a) Una Base de Doctrinas Bíblicas Características.
En el capítulo anterior describimos brevemente el nacimiento del Cristianismo Básico, así como su desarrollo, su contenido y algunas de sus consecuencias. En el capítulo siguiente describiremos El Plan de Desarrollo de Dios, el cual constituye la parte medular de este libro. Así, pues, este capítulo constituye un puente entre ambos temas.
Hemos estudiado, en el capítulo anterior, los tremendos beneficios que ha aportado el Cristianismo Básico, CB, con respecto al aumento de eficiencia que recibe el cristianismo en general, cuando se hace algún progreso en el área de promover e incrementar la unidad entre todos los cristianos de todas las iglesias.
Queremos ahora avanzar un poco más en esa misma dirección. Queremos agregarle a las enseñanzas del CB, las enseñanzas de las Doctrinas Bíblicas Características, DBC's, de las diferentes iglesias. Llamaremos a este cuerpo de enseñanzas: El Cristianismo Bíblico Integrado, CBI. Puesto en forma de una igualdad, tenemos: CB + DBC's = CBI, esto es: Cristianismo Básico + Doctrinas Bíblicas Características = Cristianismo Bíblico Integrado
Al momento de plantearnos la posibilidad de definir cuales serían las DBC's que deberíamos considerar, surgen varias interrogantes: a) ¿las DBC's de cuantas iglesias deberíamos considerar?, b) ¿cuantas DBC's de cada iglesia deberíamos de considerar?, c) ¿quién definiría las DBC's de cada iglesia que se considerara?, etc.
Evidentemente si queremos analizar el problema con lujo de detalles, nos estaríamos enfrentando a un problema increíblemente complejo. No pretendemos dar en este breve estudio un análisis detallado del problema, al contrario lo que deseamos es proponer una síntesis que sea muy sencilla. Tenemos la plena confianza, de que Dios continuará llamando a otros servidores suyos, para que elaboren estudios más detallados.
Queremos seguir varios argumentos para determinar un número reducido de DBC's que generen la totalidad de las enseñanzas bíblicas fundamentales. Ambos conceptos mencionados en la frase anterior se usan repetidamente en el análisis de problemas de las ciencias y la ingeniería.
El primer concepto consiste en utilizar varios argumentos diferentes para llegar a un mismo resultado, lo cual nos dará un alto grado de confianza en la validez de los resultados obtenidos. Que tan grande será el grado de validez, dependerá de la cantidad de argumentos usados, y de la rigurosidad y credibilidad de los mismos. En el caso de las ecuaciones diferenciales se tiene en ocasiones hasta tres, cuatro, cinco, o más, métodos diferentes para obtener la respuesta, y si con cada uno de los diferentes métodos llegamos a la misma solución, ya casi no será necesario preguntarle a nadie si habremos llegado a la respuesta correcta, tendremos un alto grado de confianza de que la habremos encontrado.
El segundo concepto consiste en determinar un número reducido de DBC's, que puedan generar y explicar todas las enseñanzas fundamentales contenidas en la Biblia. Este concepto consiste en determinar una base de vectores que generen todos los demás elementos con los que estemos trabajando, dependiendo de la importancia relativa que tenga cada uno de los elementos de la base. Llamemos a los elementos de la base de vectores P, Q, R, y S; y llamemos a sus posibles importancias relativas a, b, c, y d; entonces una enseñanza cualquiera E se podría representar en forma de una igualdad como: E = aP + bQ + cR + dS. Los coeficientes a, b, c, y d, se llaman las componentes de E, esto es, a sería la cantidad en que influiría el vector base P, b sería la cantidad en que influiría el vector base Q, c sería la cantidad en que influiría el vector base R, y d sería la cantidad en que influiría el vector base S.
Este concepto de una base de doctrinas bíblicas características, nos permite también clasificar las enseñanzas bíblicas de las diferentes iglesias, utilizando un espectro de DBC's, de modo que podamos comparar unas iglesias con otras, y podamos detectar las áreas de oportunidad que tenga cada una, para desarrollar las DBC's más descuidadas. Cada iglesia, o grupos de iglesias, tendrá su espectro definido de DBC's, el cual será un diagrama con cuatro barras verticales, de acuerdo al ejemplo del párrafo anterior, en el que la altura relativa de cada barra indicará la importancia relativa que se le da en esa iglesia a esa DBC.
b) El Argumento de las Cuatro Olas del Cristianismo.
El primer argumento se basa en las cuatro olas que ha experimentado el cristianismo durante sus 2000 años de existencia.
La primera, y más grande ola que ha experimentado el cristianismo es el catolicismo, la cual tuvo el privilegio de la exclusividad durante los primeros 1500 años, y continúa siendo la ola más grande, en cuanto a número de miembros, hasta nuestros días. Comparada con las otras tres, esta ola sobresale porque enfatiza la obediencia a los mandamientos de la ley de Dios, el premio que se recibirá de Dios si se cumplen los mandamientos, el castigo que se recibirá si no se cumplen, y los sacrificios que deben ofrecer los sacerdotes a Dios, para pedir el perdón de los pecados cometidos al desobedecer la ley, para volver nuevamente a intentar cumplirla. Por supuesto que también enseña las otras DBC's, pero lo hace con un poco menos énfasis. Y por supuesto que dentro de la iglesia católica existen muchos grupos, que dan diferentes énfasis a las diferentes DBC's, pero recordemos que estamos considerando el tipo de análisis más sencillo.
La segunda ola, que se inició alrededor del año 1500, es el protestantismo. Cuando la comparamos con las otras tres, esta ola sobresale porque enfatiza la salvación por la fe en Jesucristo, y no por cumplir las obras de la ley. Y aquí caben también los mismos dos comentarios hechos con respecto a la ola anterior. Por supuesto que el protestantismo también enseña las otras DBC's, pero lo hace con menor énfasis; y por supuesto que dentro del protestantismo existen muchos grupos diferentes, que dan diferentes énfasis a las diferentes DBC's, pero aquí las estamos considerando globalmente.
La tercera ola, que se inició en 1901, en Topeka, Kansas, es el pentecostalismo clásico. Cuando la comparamos con las otras tres olas, esta ola sobresale porque enfatiza el bautismo y la llenura con el Espíritu Santo, para poder así obtener y disfrutar el poder espiritual de Dios. Aquí vuelven a aplicarse los dos comentarios anteriores acerca de que los pentecostales también enseñan otras DBC's, pero con menor énfasis, y de que hay grupos pentecostales que dan diferentes énfasis a las diferentes DBC's.
La cuarta, y última ola, es el Neo-Pentecostalismo, el cual se inició entre los protestantes en 1961, en una iglesia episcopal, en Van Nuys, California; y se inició entre los católicos en 1967, en la Universidad de Notre Dame, Indiana. Esta ola consiste en una retroalimentación de la tercera ola, esto es, del pentecostalismo clásico, sobre las dos olas anteriores, esto es, sobre el protestantismo, y sobre el catolicismo. De hecho, en sus principios, estos nuevos grupos se llamaron a sí mismos bautistas-pentecostales, o metodistas-pentecostales, o católicos-pentecostales, etc... Posteriormente se les ha designado como grupos carismáticos o neo-pentecostales. Cuando comparamos esta ola con las otras tres, es más difícil diferenciarla claramente, por ser una retroalimentación, pero aún así sobresale porque enfatiza que la obra que realiza el Espíritu Santo en el creyente, mediante sus dones y sus frutos, es para la edificación de la iglesia, la cual Jesucristo va a venir a recoger al final de los tiempos.
Estas cuatro olas del cristianismo nos ofrecen una base de cuatro DBC's: 1) La Ley de Dios que nos fue dada por el Padre Celestial, 2) La Salvación que nos fue dada por el Hijo, 3) La Santificación que nos ofrece el Espíritu Santo y 4) La Edificación de comunidades de vida cristiana que se nos encomienda a todos los creyentes.
c) El Argumento de los Grupos de Cristianos Primitivos.
La palabra primitivos, la empleamos aquí para designar a los cristianos del primer siglo, cuando todavía se estaba escribiendo el Nuevo Testamento, NT. Este tema de las divisiones que mostraban los cristianos del NT, no es un tema popular para las predicaciones. Parece como si quisiéramos encubrir cualesquiera fallas que hayan tenido los primeros cristianos, o como si quisiéramos idealizarlos un poco. La realidad es que estaban divididos desde entonces, en los mismos cuatro grupos básicos que encontramos en la actualidad. Veamos, antes de avanzar más, algunos pasajes bíblicos donde se les describe:
"Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos ... que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo?¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?" 1 Co. 1:10-13
"Llegó entonces a Efeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras. Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan. Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios ... Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo ... vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo" Hechos 18:24-26; 19:1-4
"... como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión, actuó también en mí para con los gentiles), y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan ... nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión." Gálatas 2:7-9
En el primer pasaje vemos que en el primer siglo de la era cristiana, ya teníamos los cuatro grupos básicos de cristianos: 1) los de Pedro (llamado Cefas), grupo que representa a los católicos actuales, que enfatizaban las enseñanzas del Antiguo Pacto de la Ley, el cual Dios había ofrecido solamente a los judíos (los de la circuncisión); 2) los de Apolos, grupo que representa a los protestantes clásicos, que enseñan mucho acerca de la salvación de Jesucristo y poco acerca del poder del Espíritu Santo; 3) los de Pablo, grupo que representa a los pentecostales, ya que fue Pablo quién escribió más acerca de los dones del Espíritu en el NT; y 4) los de Cristo, grupo que representa a los neo-pentecostales, quienes no pretendían ser seguidores del líder religioso de su grupo, o de su denominación, sino que pretendían ser seguidores directamente de Jesucristo.
En el segundo pasaje vemos claramente las características de Apolos, quién sabía mucho acerca de la Biblia, y enseñaba con entusiasmo acerca de la salvación de Jesucristo, y del bautismo de arrepentimiento de Juan el Bautista, pero no sabía nada del bautismo en el Espíritu Santo, del que tanto enseñaba Pablo, y del cual tuvieron que enseñarle Aquila y Priscila, íntimos amigos del apóstol Pablo, el cual cuando vio a los efesios que habían sido evangelizados por Apolos, aunque los reconoció como cristianos, ya que les dijo hermanos, los vio también un poco apagados, ya que les faltaba el entusiasmo y el poder que comunica el ser bautizado en el Espíritu Santo, y procedió a guiarlos a que tuvieran esa experiencia.
En el tercer pasaje vemos claramente como Dios acordó formar dos grupos de evangelización, y como ambos grupos estuvieron de acuerdo en ello. Formó uno de los grupos con los que enfatizaban el aspecto de la ley del AT, integrado por Pedro, Santiago y Juan, quienes fueron enviados a predicar a los judíos (los de la circuncisión); y formó otro grupo con los que enfatizaban la salvación de Jesucristo y el bautismo del Espíritu, integrado por Pablo, Bernabé, Silas, Timoteo y Tito, quienes fueron enviados a predicar a los no judíos (los de la incircuncisión), esto es, a los griegos, romanos, y demás pueblos y razas.
Estos cuatro grupos que se formaron entre los cristianos del primer siglo nos ofrecen una base de cuatro DBC's: 1) La Ley de Dios, que era el aspecto enfatizado por los de Pedro, 2) La Salvación, que era el aspecto enfatizado por los de Apolos, 3) La Santificación, que era el aspecto enfatizado por los de Pablo, y 4) la Edificación de comunidades de vida cristiana, que integrarán el pueblo santo, o la iglesia pura, santa, y sin mancha, para presentársela a Jesucristo en las Bodas del Cordero, al final de los tiempos.
d) El Argumento de las Fiestas Solemnes del AT.
Es sumamente interesante reflexionar sobre las fechas que se celebraban cuando el Señor Jesucristo fue crucificado, y cuando derramó el Espíritu Santo sobre sus discípulos por primera vez, bautizándolos con él.
El día que Jesucristo fue crucificado, para pagar por nuestros pecados, los judíos estaban celebrando la fiesta de la Pascua. Esta fiesta la habían venido celebrando, año tras año, durante casi 1500 años. Y siempre celebraban lo mismo, celebraban que habían sido salvados del ángel de la muerte, debido a la sangre del cordero con que habían cubierto las puertas de las casas y sus umbrales, cuando vivían en Egipto y eran esclavos del Faraón. Viéndolo desde nuestro tiempo, vemos claramente que esta Fiesta de la Pascua, era un anuncio profético acerca de la obra de Jesucristo, quién fue el Cordero de Dios que murió por nosotros y que con su sangre nos salvó de la muerte eterna y de la esclavitud del pecado y de Satanás, tipificado por el Faraón. De hecho, nos parece inconcebible, que habiendo estado celebrando durante tantos cientos de años, el hecho de que habían sido salvados de la muerte por la sangre del cordero, hayan
crucificado al verdadero y único Cordero de Dios precisamente ese día de la Pascua.
Cincuenta días después de la Fiesta de la Pascua, año tras año celebraban también los judíos la Fiesta de Pentecostés, o de los primeros frutos. Y precisamente cincuenta días después de que el Señor Jesús había sido crucificado como nuestra Pascua, derramó Dios el Espíritu Santo sobre los apóstoles. Una obra cronometrada con gran precisión. Cuando los judíos celebraban la Fiesta de los Primeros Frutos, Dios decidió iniciar la Iglesia de Jesucristo. Esa primera vez que fueron bautizados con el Espíritu Santo, Pedro tuvo el privilegio de dar la primera predicación acerca de la obra de Jesucristo y ese mismo día se añadieron a la iglesia como cinco mil personas.
No solo es sorprendente que Dios haya escogido esas fiestas de la Pascua y de Pentecostés por el significado tan obvio que tenían. Nunca podría nadie decir que había sido una coincidencia. También es sorprendente que Dios haya escogido estas fechas por el hecho de que durante casi 600 años los judíos de la diáspora habían estado regresando a Jerusalén, tres veces al año, de cualquier parte del mundo a donde habían sido dispersados, después de que Jerusalén había sido destruida por los babilonios, para celebrar las tres fiestas solemnes. Eso significa que tanto el día en que el Señor nos dio la Salvación, esto es, el día de la Pascua, como el día en que Dios inició la Santificación de su Iglesia, esto es, el día de Pentecostés, miles de judíos de todo el mundo se habían reunido en Jerusalén. Nunca jamás podrían decir los judíos que no se habían enterado de lo que había sucedido, no habría necesidad de que nadie les contara lo que Dios había hecho, todos ellos estaban allí, y habían sido testigos presenciales de ello. Dios no había querido que esos dos eventos tan importantes dentro su gran plan de desarrollo de la humanidad, pasaran desapercibidos.
La tercera fiesta solemne se celebraba al final del año, y marcaba el fin de la cosecha. Se llamaba la Fiesta de los Tabernáculos o también la Fiesta de la Cosecha. De acuerdo al plan de Dios, al final de los tiempos Cristo regresará otra vez a celebrar las Bodas del Cordero, esto es, a recoger la cosecha, la iglesia pura, santa y sin mancha, que nosotros, los cristianos de todas las iglesias, debemos de haberle preparado.
Estas tres fiestas solemnes se describen detalladamente en Levítico 23:1-44; y en Números 28:16-29:40. Además de estas fiestas solemnes, los primeros siete capítulos de Levítico describen como debían de ofrecerse las distintas clases de sacrificios distintivos de la antigua alianza, o primer pacto, celebrado por Dios con los hombres.
Estas cuatro celebraciones religiosas del pueblo de Israel, en el Antiguo Testamento, nos ofrecen también una base de cuatro DBC's: 1) La Ley de Dios, simbolizada por el sistema de sacrificios, 2) La Salvación simbolizada por la Fiesta de la Pascua, 3) La Santificación del pueblo de Dios, simbolizada por la Fiesta de Pentecostés, y 4) La Edificación de la Iglesia Gloriosa, que Jesucristo regresará a recoger de nosotros, simbolizada por la Fiesta de la Cosecha.
e) El Argumento de los Programas de Trabajo de la Iglesia.
Otro argumento que nos puede orientar hacia una base de DBC's son los programas básicos de trabajo que utilizan la mayoría de las iglesias en la actualidad. Creemos que aquellas enseñanzas, o DBC's, que son consideradas más importantes por las iglesias actuales, son las que determinan las áreas prioritarias, en las que se van a concentrar el tiempo y los recursos disponibles, de una forma ordenada, moldeando así los programas de trabajo.
El primer programa de trabajo que establecen muchas iglesias es el Programa de Evangelismo, el cual está basado en el mandato que dio el Señor Jesucristo momentos antes de su ascensión al cielo:
"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado." Marcos 16:15,16
El segundo programa de trabajo que establecen muchas iglesias es el Programa de Discipulado, el cual está basado en el mismo mandato anterior. Esto es, después de predicar el evangelio, para llevarlos a que experimenten el nuevo nacimiento, debemos enseñarles a que sean discípulos de Jesucristo, y debemos enseñarles a que vivan una vida nueva, creciendo constantemente en semejanza al Señor:
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado ..." Mateo 28:19,20
El tercer programa de trabajo que establecen muchas iglesias, es el Programa de Servicio Cristiano o Programa de Formación de Ministros, enfocado a formar servidores que trabajen en los diversos ministerios que desarrolla la iglesia. Este programa puede estructurarse como un instituto bíblico o como un seminario teológico, de acuerdo a los recursos disponibles por la estructura eclesiástica.
" Y él mismo (Jesucristo) constituyó a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo " Efesios 4:11,12
" Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros." 2 Ti. 2:2
Nivel 1: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (ancianos)
lo que has oído de mí (Pablo)
Nivel 2:a fin de perfeccionar a los santos (ministros o servidores)
esto encarga (tú Timoteo)
Nivel 3:Para la obra del ministerio, o un trabajo de servicio (discípulos)
a hombres fieles
Nivel 4:para la edificación del cuerpo de Cristo
que sean idóneos para enseñar también a otros
Estos tres programas de trabajo, reflejan la existencia de cuatro niveles de crecimiento espiritual entre los miembros de una comunidad de vida cristiana, los cuales a su vez pueden proporcionar una base de DBC's: 1) La Ley de Dios: los miembros del primer nivel son personas religiosas que quieren agradar a Dios a base de sacrificios, estos requieren de un Programa de Evangelismo, 2) La Salvación: los miembros religiosos que reconocen que no tienen en sí mismos el poder de cumplir la ley, y que necesitan, por tanto, de un Salvador, experimentan el Nuevo Nacimiento, 3) La Santificación: los miembros que han experimentado el nuevo nacimiento, requieren de un Programa de Discipulado, para aprender a vivir en santidad, al nivel personal, y 4) los miembros que han estado creciendo en santidad personal, requieren de un Programa de Edificación para aprender a vivir en justicia comunitaria, esto es, para edificar una comunidad de vida cristiana caracterizada por la justicia de Dios.
f) El Argumento de la Doctrina de la Trinidad.
Consideraremos ahora el argumento de la Doctrina de la Trinidad como otro argumento que nos puede orientar hacia la formulación de una base de DBC's que generen la totalidad de enseñanzas fundamentales del cristianismo bíblico. Este argumento es muy interesante por varias razones.
La primera razón por la cual este argumento es muy interesante es porque esta doctrina desempeña un papel fundamental entre las enseñanzas de todas las iglesias cristianas. De hecho podría afirmarse que creer en la doctrina de la Trinidad, es el requisito mínimo indispensable para que una agrupación religiosa pueda considerarse realmente cristiana. Esto es, creer en la doctrina de la Trinidad constituye la condición necesaria para que cualquier agrupación pueda considerarse cristiana. Al considerarla como una base de DBC's estamos también considerándola como una condición suficiente, esto es, no es necesario creer ninguna otra doctrina que no pueda deducirse directamente de estas tres, para que cualquier agrupación pueda considerarse cristiana.
Otra razón por la cual este argumento es muy interesante es porque es extremadamente sencillo y a la vez suficiente, para entender y explicar todo el plan de desarrollo de Dios para el hombre, como lo veremos detalladamente, en el siguiente capítulo.
Otra razón más, por la cual es muy interesante este argumento, es porque se puede correlacionar fácilmente con los cuatro argumentos dados anteriormente. De esta manera vemos que realmente no son argumentos diferentes, sino que son equivalentes unos con otros. Dado uno de ellos puede deducirse cualquiera de los otros fácilmente.
Pasamos ahora a describir los cuatro elementos básicos que integran la Doctrina de la Trinidad. Intencionalmente lo haremos de la forma más breve que nos sea posible, para admirar su sencillez y su poder generador de enseñanzas bíblicas.
Primer Elemento: El Padre Celestial. Hace aproximadamente 3850 años Dios inició sus relaciones con los hombres llamando a Abraham y haciéndole una promesa: a través de su descendencia Dios iba a bendecir a todas las naciones de la tierra, pero antes de eso primero iba a formar un pueblo exclusivo para él, el pueblo de Israel. Unos 600 años después, alrededor de 1250 A.C., Dios celebró el primer pacto con los hombres. Este primer pacto lo celebró Dios a través de Moisés, se le llamó también el pacto de la ley de Dios, y su expresión resumida la tenemos en los Diez Mandamientos, descritos en Exodo 20 y en Deuteronomio 5. Los términos del pacto consistían en que el pueblo de Israel se comprometía con Dios a cumplir siempre todos los mandamientos y estatutos de la ley de Dios, y Dios se comprometía con el pueblo de Israel a llenarlo de bendiciones si ellos cumplían su parte, pero los llenaría de maldiciones si no lo hacían. La breve lista de bendiciones y la larga lista de maldiciones relacionadas con este pacto están descritas en los capítulos 28 de Deuteronomio y 26 de Levítico. El lector que nunca haya leído estos dos capítulos deberá ahora interrumpir la lectura de este libro para leerlos, ya que son bastante largos para reproducirlos aquí, pero es indispensable leerlos detenidamente si quiere uno entender realmente el plan global de Dios para el hombre. El propósito de este pacto era definir la santidad y mostrar que el hombre era pecador. Aquella persona que tuviera la habilidad de cumplir siempre todos los mandamientos y estatutos de la ley de Dios sería una persona santa. Las bendiciones y las maldiciones materiales, involucradas en este pacto, tenían el propósito de motivar al hombre para que hiciera su mejor esfuerzo para cumplir la ley de Dios, y que después de intentarlo repetidamente, reconociera que él no tenía esa habilidad, que reconociera que no era santo y que sí era pecador, y que en consecuencia merecía la muerte. Desde un principio Dios dejó perfectamente claro cual era su objetivo, ya que repetidamente dijo que él solo quería una cosa, lo que sería su especial tesoro: un pueblo santo.
Segundo Elemento: El Hijo Redentor. Hace aproximadamente 2000 años Dios decidió iniciar un Nuevo Pacto con los hombres. Este nuevo pacto había sido anunciado por Dios desde unos 600 años antes, a través de los profetas, especialmente de Jeremías y de Ezequiel. Este nuevo pacto consistía de tres etapas. La primera etapa consistió en que Dios envió a su Hijo Jesucristo para que muriera en la cruz del Calvario y pagara de esa forma el castigo que merecíamos todos los hombres por ser pecadores. De ahí en adelante cualquier hombre que creyera que Jesucristo era verdaderamente Dios y que se hizo hombre para morir en lugar de él, tendría vida eterna. Después de su resurrección, antes de su ascensión al cielo, Jesucristo les anunció a sus discípulos que apenas estaba comenzando el nuevo pacto, que no se fueran de Jerusalén y que esperaran nuevas instrucciones.
Tercer Elemento: El Espíritu Capacitador. Cincuenta días después de que Cristo murió por nuestros pecados consumando la primera parte del nuevo pacto, derramó por primera vez su Santo Espíritu sobre sus discípulos, iniciando con ellos su programa de capacitación, mediante los dones y los frutos del Espíritu, para que empezaran su proceso de crecimiento espiritual personal, hacia la meta de la santidad, esto es, de la semejanza a Jesucristo. Este proceso constituye la segunda parte del Nuevo Pacto.
Cuarto Elemento: La Edificación de la Iglesia Gloriosa. Después de haber iniciado el programa de capacitación personal, y algunas veces simultáneamente, el Espíritu Santo, emprende el programa de entrenamiento comunitario, guiando a los discípulos, que se encuentran creciendo en santidad, para que ellos mismos inicien y mantengan el proceso de edificación de una comunidad de vida cristiana, en la cual empiece gradualmente a reinar la justicia de Dios en lugar del egoísmo del hombre. Este proceso constituye la tercera etapa del Nuevo Pacto. En la medida en que nosotros, los cristianos de todas las iglesias, reconozcamos y aceptemos esta responsabilidad tan grande que tenemos delante de Dios, en esa misma medida, estará Dios obteniendo, finalmente, el objetivo tan largamente esperado, definido desde un principio, el Pueblo Santo o la Iglesia Gloriosa, integrada por la unión de todas estas comunidades de vida cristiana, para que se siente con Jesucristo en su trono a gobernar el Reino Unido de los Cielos.
Así, pues, tenemos que la doctrina de la Trinidad nos ofrece también una base de DBC's: 1) El Padre Celestial nos dio la ley que define la santidad y que nos muestra que somos pecadores, y además envió a su Hijo, 2) el Hijo, nuestro Señor Jesucristo, murió en nuestro lugar para pagar la condenación que merecíamos por ser pecadores, y además nos envió a su Espíritu Santo, 3) el Espíritu Santo nos capacita y nos entrena mediante los dones y los frutos del Espíritu, y además nos envía a nosotros, 4) capacitados, entrenados y enviados por el Espíritu Santo, nosotros los cristianos de todas las iglesias emprendemos la edificación de comunidades de vida cristiana que integrarán el Reino Unido de los Cielos, y así finalmente el Padre Celestial tendrá su tan anhelado Pueblo Santo para su Hijo Jesucristo.
La Figura No. 10 ilustra gráficamente la doctrina y la obra de la Trinidad, mostrando de una forma increíblemente sencilla y a la vez completa, todo el propósito de Dios para el hombre. La Figura No. 11 ilustra, mediante dos tablas, las correlaciones que existen entre los diferentes argumentos que nos conducen a bases de DBC's, aparentemente diferentes. Aunque realmente no son diferentes, sino que simplemente constituyen diferentes enfoques de una misma y única base de DBC's que puede generar todo el espacio de doctrinas bíblicas fundamentales.