5.1) La obra de la Trinidad.
Continuemos ahora avanzando hacia la detección, dentro de las enseñanzas de la Biblia, del Plan de Desarrollo, con el cual Dios creó el universo, y a la humanidad, para fundar el Reino de los Cielos, un reino de justicia, de gozo y de paz (Ro 14:17). En el capítulo anterior vimos varias formas de responder a la pregunta ¿Qué quiere Dios? ¿Cuál es la meta personal de Dios? ¿Cuál es el producto que espera obtener Dios, al final de su línea de producción?
Las respuestas que encontramos tanto en el Antiguo, como en el Nuevo Pacto, es que el propósito de los dos pactos consiste en desarrollar un Pueblo Santo, o una Iglesia Gloriosa, para fundar con ella el Reino de los Cielos, cuando Jesucristo regrese de nuevo a echar fuera todos los demonios.
En este capítulo proponemos a la Doctrina de la Trinidad, como un excelente conjunto de Doctrinas Bíblicas Características, con las cuales se puede percibir, detectar, y definir, las diferentes etapas del Plan de Desarrollo de Dios.
Vemos primero cuales son algunas ventajas, de tomar la Doctrina de la Trinidad, como punto de partida, para establecer una base de Doctrinas Bíblicas Características:
- Es aceptada por todas las versiones del cristianismo.
- Puede generar todas las demás enseñanzas bíblicas fundamentales, combinando sus cuatro Doctrinas Bíblicas Características.
- Cada una de las cuatro Doctrinas Bíblicas Características, es independiente de la otra.
- Las cuatro Doctrinas Bíblicas Características, forman una visión global, coherente y lógica.
- Las cuatro Doctrinas Bíblicas Características, son enfatizadas con diferente intensidad, por las principales cuatro versiones del Cristianismo contemporáneo, lo cual nos permite caracterizar las diferentes versiones de esta forma.
- Ordenando en forma lógica las cuatro Doctrinas Bíblicas Características, se muestran las cuatro etapas sucesivas del Plan de Desarrollo de Dios, para transformar el mundo en el Reino de los Cielos.
Veamos ahora, en forma concisa, la manera de relacionar la obra de la Trinidad con la meta personal de Dios, de formarse un Pueblo Santo, para fundar el Reino de los Cielos:
- Como Dios desea un Pueblo Santo para sí mismo, lo primero que hizo Dios fue definir "Santidad", o sea la cualidad indispensable que debe tener ese pueblo. Dios Padre definió "Santidad" como la habilidad de cumplir todos sus mandamientos, y bendecir a quienes los cumplan, y maldecir hasta la muerte a los que no los obedezcan. Con este pacto queda definida la "Justicia de Dios" que consiste en darle a cada quién lo que se merece, un premio al que la cumple la ley, y un castigo al que la infringe.
- Dios Padre envía a su Hijo Jesucristo, para llevar en la cruz el castigo que nosotros merecíamos, por no poder cumplir la Ley de Dios. Con esta primera etapa del Nuevo Pacto queda definida la "Misericordia de Dios" que consiste en no darnos el castigo que merecíamos.
- Dios Hijo, Jesucristo, nos ofrece derramar sobre nosotros el Espíritu Santo, para proporcionarnos los recursos necesarios para cumplir los mandamientos, y poder así vivir en santidad. Con esta segunda etapa del Nuevo Pacto, queda definida la "Gracia de Dios", que consiste en darnos el premio que no merecemos.
- Dios Espíritu Santo, nos comisiona para participar activamente, en la edificación de una Comunidad de Vida Cristiana, sirviendo y relacionándonos unos con otros, con los recursos proporcionados por el Espíritu de Dios en la etapa anterior. Con esta tercera etapa del Nuevo Pacto, se estará desarrollando dentro de la comunidad de vida cristiana, la "Justicia de Dios", que caracterizará al Pueblo Santo que espera obtener el Señor nuestro Dios.
Estos conceptos se ilustran gráficamente en la Figura 13: "La Doctrina y la Obra de la Trinidad", de la página 50.
5.2) Las siete etapas de un Plan de Desarrollo.
Antes de continuar nuestra investigación bíblica, detengámonos un poco a considerar cuales son las "Siete Etapas de un Plan de Desarrollo" típico. Cuando se elabora un Plan de Desarrollo, para transformar una situación actual que desea mejorarse, para llegar a una situación futura que se desea obtener, se siguen por lo regular los siguientes siete pasos.
- Convocatoria. Se lanza una convocatoria, por todos los medios disponibles, invitando a participar en el proyecto, a todos los que deseen participar.
- Selección. Una vez que se presentan todas las personas que desean participar en el proyecto, se les aplica un examen de admisión, para seleccionar a las que tengan las características mínimas necesarias, que indiquen que tendrán un desempeño exitoso, en todo el programa posterior.
- Admisión. En esta etapa, se les ofrece una Ceremonia de Admisión al programa de desarrollo, a todos los que aprobaron el examen de admisión, para que inicien su programa de capacitación y entrenamiento, con una buena motivación.
- Capacitación. Una vez admitidos al programa, se somete a todos los seleccionados, a un intenso programa de capacitación, para proporcionarles las enseñanzas y mostrarles todos los recursos que tendrán a su disposición para desempeñarse exitosamente, cuando se les envíe al servicio activo
- Entrenamiento. Una vez capacitados, se envía a los que han sido seleccionados y capacitados, a un programa de entrenamiento, en un campo de trabajo muy parecido a la situación real que tendrán que enfrentarse, en su servicio activo, cuando se termine su programa.
- Graduación. En esta etapa, se les ofrece una Ceremonia de Graduación, a todos aquellos que hayan pasado por las tres etapas, a los que hayan sido seleccionados, capacitados, y entrenados.
- Servicio Activo. Y en esta última etapa, se les envía al servicio activo, para transformar con mucho éxito la situación presente que desea mejorarse. No se les envía a ver si pueden, sino que les envía porque no se tiene ninguna duda de que si podrán hacerlo con excelencia.
Esta situación se ilustra gráficamente en la Figura 14: "Las siete etapas de un Plan de Desarrollo Típico", de la página 51
5.3) El Plan de Desarrollo de Dios para la humanidad.
El Plan de Desarrollo de Dios, revelado en la Biblia, tiene las mismas siete etapas, de cualquier plan de desarrollo, descritas en la sección anterior. La situación inicial que se desea mejorar es el mundo actual, y la situación futura que se desea alcanzar es el Reino de los Cielos.
- Convocatoria = El Llamado. El equivalente de la convocatoria, en donde se invita al público en general, a participar en un plan de desarrollo, es el llamado. La Biblia enseña en el Salmo 19 y Romanos 1, que el simple hecho de percibir la creación debe llevar a cualquier persona, a concluir que existe un ser muy poderoso y muy inteligente que diseñó y creó todo el universo. Esos pasajes dicen que nadie tiene excusa para no creer en Dios. Y si existe un creador, debe tener un propósito para su creación, y debe tener un propósito para la vida de cada persona, y así como cada persona decide si le interesa o no, responder a la convocatoria, cada persona decide si le interesa, o no, investigar cual es el propósito de Dios.
- Selección = La Ley de Dios, AP. No todos los que responden a la convocatoria son aceptados automáticamente, sino que se les aplica un examen de selección, para verificar que cumplen un mínimo de requisitos, que den un indicio de que van a tener un buen desempeño, durante el resto del plan de desarrollo. El equivalente del examen de admisión dentro del Plan de Dios, lo constituye la Ley de Dios, o el Antiguo Pacto, constituido por los Diez Mandamientos. Algunos piensan que son demasiado elevados y que nadie los puede cumplir, y deciden negar a Dios y declararse ateos. Esos no pasaron el examen de selección. Otros que no pueden cumplirlos, pero no tienen el valor de declarase ateos, se quedan dentro de alguna iglesia, dando mal ejemplo con sus vidas inmorales, y se constituyen en hipócritas religiosos. Esos tampoco pasan el examen de selección. Otros que tampoco pueden cumplir los mandamientos, pero no quieren declararse ateos, ni convertirse en hipócritas religiosos, regresan a enfrentar a Dios y confesarle que ya usaron toda su inteligencia, y toda su fuerza de voluntad, pero que, aun así, no pueden vivir en santidad con sus propios recursos. Estos son los que si pasan el examen de admisión. Los que reconocen que necesitan un Salvador.
- Admisión = La Salvación NP1.
Estos últimos que regresan a enfrentar a Dios, y a confesarle que no tienen los recursos para vivir en santidad, que necesitan su ayuda para hacerlo, que reconocen que si necesitan un Salvador, son a los que Dios les dice: "Por fin te convenciste, tenía años esperando que te convencieras de que tu solo no puedes hacerlo, que no tienes los recursos para vivir en santidad, ¡Pásale a la siguiente etapa de la Capacitación!".
A este evento sobrenatural la Biblia le llama "el nuevo nacimiento". El llegar a esta etapa, produce tal sensación de paz y bienestar, que a muchas personas les parece que es el final de la historia, que ya llegaron a la meta, y deciden quedarse ahí. Egoístamente, le sacan la vuelta al proceso de capacitación, y al subsiguiente paso de tener que capacitar a otros.
- Capacitación = La Santificación, NP2.
Al entrar en esta etapa, Dios espera que la persona busque una comunidad de creyentes, en donde pueda continuar su proceso de crecimiento espiritual. Dios le ofrece a todo creyente nacido de nuevo, capacitarlo con el poder y el amor del Espíritu de Dios, con dos conjuntos de recursos espirituales: los frutos o actitudes espirituales y los dones o capacidades espirituales. Estos recursos están diseñados por Dios, para vencer al maligno, y poder gradualmente, ir creciendo en santidad personal.
- Entrenamiento = La Edificación, NP3.
Una vez que el creyente empieza a capacitarse con esos recursos espirituales, Dios le empieza a brindar oportunidades, de empezar a utilizar los recursos espirituales con los que está siendo capacitado, para que empiece él, a su vez, a capacitar a otros creyentes recién convertidos. Deberá poner a trabajar las actitudes espirituales para desarrollar relaciones espirituales, y deberá poner a trabajar sus habilidades espirituales para servir, o ministrar, a los nuevos creyentes, participando de esa forma en el desarrollo del Pueblo Santo, que Dios espera obtener al final de su línea de producción.
- Graduación = Las Bodas del Cordero.
De esta forma, las personas que hayan dado una buena respuesta al llamado, hayan aprovechado bien su etapa de capacitación, y hayan participado activamente dentro de una comunidad de vida cristiana, edificando a otros creyentes, están listos para presentar su examen de graduación, y presentarse delante del trono de Dios, y de sus millones de ángeles, para ofrecer un informe detallado, de la forma como desempeñaron la misión especial, con la cual Dios los envió a la tierra.
- Servicio Activo = Pueblo Santo.
Y dependiendo de la eficiencia con que hayan utilizado sus recursos espirituales, y de los frutos espirituales que hayan logrado cosechar, será la nueva encomienda que Dios les asigne, para que participen activamente en el gobierno del Reino de los Cielos.
Estos conceptos se ilustran gráficamente en la Figura 15 "El Plan de Desarrollo de Dios para la humanidad", de la página 52; y en la Figura 16 "Algunos detalles del Plan de Desarrollo de Dios", de la página 53.
5.4) Deslindando responsabilidades.
Cuando escuchan este Plan de Desarrollo de Dios, algunas personas piensan que el plan no está funcionando bien, puesto que la maldad en el mundo no parece estar disminuyendo mucho. Si visualizamos este plan de Dios como una gigantesca máquina, con ocho pistones, en donde la materia prima que entra al proceso es un conjunto muy grande de "Hombres Pecadores", y cuyo producto esperado a la salida es un "Pueblo Santo", parece que algo está fallando en alguna parte del proceso. Y es que el proceso de producción del Pueblo Santo tiene cuatro etapas, y si bien las primeras tres etapas son muy gratificantes, la cuarta etapa requiere de una buena cantidad de esfuerzo y responsabilidad personal.
Veamos cada una de estas cuatro etapas del proceso de producción del Pueblo Santo. En la primera etapa de La Ley de Dios, Antiguo Pacto AP, Dios nos ofrece bendecirnos si cumplimos los mandamientos, y los hombres respondemos haciendo buenas obras y sacrificios. En la siguiente etapa, o primera etapa de Nuevo Pacto, La Salvación NP1, Dios nos ofrece perdonarnos los pecados, y los hombres respondemos con fe y arrepentimiento. En la siguiente etapa, o segunda etapa del Nuevo Pacto, La Santificación NP2, Dios nos ofrece llenarnos con su Espíritu y capacitarnos con sus frutos y sus dones. En estas tres etapas la posición de los hombres consiste en recibir: bendiciones, perdón de pecados, frutos y dones, y mientras se trate de recibir cosas de Dios, nadie pone ningún obstáculo. Pero en la siguiente y última etapa, que es la tercera etapa de Nuevo Pacto, La Edificación NP3, Dios nos ofrece estar con nosotros todos los días, hasta el fin de los siglos... pero... ¡y ahí está el principal obstáculo al plan de Dios!, ahora Dios espera que NOSOTROS, no Él mismo, ni sus poderosos ángeles, sino nosotros, edifiquemos el Pueblo Santo, participando activamente en la edificación de una Comunidad de Vida Cristiana.
Las cuatro etapas de este proceso de preparación del Pueblo Santo, que Dios espera que nosotros edifiquemos, para que Jesucristo funde el Reino de los Cielos con él, cuando regrese de nuevo, se ilustra gráficamente en la Figura 17: "Deslindando responsabilidades en los pactos de Dios con los hombres", de la página 54.