban que esto no era posible, ya que Aristóteles había afirmado que la luna era perfectamente lisa y esférica.

Después, en 1601, Galileo descubrió, con su telescopio, que Júpiter tenía cuatro lunas, y esto aumentaba el número de astros en el sistema solar, de siete a once. Los teólogos aristotélicos alegaban que eso no era posible, ya que Aristóteles había afirmado que solo podían existir siete astros en el sistema solar, ya que en el cráneo humano solo había siete cavidades, dos de los ojos, dos de los oídos, dos de la nariz, y uno de la boca.

Galileo invitaba a los teólogos aristotélicos a que miraran a través de su telescopio, para que se convencieran por sí mismos de sus descubrimientos. Pero cuando lo hacían, decían que el aparato de Galileo estaba fabricando esas imágenes y que eran falsas.

Después tomo dos piedras, una de un kilo y otra de dos kilos, las soltó y las dejó caer, y llegaron al piso al mismo tiempo. Los teólogos aristotélicos alegaban que Aristóteles afirmó que la piedra del doble de peso tardaría solo la mitad del tiempo que la otra.

Ahora bien, Aristóteles vivió de 384 a 322 AC. O sea que Aristóteles, no era cristiano, y había vivido 1900 años antes que Galileo. Y durante esos casi 2000 años, las afirmaciones de Aristóteles tenían mayor peso, que la opinión de cualquier otro ser humano.

Ahora bien, veamos en donde está la falsedad del conflicto. La Biblia no enseña en ningún lado, si la luna tiene cráteres o no los tiene. La Biblia no enseña en ninguna parte, cuantos astros existen en el sistema solar. Y la Biblia nunca enseña cual piedra cae más rápido que otra. O sea que el conflicto real nunca existió entre la ciencia y la Biblia, el conflicto real y gravísimo, ocurrió entre la ciencia y la filosofía de Aristóteles.

En nuestra época, este conflicto no se consideraría tan grave. Se podría pensar que Aristóteles escribió muchos libros, y que uno de ellos, su "Física" estaba completamente equivocado, pero que eso no implicaba necesariamente que todos sus demás libros estuvieran igual de equivocados. Tendrían que evaluarse uno por uno. Pero en esa época, poco después de la Reforma de Lutero, nadie podía poner en duda ninguna afirmación de Aristóteles, porque la teología católica, recientemente rediseñada por Santo Tomás, estaba basada precisamente en la filosofía de Aristóteles.

Y esto nos lleva a analizar un poco más detenidamente que es la teología, y a investigar porque existen varias teologías siendo que solo hay una sola ciencia.

2.5) La necesidad de rediseñar la teología.

Para investigar cómo evolucionó históricamente la teología, conviene reconocer que las diferentes teologías, se desarrollaron tomando las verdades reveladas por Dios en la Biblia, ordenándolas sistemáticamente con algún sistema de pensamiento apropiado. A lo largo de la historia del cristianismo, lo dicho anteriormente se puede resumir en una ecuación simple T = B + F, o sea Teología X = Biblia + Filosofía X.

La primera teología fue desarrollada por San Agustín, tomando las verdades de la Biblia, ordenándolas sistemáticamente con los procesos de pensamiento de la Filosofía de Platón. Por esta razón la filosofía de San Agustín se conoce como una Teología Platónica. Esta filosofía se consideró suficientemente buena durante 800 años.

Cuando Atila, los godos, los visigodos y las demás tribus bárbaras, conquistaron el Imperio Romano, destruyeron muchas de las obras de los antiguos griegos, entre ellas los escritos de Aristóteles, los cuales permanecieron ignorados por toda Europa hasta alrededor del año 1200. Sin embargo, los escritos de Aristóteles habían sido conservados por los musulmanes en el Medio Oriente, y empezaron a difundirse por Europa, procedentes del Califato de Córdoba en España. Esto ocasionó en la Iglesia una fuerte conmoción teológica, ya que la filosofía de Aristóteles se consideró apreciablemente superior a la filosofía de Platón, y la única teología existente hasta el año 1200, estaba basada en la filosofía de Platón.

Por eso se hizo famoso Santo Tomás de Aquino, porque fue capaz, en el año 1260, de rediseñar la teología, 800 años después de la Teología de San Agustín. Su resultado fueron los 20 tomos de su "Summa Teológica", en donde utilizó los procesos de pensamiento de la filosofía de Aristóteles, para sistematizar las verdades reveladas por Dios en la Biblia, desplazando la teología platónica de San Agustín a un segundo lugar.

Casi 300 años después, en el año 1520, Martín Lutero desarrolló una Teología Reformada, utilizando los procesos de pensamiento de la filosofía alemana del Siglo XVI, para sistematizar las verdades reveladas por Dios en la Biblia. Pocos años después, en 1536, Juan Calvino desarrolló una Teología Reformada utilizando los procesos de pensamiento de la filosofía suiza del Siglo XVI, para sistematizar las verdades reveladas por Dios en la Biblia. Y cien años después de Santo Tomás, en el año 1560, Juan Knox desarrolló una Teología Reformada utilizando los procesos de pensamiento de la filosofía inglesa del Siglo XVI, para sistematizar las verdades reveladas por Dios en la Biblia.

Y por fin 80 años después, nace la ciencia, y con ella el razonamiento científico, con los estudios de Galileo Galilei en 1640, y los de Isaac Newton en 1690. O sea, que las dos teologías católicas, y las tres teologías evangélicas, que se habían desarrollado hasta esta época, son teologías precientíficas, que se desarrollaron cuando nadie entendía en que consistían los procesos de pensamiento del razonamiento científico. Esto no quiere decir automáticamente, que estuvieran equivocadas esas teologías, pero si quiere decir que, a partir de ese tiempo ya era posible cambiar la ecuación que definía a las teologías: Teología X=Verdades de la Biblia + Filosofía de la Cultura X

por una nueva ecuación en donde los procesos de pensamiento de las filosofías regionales se substituyeran por los procesos de pensamiento del razonamiento científico, los cuales son siempre los mismos en cualquier cultura, o sea, no son dependientes de la cultura de cierta época y de cierta región, como lo son las filosofías.

Pero una verdad histórica muy triste, es que en el momento mismo que nació la ciencia con Galileo, nació también el falso conflicto entre la ciencia y la Biblia, el cual en realidad fue un gravísimo conflicto entre la ciencia y la filosofía de Aristóteles.

El colmo de ese grave error histórico es que, en 1790, 100 años después de la publicación de los grandes descubrimientos científicos de Isaac Newton en 1690, uno de los más grandes filósofos de la historia, Emmanuel Kant, demostró en "La Crítica de la Razón Pura", que la filosofía no es suficiente para llegar a conocer a Dios y a sus planes. O sea que los mismos filósofos ya reconocieron, que los procesos de razonamiento filosóficos, no constituyen una buena herramienta para sistematizar las verdades reveladas por Dios en la Biblia.

2.6) La desapercibida afirmación de Kant.

¿A qué se debió, que la tremenda afirmación de Kant pasara completamente desapercibida? Recordemos que Kant publicó sus conclusiones en 1790, y recordemos que en esa época el mundo entero estaba metido en muy grandes problemas políticos. Los Estados Unidos estaban llevando a cabo su Guerra de Independencia de Gran Bretaña entre 1775 y 1783. En Francia se estaba llevando a cabo la sangrienta Revolución Francesa de 1789 a 1799. Las colonias españolas en América estaban llevando a cabo sus guerras de independencia de España alrededor de 1810. Además, en ese Siglo XIX, que se llamó el Siglo de la Revolución Industrial, el mundo estaba fascinado con las aplicaciones tecnológicas de la recién descubierta ciencia. Y el siguiente Siglo XX empezó con dos desastrosas Guerras Mundiales. Por consecuencia nadie se enteró de la tremenda importancia de la afirmación de Kant.

2.7) Una Teología Científica.

Este proyecto de investigación, pretende ser un esbozo de Teología Científica, en donde las verdades reveladas por Dios en la Biblia han sido estructuradas conforme a la gran cantidad de información contenida en la bibliografía del Apéndice 3 "Edificación de Comunidades Cristianas", de la página 107, y que se ilustra gráficamente en el diagrama de la página 120.