Los Primeros Quince Siglos: 0 - 1500: La Era del Padre
2.1. Las persecuciones de los cristianos. Sincretismo y herejías.
Durante los primeros tres siglos de su historia el Cristianismo era una religión perseguida por el Imperio Romano. Quienes eran acusados de ser cristianos debían de ofrecer adoración al César o bien ser echados a los leones en el circo romano. Fue una época de grandes mártires. Y también fue una época de muchas variedades diferentes de Cristianismo. Conforme el Cristianismo se iba extendiendo hacia nuevas provincias del Imperio Romano, diferentes doctrinas de la Biblia eran combinadas con las costumbres, tradiciones, y filosofías de cada región, y de esa forma encontramos que hacia fines del año 300 ya había más de diez versiones de Cristianismo: arrianos, montanistas, marcionitas, monofisitas, nestorianos, donatistas, etc.
A este proceso de contextualización, o de adaptación del Cristianismo a las culturas locales se le llama "sincretismo". De acuerdo a la definición de la palabra sincretismo como: "sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes" Real Academia Española (RAE), da la impresión de que es algo muy bueno y positivo, pues se define como llegar a un acuerdo entre dos o más puntos de vista diferentes.
Pero con respecto al Cristianismo este proceso de sincretismo ha ocasionado grandes problemas a lo largo de su historia. Ha producido diferentes versiones de Cristianismo. Y como cada una de estas versiones ha tenido suficiente poder espiritual para transformar las vidas, los creyentes que practican estas versiones las han defendido apasionadamente, y de esa forma se han producido grandes divisiones y conflictos dentro del Cristianismo.
2.2. Constantino y el Edicto de Milán en el año 313.
Cuando el emperador Constantino se convierte al Cristianismo se empieza a producir con gran rapidez un cambio enorme en el Cristianismo. Pues no solo se convierte Constantino, sino que mediante el Edicto de Milán del año 313 ordena que se deje de perseguir a los cristianos, y empieza un proceso encaminado a hacer del Cristianismo la religión oficial del Imperio Romano. Una parte de los historiadores afirma que Constantino era un cristiano verdadero, y otra parte afirma que solo utilizó al Cristianismo como una herramienta política más, para unificar su imperio.
Para unificar a las diferentes versiones que existían en el Imperio por el año 300, Constantino reunió en Nicea a los obispos de esas diferentes versiones, con todos los gastos pagados por el Imperio, con la misión de que se pusieran de acuerdo elaborando una lista de unos 10 o 12 puntos en la cual todos estuvieran de acuerdo, y de ahí nació la declaración conocida como el Credo de Nicea, del año 325. A esa reunión se le llamó el Concilio de Nicea. Este credo de Nicea junto con sus modificaciones posteriores es aceptado por casi todas las versiones contemporáneas del Cristianismo.
2.3. El canon y la Vulgata de San Jerónimo.
Otro de los efectos positivos que tuvo la conversión de Constantino fue el canon. La palabra "canon" significa "regla o catálogo", (Real Academia Española). En este caso nos referimos al canon del Nuevo Testamento. Una de las varias causas de la fragmentación del Cristianismo en varias versiones diferentes era la multitud de pergaminos que se consideraban inspirados por Dios, que se utilizaban cuando aún no quedaba definido el canon del Nuevo Testamento. Gradualmente se fueron aceptando los 27 libros que se encuentran en la actualidad en el Nuevo Testamento de todas las traducciones de la Biblia, y a esa colección de libros se le llama el Canon del Nuevo Testamento.
Otra de las causas de la diversidad de versiones del Cristianismo de los primeros siglos fue la diversidad de idiomas en que estaban escritos los pergaminos de los que ahora llamamos libros del Nuevo Testamento. Había pergaminos escritos en hebreo, otros en griego, otros en arameo, y aún en otras lenguas diferentes. Otro de los efectos positivos de la conversión de Constantino fue la elaboración de la versión de la Biblia conocida como la Vulgata. Esta versión de la Biblia se debe a San Jerónimo y a la escuela de traductores que éste formó en Jerusalén, en la cual durante un buen número de años se estuvieron traduciendo los pergaminos de los diferentes lenguajes al idioma latín, el cual para ese tiempo era el idioma oficial de todo el vasto Imperio Romano. Esta versión se terminó alrededor del año 400. Esta versión no fue aceptada con facilidad por las diferentes versiones del Cristianismo porque cada quién estaba muy acostumbrado a usar sus propios documentos. Pero con el tiempo llegó a ser la única versión de la iglesia, hasta que se empezaron a desarrollar las lenguas nacionales en Europa diez siglos más tarde.
Resumiendo, pues, tenemos tres importantes efectos positivos de la conversión de Constantino, los cuales fueron: el Credo de Nicea, el Canon del Nuevo Testamento, y la Vulgata. Otro efecto positivo adicional fue la teología de San Agustín que comentaremos un poco más adelante.
2.4. Diferentes Versiones de la Biblia.
La ciudad de Jerusalén y el majestuoso templo de Salomón fueron destruidos por los babilonios en el año 586 AC, y sus habitantes fueron llevados cautivos a Babilonia. Durante su cautiverio, que duró 70 años surgió la institución de la sinagoga, para reemplazar el lugar de reunión del templo. La enseñanza de la revelación de Dios tomó una gran importancia. Y se procedió a formar el canon o lista de libros que se consideraban inspirados por Dios. Para el año 430 AC se cree que ya estaba bien definido el canon de sus libros sagrados que ellos llamaban La Torá. Estos libros pasaron después a constituir los 39 libros del Antiguo Testamento de las Biblias de los cristianos evangélicos. Todos esos pergaminos estaban escritos en idioma hebreo, usando solamente consonantes sin vocales. Las vocales las introducían los rabinos al momento de leer las Escrituras.
Unos 180 años después, alrededor del año 250 AC, durante la dominación griega de Palestina, se tradujeron los pergaminos de La Torá del hebreo al griego, debido a que el gobernante griego quería tener en la famosa Biblioteca de Alejandría una copia de los libros sagrados de los hebreos. Debido a que esta traducción estuvo a cargo de 70 ancianos se le llegó a conocer como la "Septuaginta". Junto con los 39 libros inspirados tradujeron también otros siete libros devocionales quedando un total de 46 libros en esta versión griega de las Escrituras. Para la época de Jesucristo existían entonces dos versiones de La Torá, la más antigua en hebreo con 39 libros y una más nueva en griego con 46 libros. A estos siete libros se les designa como deuterocanónicos, o del segundo canon.
Se considera que para el año 130 DC ya estaban escritos todos los pergaminos que luego integrarían los 27 libros del Nuevo Testamento. La mayoría de estos libros ya no se escribieron en hebreo sino en griego, si bien algunos se escribieron en arameo. Para el año 400 quedaron traducidos al latín tanto los libros del Antiguo como los del Nuevo Testamento. Debido a que San Jerónimo utilizó la Septuaginta quedaron incluidos en el Antiguo Testamento 46 libros. El Nuevo Testamento quedó constituido por 27 libros.
Unos 500 años después, alrededor del año 900, surgió una nueva versión del Antiguo Testamento en idioma hebreo. Esta versión llegó a conocerse como "el texto masorético" debido a que los escribas hebreos que la escribieron eran llamados masoretas. El rasgo distintivo de esta nueva versión fue que ya incluía las vocales además de las consonantes. Se usaban varios nombres para designar a Dios, como Elohim, Tdsikenú, Yhiré, Rapha, etc. Debido a diferencias de opinión entre cuales vocales debían de usarse para el nombre de Dios se obtuvieron dos resultados, que en idioma Español son "Yawé" y "Jeová". Para evitar esta controversia las nuevas versiones de la Biblia se refieren a Dios, en el Antiguo Testamento, como "el Señor".
Alrededor del año 1220 se introdujo la costumbre de dividir los libros de la Biblia en capítulos, lo cual facilitaba localizar pasajes dentro de los libros. Unos 300 años después, alrededor de 1551, se introdujo la costumbre de dividir los capítulos en versículos, lo cual facilitó todavía más localizar los pasajes a los que se quería hacer referencia.
La primera traducción al idioma español fue hecha por Casiodoro de Reina en 1569 y revisada por Cipriano de Valera en 1602, utilizando pergaminos en hebreo para el Antiguo Testamento y en griego para el Nuevo Testamento. Esta versión ha sido revisada en 1909 y en 1960. La primera versión católica en español fue hecha por Felipe Scio en 1793 y revisada por Torres Amat en 1823 utilizando la Vulgata. Las primeras traducciones católicas al idioma español, directamente desde los idiomas hebreo y griego, fueron la de Eloíno Nácar y Alberto Colunga de 1944, y la llamada Biblia de Jerusalén de 1967.
El diagrama de la Figura 4.1 muestra las diferentes versiones de la Biblia y su evolución en el tiempo. El diagrama de la Figura 4.2 muestra los libros del Antiguo Testamento a escala, de acuerdo con el número de sus capítulos, dentro de un librero. En el quinto estante están los libros deuterocanónicos. El diagrama de la Figura 4.3 muestra, también a escala, los libros del Nuevo Testamento.
2.5. La separación de clérigos y laicos.
Uno de los efectos negativos de la conversión de Constantino fue que causó un cambio drástico en el programa de las reuniones de los cristianos. Durante los primeros tres siglos, cuando los cristianos eran perseguidos por los emperadores romanos, los creyentes no podían reunirse en grandes templos, pues ahí serían localizados fácilmente, sino que seguían reuniéndose en grupos pequeños, en las casas de los mismos creyentes, igual como se hacía en las iglesias del Nuevo Testamento.
- "Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados." Hechos 2:2.
- "Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón." Hechos 2:46.
- "Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo." Hechos 5:42.
- "Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles... Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel." Hechos 8:1,3.
- "Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él... Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando." Hechos 12:5,12.
- "y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas." Hechos 20:20.
- "Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús... Saludad también a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para Cristo." Romanos 16:3,5.
- "Las iglesias de Asia os saludan. Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan mucho en el Señor." 1 Corintios 16:19.
- "Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa." Colosenses 4:15.
- "Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro, y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo." Filemón 1-3.
El hecho de que los cristianos del Nuevo Testamento, y de los tres primeros siglos, se reunían en las casas, implica que las congregaciones eran pequeñas. Y el hecho de que las congregaciones fueran pequeñas implica que todos podían participar varias veces durante las reuniones. Y esto a su vez implica que había tiempo suficiente para edificar a otros y para que otros lo edificaron a uno. Se reunían para adorar a Dios, entrar en su presencia, y edificarse unos a otros bajo la dirección y el poder del Espíritu de Dios. Lo cual es imposible de hacer en una reunión dominical de 200 o 300 personas, o más.
Antes del Edicto de Milán del año 313 el número de cristianos en el Imperio era bastante reducido, debido principalmente a que era una religión perseguida por el Imperio. Después de ese año, el Cristianismo dejó de ser perseguido por el Imperio Romano y empezó a ser promovido decididamente hasta que el Emperador Teodosio, mediante el Edicto de Tesalónica, del 27 de Febrero del año 380, lo declaró la religión oficial del Imperio Romano, en lugar de la religión del Sol Invicto, de la cual los emperadores romanos habían desempeñado el oficio de sumos sacerdotes. Debido a este edicto la cantidad de cristianos dentro del Imperio aumentó muchísimo, pero la calidad se fue a los suelos. Aun cuando hubieran sido bautizadas todas esas personas, no tenían ningún conocimiento de la Biblia.
Otra de las consecuencias de estos cambios fue que el Imperio construyó enormes edificios, llamados basílicas, para que los pocos cristianos que sí conocían bien las Escrituras enseñaran al resto de la población pagana. A estos pocos creyentes que conocían bien las Escrituras se les invistió de gran autoridad, se les prepararon vestiduras especiales muy elegantes, y se les asignó la labor de enseñar las Escrituras a congregaciones de miles de personas. Esto produjo la distinción entre clérigos y laicos que no existía en los siglos anteriores.
Otra de las consecuencias de estos cambios fue que, teniendo miles de personas durante una reunión, solamente pudieran participar unas 3 o 4 personas dirigiendo la reunión, mientras que el resto de las personas participaban observando y escuchando un espectáculo religioso en el que no podían participar activamente con frecuencia. Esto a su vez ocasionó que las manifestaciones del Espíritu Santo conocidas como los dones del Espíritu Santo, las cuales estudiaremos más adelante, se fueran extinguiendo rápidamente.
Conviene observar que las manifestaciones del poder del Espíritu Santo no se extinguieron por completo. Se continuaron manifestando esporádicamente a lo largo de la historia del Cristianismo cuando se cumplían tres requisitos apropiados: 1) que el grupo de personas que se reunía fuera pequeño, 2) que todos conocieran muy bien las Escrituras, y 3) que tuvieran el propósito de obedecer, y poner en práctica, las enseñanzas de las Escrituras. Uno de los lugares en donde se dieron estas condiciones fue en los monasterios en donde hubo, con cierta frecuencia, personas que fueron reconocidas como "santos" porque cumplían dos condiciones: 1) mostraban en sus vidas manifestaciones de poder espiritual tales como sanar enfermos o echar fuera demonios, y 2) manifestaban en sus vidas los frutos del Espíritu Santo de Dios: amor, gozo, paz, paciencia, fe, bondad, benignidad, mansedumbre y templanza.
La consecuencia más negativa de esta transformación posterior a Constantino fue que el poder espiritual que en los tres primeros siglos estaba disponible para todos los miembros de las pequeñas comunidades, pasara a ser un fenómeno muy poco frecuente que solamente algunas personas muy especiales podían experimentar. Para el cristiano común y corriente, estas manifestaciones del Espíritu Santo habían cesado, o desaparecido, o dejado de manifestarse.
2.6. San Agustín (354 - 430), su teología platónica y su doctrina de la cesación de los carismas.
Como ya lo explicamos en el capítulo anterior, la razón de que existieran varias teologías se debía a que una teología es básicamente una ordenación de las verdades principales de la Biblia, de acuerdo al sistema de pensamiento, o filosofía, de cada cultura. En forma de una ecuación podríamos ponerlo como: Teología A = Enseñanzas de la Biblia + Filosofía de la cultura A. (TA = B+FA).
En la época de la conversión de Constantino la filosofía que era considerada como la mejor forma de ordenar y estructurar el conocimiento era la filosofía de Platón (424-348 AC). Y San Agustín, quién fue obispo de Hipona, al norte de África, era uno de los conversos al Cristianismo que era también un experto en filosofía platónica. La teología desarrollada por San Agustín fue la primera en ser aceptada ampliamente. De hecho, la teología platónica de San Agustín fue la teología oficial de la iglesia durante 8 siglos, desde los años 400 hasta los años 1200, cuando surgió la necesidad de rediseñarla.
San Agustín viajó extensamente por el vasto Imperio Romano y observó que las manifestaciones de poder, o los dones del Espíritu Santo, ya no se manifestaban en las reuniones de miles de personas en las grandes basílicas construidas por el Imperio Romano. Y concluyó que ya no se manifestaban porque ya no eran necesarias. El creyó que se habían manifestado en los tres primeros siglos porque los cristianos eran perseguidos por el ejército romano, y los creyentes necesitaban de ese poder espiritual para poder sobrevivir a las persecuciones. Pero ahora que en lugar de ser perseguidos por el Imperio eran protegidos y promovidos, ya no eran necesarias esas manifestaciones del poder de Dios, y por eso pensó San Agustín que Dios las había retirado de las reuniones de los cristianos. Esta enseñanza que quedó dentro de la teología de San Agustín se llamó "La Doctrina de la Cesación de los Carismas". Y en el siglo XVI, durante la Reforma Protestante, esta doctrina fue aceptada por los reformadores Lutero, Calvino, Zwinglio, Knox, y los que siguieron después de ellos. Hasta el año 1900 se siguió aceptando esta enseñanza por todas las variedades del Cristianismo, pero esa historia la veremos más adelante.
2.7. Santo Tomás (1226 - 1274), y su teología aristotélica.
En el Siglo XIII empezaron a divulgarse por Europa los escritos del filósofo griego Aristóteles. Esos escritos habían desaparecido de Europa debido a las invasiones de las tribus bárbaras y la destrucción que ocasionaron en el Imperio Romano. Siglos después, durante la expansión del Islamismo, se desarrolló un reino Islámico en el sur de España, que duró siete siglos, aproximadamente de los años 700 a los 1400. Los eruditos islámicos si habían conservado los escritos de Aristóteles, y a partir de España se fueron divulgando por el resto de Europa. Esta divulgación mostró que la filosofía de Aristóteles era superior a la filosofía de Platón.
Esto ocasionó una gran conmoción teológica puesto que la teología, de la única versión del Cristianismo que existía, estaba basada en la filosofía de Platón, no en la filosofía de Aristóteles. Y por esa razón se hizo famoso Santo Tomás de Aquino, porque fue capaz de reconciliar la teología platónica de San Agustín con la filosofía de Aristóteles. Para explicar su nuevo rediseño de la teología escribió una extensa obra en varios volúmenes llamada "La Suma Teológica".
2.8. Tiempo de elaboración y costo de una copia manuscrita de la Biblia.
Antes de la invención de la imprenta en 1455 no existían libros, sino solamente pergaminos escritos a mano, copiados letra por letra, sobre pieles de animales a las que se les había dado un tratamiento especial. Por esa razón los libros eran mucho muy caros. Para producir una copia de la Biblia se necesitaba que un grupo de monjes copiaran a mano cada uno de los libros de la Biblia, durante un periodo de tiempo bastante largo. Algunas estimaciones dicen que se necesitaban 70 monjes trabajando durante un año completo, para producir un nuevo ejemplar de la Biblia. El costo de una Biblia copiada a mano sería equivalente a 70 sueldos durante un año. Tomando el salario mínimo actual como $60.00 pesos diarios, o sea, $1,800.00 pesos mensuales, la estimación del costo de una Biblia sería de 1.5 millones de pesos. Esto equivale a unos 8 o 9 automóviles nuevos.
Además de eso, si consideramos cual era el porcentaje de la población que sabía leer en su propio idioma en 1900, tendríamos un número bastante pequeño. ¿Qué porcentaje de gente sabía leer latín en Europa antes del año 1400? Solamente algunos de los príncipes, los nobles y los monjes. Este alto índice de analfabetismo, aunado al costo exageradamente alto de un ejemplar de la Biblia, nos lleva a la conclusión obvia de que no se necesitaba ninguna conspiración misteriosa para impedirle al pueblo que leyera la Biblia, sino que era prácticamente imposible para la gran mayoría de la gente tener acceso a una Biblia, y mucho menos estudiarla con detenimiento, antes de la invención de la imprenta.
2.9. Algunas consecuencias de la ignorancia de la Biblia.
Si tomamos en cuenta la gran dificultad que existía para estudiar la Biblia, antes de que Gutenberg inventara la imprenta en 1455, entonces ya no nos parece tan extraño que la única versión del Cristianismo que existía en ese tiempo haya promovido durante varios siglos empresas multinacionales como Las Cruzadas (1095-1270), y La Santa Inquisición (1231-1834), o que hayan existido casos como los Papas de Aviñón (1305-1378), de tres Papas excomulgándose mutuamente unos a otros, y muchos otros eventos igualmente inexplicables.
2.10. Algunos precursores de la divulgación de la Biblia.
Aún antes de la invención de la imprenta hubo varios grupos de creyentes cristianos que le dieron gran importancia al estudio y a la enseñanza de la Biblia. Pero debido a la extendida ignorancia que existía de las Escrituras, estas personas eran vistas como gente rara que tenía ideas extrañas y terminaban entregándolos a la Santa Inquisición para que los quemaran vivos públicamente en la hoguera. Los casos más notables fueron los de Pedro Valdo (1140-1217), John Wyclif (1320-1384), y Jan Hus (1370-1415)
2.11. El falso conflicto entre la ciencia y la religión.
Como veremos en la siguiente sección, una de las tesis principales de este estudio es que debería de reemplazarse la filosofía por el razonamiento científico para desarrollar una teología que sea independiente de las culturas nacionales. Sin embargo es bastante triste descubrir que en el nacimiento mismo del razonamiento científico, se creó un falso conflicto entre la ciencia y la religión. Y más triste aún reconocer que esa creencia persiste hasta el día de hoy entre la gran mayoría de la población. La ciencia, y el razonamiento científico, nacieron con la extensa labor de experimentación y de investigación que realizó Galileo Galilei (1564-1642), la cual quedó documentada en su libro "Discursos sobre dos nuevas ciencias" publicado en 1636.
La historia de la discusión que sostuvo Galileo con los teólogos es muy larga, muy interesante, y extrañamente desconocida por el público en general. Aquí solo mencionaremos un resumen muy breve. Galileo perfeccionó el telescopio y con él hizo varios descubrimientos. Entre ellos descubrió que Júpiter tenía cuatro satélites o lunas, y que la luna tenía cráteres y que no era esférica. Además, descubrió, experimentalmente, que cuando dos objetos de diferente peso caen de una misma altura recorren la misma distancia en el mismo tiempo. Los teólogos aristotélicos no podían aceptar esas afirmaciones porque Aristóteles (384-322 AC), había afirmado 2000 años antes, que: (1) sólo podían existir siete astros en el sistema solar, debido a que en el cráneo humano sólo había siete cavidades, por lo cual Júpiter no podía tener satélites, (2) Aristóteles había afirmado que la luna era perfectamente lisa y esférica, y (3) Aristóteles había afirmado que un cuerpo más pesado toma menos tiempo en caer de la misma altura que uno más liviano.
El detalle por demás interesante, que muy poca gente ha señalado, es que a la Biblia no le interesa si la luna tiene cráteres, ni cuantos planetas hay en el sistema solar, ni cual piedra cae más rápido. El propósito de la Biblia no es enseñarnos física ni astronomía, es enseñarnos cuál es el plan de Dios para la humanidad. ¿Cuál era entonces el problema tan grande que veían los teólogos en los descubrimientos de Galileo? El gran problema era que toda la teología estaba basada en la filosofía de Aristóteles, y por lo tanto Aristóteles no podía estar equivocado. Por eso la Santa Inquisición estuvo a punto de quemar vivo a Galileo en la hoguera.
De acuerdo a nuestra actual forma de pensar, si alguno de los varios libros de Aristóteles, en este caso la Física, estaba equivocado, no implicaba que todos sus otros libros también estuvieran equivocados. Pero en aquella época Aristóteles no podía tener ningún error. Porque eso arrojaría muchas dudas sobre toda la teología católica.
2.12. La necesidad de una teología científica.
Tomando en cuenta que Martín Lutero (1483-1546) y Juan Calvino (1509-1564) vivieron y publicaron sus teologías antes de que Galileo descubriera el razonamiento científico, tenemos que las dos grandes teologías católicas, y las dos protestantes, son teologías precientíficas. Esto no quiere decir que estén equivocadas. Sólo quiere decir que en el momento en que fueron elaboradas, cada uno de sus desarrolladores utilizó la mejor herramienta que tenía a su disposición para ordenar y estructurar el conocimiento, que en esas épocas precientíficas era la filosofía de la cultura regional.
Pero después de Galileo, cuando el razonamiento científico estaba ya firmemente establecido, alguien debió haber pensado en la conveniencia de modificar la ecuación que define la teología, y reemplazar la filosofía, la cual es dependiente de la cultura regional, por el razonamiento científico, el cual es independiente de cualquier cultura. O sea: Teología Científica = Biblia + Razonamiento Científico, en lugar de la ecuación: Teología de la Cultura A = Biblia + Filosofía de la Cultura A.
2.13. La desapercibida afirmación de Kant.
Issac Newton consolidó el método del razonamiento científico descubierto por Galileo, con la publicación de su libro "Los Principios Matemáticos de la Filosofía Natural" en 1687. Cien años después, Emmanuel Kant, uno de los filósofos más ilustres de la historia, publicó en 1788 su libro "Crítica de la Razón Práctica" en donde demuestra que, si bien la filosofía puede ser útil para analizar algunos tipos de problemas, no es adecuada para analizar o estudiar a Dios.
¿Por qué entonces no se ha reemplazado la filosofía por el razonamiento científico en la elaboración de una teología? Ahora ya sabemos que un excelente filósofo demostró que la filosofía no es una herramienta adecuada para estudiar, ordenar, y estructurar la revelación de Dios contenida en la Biblia.
Si tomamos en cuenta lo que estaba sucediendo en todo el mundo en este tiempo, podremos entender por qué razón la afirmación de Kant pasó totalmente desapercibida. Los Estados Unidos estaban en guerra de independencia de la Gran Bretaña de 1775 a 1783. En Francia estaba ocurriendo una sangrienta revolución de 1789 a 1799. Las colonias españolas en América estaban en guerra de independencia de España de 1809 a 1821.
Simultáneamente con estas sangrientas revoluciones y guerras de independencia estaba llevándose a cabo la gran transformación de la tecnología conocida como la Revolución Industrial entre los años de 1760 a 1830. Al iniciar el siguiente siglo podría pensarse que habría más paz y calma en la situación internacional, pero el mundo sufrió la Primera Guerra Mundial de 1914 a 1918 y la Segunda Guerra Mundial de 1939 a 1945.
De esa forma el importante y trascendente proyecto de desarrollar una teología científica, que utilice el razonamiento científico como una herramienta para ordenar y estructurar la revelación de la Biblia, ha quedado inexplicablemente relegado al olvido. Y no sólo eso, sino que es considerado totalmente innecesario por la teología liberal, cuya enseñanza se ha extendido por casi todos los seminarios teológicos, y que niega la existencia de todos los relatos sobrenaturales de la Biblia, como los milagros, los demonios, los ángeles, el infierno, la resurrección de Jesucristo, etc. Y por encima de todo eso la mayoría de la gente cree que la ciencia contradice a la religión.
El Movimiento Evangélico: 1500 - 2000: La Era del Hijo
3.1. Luteranos: 1530; y Presbiterianos: 1536
El Luteranismo es un movimiento cristiano protestante fundado por el monje dominico alemán Martín Lutero (1483-1546). Se considera la fecha del 31 de octubre de 1517 como el día de nacimiento de esta rama del cristianismo, fecha en la que se colocaron las 95 tesis sobre el valor de las indulgencias en la puerta de la Iglesia de Todos los Santos en Wittenberg, Alemania. El luteranismo cree en Jesucristo como su fundador espiritual, Dios uno y trino (Santa Trinidad), es decir: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. La interpretación bíblica que tuvo de que Dios no juzga a los hombres por sus obras buenas, sino más bien por su fe (sola fides), proporciona a Lutero la base fundamental de su pensamiento.
El Presbiterianismo es una rama del Protestantismo que tiene sus raíces doctrinales en el Calvinismo y sus raíces institucionales en la Reforma Protestante de Escocia, liderada por John Knox. Los presbiterianos tuvieron gran importancia en el desarrollo inicial de la democracia de Estados Unidos, y la Constitución de ese país se inspiró en buena medida en su forma de gobierno representativo. Asimismo, fundaron Universidades como la de Princeton. En la actualidad hay más de 75 millones de presbiterianos y reformados agrupados en la Alianza Reformada Mundial, que en su mayoría se integran también en el Consejo Mundial de Iglesias.
3.2. Bautistas: 1644; Congregacionalistas: 1648; Cuáqueros: 1646
Las iglesias bautistas son un grupo de iglesias cristianas evangélicas, vinculadas por unas creencias y organización eclesiástica comunes. En sus comienzos como denominación fueron perseguidos tanto por católicos como por protestantes.
En el mundo se calculan actualmente cerca de 105-110 millones de bautistas. Los bautistas enfatizan la necesidad de una fe personal y genuina en Jesucristo para obtener la salvación, ponen especial énfasis en el principio de la salvación sólo por Gracia por medio de la fe (aunque consideran que la creencia auténtica conlleva un compromiso inherente con las buenas obras, que es una consecuencia y no la causa de la salvación) y en la Gracia Divina para alcanzar la salvación. Además, hacen hincapié en la entrega personal del creyente a Jesucristo y en su aceptación como su Señor y su Salvador.
El congregacionalismo es un movimiento que surgió de las iglesias protestantes inglesas a finales del siglo XVI y a principios del XVII. Creado como una extensión del puritanismo, hizo énfasis en el derecho y deber de cada congregación a gobernarse por sí misma, independientemente de cualquier autoridad. Su más grande influencia y mayor cantidad de partidarios se ubicó en los Estados Unidos, donde los puritanos se asentaron en la colonia de Plymouth.
En general, los congregacionalistas evitaron credos y dieron prioridad a la predicación por encima de los sacramentos, aceptando solamente el bautismo y la eucaristía. Los congregacionalistas ingleses son ahora parte de la United Reformed Church. La mayoría de los congregacionalistas americanos pertenecen a la United Church of Christ. Las iglesias bautistas, los discípulos de Cristo y el unitarismo universalista también ejercen la organización congregacional.
La Sociedad Religiosa de los Amigos, generalmente conocida como los cuáqueros o amigos, es una comunidad religiosa fundada en Inglaterra por George Fox (1624-1691). Aunque ellos mismos se llamaron amigos, el pueblo los llamó Quakers o tembladores (quake significa temblor en inglés), debido a que en sus reuniones era común que temblaran durante el tiempo de silencio de sus reuniones, pero éste es un temblor interno, casi imperceptible exteriormente.
3.3. El Cristianismo en las Trece Colonias Británicas de América.
La religión fue muy importante en la inauguración de las trece colonias, desde la llegada de los puritanos y los separatistas a Plymouth en el Mayflower en 1620. Ambos grupos se unieron y formaron iglesias congregacionales. Fue un protestantismo radical el que fue prominente en los principios de las Trece Colonias.
En las Trece Colonias el Cristianismo representaba una variedad más grande que en cualquier otro país. Además de las varias clases de protestantismo traídas de las Islas Británicas, había luteranos alemanes y suecos, reformados alemanes y holandeses, y unos pocos católicos romanos. En esto se prefiguraba la variedad aún más rica que había de caracterizar a los Estados Unidos.
Tomás Bray (1656-1730), uno de los representantes del obispo anglicano de Londres, aunque estuvo pocos meses en América hizo dos notables contribuciones: la organización de la Sociedad para Promover el Conocimiento Cristiano en 1699 (SPCK Society for Promoting Christian Knowledge), y de la Sociedad para la Propagación del Evangelio en Lugares Extranjeros en 1701 (SPGFP Society for the Propagation of the Gospel in Foreign Parts). Con la SPCK Bray ansiaba que los clérigos que iban a América tuviesen libros, y fundó bibliotecas en los principales puertos de Inglaterra donde ellos se embarcaban. El propósito de la SPGFP fue enviar a las colonias clérigos y maestros de la iglesia de Inglaterra.
3.4. El Avivamiento Metodista y los Tres Grandes Despertares.
El avivamiento metodista se originó en Inglaterra y fue iniciado por un grupo de personas encabezadas por John Wesley (1703-1791), por su hermano más joven Charles Wesley y por George Whitefield. Se originó como movimiento de renovación dentro de la Iglesia de Inglaterra en el siglo XVI, centrado en el estudio de la Biblia, y en un acercamiento metódico a las Escrituras y su relación con la vida cotidiana del creyente.
Los primeros metodistas reaccionaron contra lo que ellos percibían como apatía de la Iglesia de Inglaterra, y empezaron a predicar al aire libre y a establecer sociedades metodistas. Sobresalieron por sus entusiastas sermones y fueron acusados a menudo de fanatismo. En aquellos días, los miembros de la iglesia establecida temieron que las nuevas y pujantes doctrinas propuestas por los metodistas, tales como la necesidad de un Nuevo Nacimiento, salvación por gracia, la Justificación por la Fe, y la acción constante y sostenida del Espíritu Santo sobre el alma de los creyentes para perfeccionar y santificar sus vidas, producirían efectos perjudiciales sobre las mentes ingenuas.
La doctrina metodista insiste también en que la salvación personal siempre implica la misión cristiana colectiva y el servicio al mundo. La santidad bíblica implica mucho más que piedad personal, el amor de Dios siempre está unido con el amor al prójimo, una pasión por la justicia y la renovación de la vida en el mundo.
El "Primer Gran Despertar" fue un movimiento religioso experimentado en las colonias americanas del Imperio Británico durante las décadas de 1730 y 1740. Empezó bajo la predicación de Jonatán Edwards (1703-1758). Graduado de la Universidad de Yale donde fue profesor por un tiempo y de ahí pasó a ser el ministro de la iglesia congregacional de Northampton. Hablando despacio, distintamente y con gran solemnidad, hacía vívido lo asqueroso que es el pecado. En el invierno y primavera de 1734-1735 una oleada de convicción pasó por la comunidad y centenares de personas profesaron su conversión. El predicador metodista inglés George Whitefield (1714-1770), que estudió en la Universidad de Oxford, jugó un papel importante en ese avivamiento, viajando a lo largo y ancho de las colonias y predicando con una voz que podía alcanzar a miles de personas al aire libre, expresivo, dramático, y con intensa ternura, podía influir en el auditorio como pocos hombres lo han hecho. Se dice que en Boston treinta mil personas lo oyeron una vez al aire libre. Mucha excitación emocional acompañó al avivamiento, en ocasiones hubo gritería, risas, visiones, y convulsiones.
El "Segundo Gran Despertar" (de 1790 a 1840) fue una oleada de avivamientos a escala nacional. En Nueva Inglaterra el renovado interés por la religión inspiró una ola de activismo social entre los "Yankees," y el metodismo creció rápidamente estableciendo de paso varios establecimientos educacionales (notable entre ellos es la Universidad de Boston). En el "distrito Ardentísimo" (Burned-over district) de Nueva York occidental el espíritu de avivamiento ardió intensamente y el metodismo estadounidense y mundial observó la primera aparición pública del "Movimiento de Santidad" (al cual nos referiremos un poco más adelante). En el oeste, especialmente en Cane Ridge, Kentucky y en Tennessee, el avivamiento reforzó especialmente a metodistas y bautistas.
El "Tercer Gran Despertar" (de 1858 a 1908) produjo un enorme crecimiento de la membrecía metodista, y una proliferación de sus instituciones (por ejemplo, el Morningside College). Los metodistas también se involucraron a menudo con el "Despertar Misionero" (Missionary Awakening) y el Movimiento del Evangelio Social (Social Gospel Movement). El avivamiento, que se desarrolló en muchas ciudades a partir de 1858, fue interrumpido en el Norte por el estallido de la Guerra Civil Estadounidense (1861-1865), pero en el Sur, la Guerra de Secesión estimuló los avivamientos, especialmente en el ejército del General Robert E. Lee.
El "Movimiento de Santidad" está formado por creyentes cristianos protestantes que creen que la "naturaleza carnal" puede ser limpiada por medio de la fe y por el poder del Espíritu Santo si los pecados del hombre han sido perdonados por medio de la fe en Jesucristo. Los beneficios que profesan son "poder espiritual", y la habilidad de conservarse a sí mismos puros, santos (es decir, que los pensamientos y los motivos no se corrompen por el pecado). Esta doctrina es conocida en las Iglesias de Santidad como la "santificación sincera", pero el nombre más popular en el cristianismo es "perfección cristiana". En términos generales el Movimiento de Santidad quería promover un cristianismo personal, práctico y con una capacidad de cambiar las vidas.
3.5. La Escuela Dominical: (Maestros)
La Escuela Dominical es una organización originalmente dedicada a la instrucción religiosa de los niños (así continúa en la tradición anglicano-metodista), pero ampliada posteriormente a toda la familia (tradición bautista-congregacionalista). Fue fundada en 1780 por Robert Raikes (1735-1811), un periodista británico, natural de Gloucester que sintió preocupación por el abandono de los niños en los barrios bajos de su ciudad.
Raikes comenzó escribiendo artículos acerca de su preocupación, y pronto, muchos creyentes se le unieron para organizar en varias iglesias británicas (anglicanas, metodistas, calvinistas y congregacionalistas) un sistema que enseñara a leer y a escribir a los niños pobres. Con los años, las escuelas dominicales que enseñaban primeras letras se hicieron innecesarias ante el avance de la escolaridad pública. Así entonces, comenzaron a dedicarse más bien a la formación religiosa de cada iglesia para sus niños.
En los Estados Unidos de América, este programa eclesiástico dominical se amplió para toda la familia, especialmente entre los bautistas, incluyendo cursos bíblicos para todas las edades.
Las escuelas dominicales llegaron a ser características de la mayoría de las iglesias protestantes, y por medio de las Lecciones Internacionales de Escuelas Dominicales, preparadas por una comisión interdenominacional, los mismos pasajes de la Escritura y frecuentemente los mismos materiales para los maestros y los estudiantes, eran usados simultáneamente por varias denominaciones.
3.6. Las Sociedades Misioneras: (Evangelistas)
En 1792 la Sociedad Misionera Bautista fue organizada en Inglaterra debido a los esfuerzos de William Carey (1761-1834), Tres años más tarde, en 1795, fue inaugurada la Sociedad Misionera de Londres. En 1796 se organizaron la Sociedad Misionera Escocesa y la Sociedad Misionera de Glasgow. En 1799 se organizó la Sociedad Misionera de la Iglesia Anglicana y la Sociedad Religiosa de Tratados.
3.7. Las Sociedades Bíblicas: (Biblias)
Las Sociedades Bíblicas Unidas conforman una organización internacional, no lucrativa y no denominacional dedicada a la divulgación de la Biblia. Según ellos mismos, "son una fraternidad mundial de Sociedades Bíblicas Nacionales trabajando en más de 150 países. Su propósito es alcanzar a cada persona con la Biblia o alguna parte de ella en el idioma que pueda leer y entender y a un precio que pueda pagar." Según ellos mismos, las Sociedades Bíblicas Unidas distribuyen más de 600 millones de escrituras cada año.
El nacimiento del movimiento moderno de las Sociedades Bíblicas comenzó con la fundación de la "Sociedad Bíblica Británica y Extranjera" (SBBE) en Londres, en 1804. Su propósito fue el de incrementar la disponibilidad de Escrituras en Inglaterra y Gales, pero su visión misionera se extendió rápidamente. La SBBE no tardó en tener agentes, por toda Europa y más allá, que distribuían Escrituras y establecían Sociedades Bíblicas y agencias locales. Al limitarse a distribuir únicamente la Biblia, "sin notas ni comentarios", la SBBE esperaba recibir el apoyo de cristianos de todas las denominaciones. Pronto hubo otras Sociedades Bíblicas nacionales ansiosas de operar en una dimensión internacional: Países Bajos en 1814; Estados Unidos en 1816; Rusia en 1821; y otras. Se publicaron ediciones de la Biblia con traducciones aprobadas por las diferentes iglesias y de acuerdo a sus respectivos cánones.
Empezando en 1820 la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera entró a la América Latina, estimuló la formación de sociedades bíblicas locales, y repartía Biblias en español y portugués.
3.8. La Asociación Cristiana de Jóvenes: (Laicos)
La Asociación Cristiana de Jóvenes, más conocida por las siglas de su nombre en inglés: "YMCA" (Young Men's Christian Asociation) es un movimiento social juvenil de raíces protestantes extendido por todo el mundo. Por sus actividades se puede identificar como una de las mayores y más antiguas Organizaciones No Gubernamentales (ONGs). A nivel internacional está integrada por más de 120 organizaciones nacionales autónomas repartidas por los cinco continentes.
Sir George Williams (1821-1905) fundó la YMCA el 6 de junio de 1844 en Londres, durante la Revolución Industrial, motivado por las duras condiciones del trabajo y la tendencia al juego y a la bebida de los jóvenes. El objetivo de Williams y de la YMCA es el desarrollo integral de los jóvenes desde los ideales cristianos. En 1851 se crearon las primeras asociaciones americanas en Montreal y Boston. En agosto de 1855 se celebró en París la primera convención internacional.
3.9. Los Himnos Evangélicos: (Alabanza)
Una característica del Cristianismo de los Estados Unidos fue la participación de los laicos, la cual se había iniciado en Inglaterra con el avivamiento de Juan Wesley y Jorge Whitefield. Charles Wesley, el hermano de Juan, compuso muchos himnos evangélicos. Con propósito deliberado la Sociedad Bíblica Americana estaba bajo la dirección de laicos.
El elemento laico y el énfasis en la evangelización y el método de avivamientos con la consecuente conversión en masa eran fases de un cristianismo popular. Entre otras expresiones hubo himnos que tenían en sí la calidad de canciones populares. Prominentes entre estos himnos eran los que provenían de las reuniones de campamento, los cuales fueron llamados "himnos evangélicos". Habían sido iniciados por Dwight L. Moody (1837-1899) y por Ira David Sankey (1840-1908).
Llamando la atención por sus palabras y sus tonadas sencillas, estos himnos se abrían camino cantando a los corazones de millones de personas. Se contaban por miles y eran publicados en himnarios económicos que alcanzaron una circulación de centenares de miles. Esta fe cantante expresaba y ayudaba a formar las aspiraciones, las oraciones y las acciones de las multitudes. Probablemente nada de dimensiones semejantes había aparecido antes en la historia del cristianismo o de otra religión.
3.10. Las Iglesias de Santidad: (Santidad)
El Movimiento de Santidad se refiere a un conjunto de creencias y prácticas que surgen de la Iglesia Metodista a mediados del siglo 19. El movimiento se caracteriza por su énfasis en la doctrina de Juan Wesley de la "Perfección Cristiana", la creencia de que es posible vivir libre de pecado voluntario y en particular por la creencia de que esto se puede conseguir de forma instantánea a través de una segunda obra de gracia.
El Movimiento de Santidad busca promover un Cristianismo que es personal y práctico, que produce un cambio de vida y un avivamiento a fondo. Las creencias fundamentales del movimiento de santidad son (1) la regeneración por la gracia mediante la fe, con la seguridad de la salvación por el testimonio del Espíritu Santo, (2) la entera santificación como una segunda obra definitiva de gracia, recibida por la fe, a través de la gracia, y realizada por el bautismo y el poder del Espíritu Santo, por el cual uno se capacita para vivir una vida santa.
En el contexto del Movimiento de Santidad, la primera obra de la gracia es la salvación del pecado, y sin esta salvación ninguna cantidad de esfuerzo humano puede alcanzar la santidad. La gente se salva por la gracia mediante la fe en Jesucristo, que hizo expiación por los pecados humanos.
La segunda obra de gracia se refiere a una experiencia personal con posterioridad a la regeneración, en la cual el creyente es limpiado de la naturaleza carnal, y es capacitado por el poder del Espíritu Santo para llevar una vida santa. La mayoría enseña que todavía es posible para los santificados pecar, y que uno crece en la gracia después de esta segunda experiencia espiritual y que debe tender a la perfección.
La experiencia de la santificación capacita al creyente para vivir una vida santa. La mayoría de la gente de santidad interpreta esto como una vida libre de pecado voluntario o de la práctica del pecado. El motivo es llevar una vida como la de Cristo, para ser conformados a la imagen de Cristo y no a la imagen del mundo. Dado que la santidad es la obra sobrenatural de un corazón transformado por el Espíritu Santo, muchas Iglesias de Santidad tienen cuidado en seguir los principios morales y lo que ellas perciben como la convicción del Espíritu Santo. La mayoría de los seguidores del Movimiento de Santidad creen, como Cristo dijo, que el amor cumple toda la ley de Dios.
El Movimiento Pentecostal: 1900-fecha: La Era del Espíritu Santo
4.1. El Movimiento Pentecostal.
Si los protestantes eran considerados herejes, por los católicos, antes del Concilio Vaticano II, los pentecostales eran considerados herejes por los protestantes, hasta los años 1960 o 1970 cuando se inició el Movimiento Carismático. O sea que ser pentecostal era "doble herejía" para los católicos. Se considera el año 1901, específicamente el 1º de Enero de 1901, la fecha cuando nació el Pentecostalismo. La palabra "pentecostal" que los describe se refiere a una de las tres fiestas de los Israelitas del Antiguo Testamento, la Fiesta de las Semanas o de Pentecostés, que se celebraba 7 semanas (o sea 50 días, "pente") después de la Fiesta de la Pascua. En el Nuevo Testamento el primer derramamiento del Espíritu Santo ocurrió precisamente el día de la Fiesta de Pentecostés después de la crucifixión de Jesucristo. En la actualidad "pentecostal" se considera "algo relacionado con el Espíritu Santo".
Los movimientos pentecostales crecieron en forma acelerada durante la primera mitad del Siglo 20. Debido a que sus reuniones se caracterizaban por un alto grado de emocionalismo y a que las iglesias pentecostales crecían casi exclusivamente en los barrios bajos entre las clases sociales de baja cultura, la mayoría de los protestantes y de los católicos los consideraban como unos incultos fanáticos que debían evitarse.
Poco antes de 1950 el dirigente mundial de los pentecostales, David DuPlessis, se retiró por su edad avanzada. DuPlessis fue invitado a dar conferencias en los seminarios teológicos más conservadores de los EU, como los de las Universidades de Yale, Princeton, Harvard, Boston, etc., debido al tremendo crecimiento que estaban experimentando las iglesias pentecostales en los EU, y en todo el mundo, mientras que las iglesias protestantes se estaban estancando o incluso decreciendo en membrecía. Aunque al principio DuPlessis se rehusó a dar esas conferencias, finalmente aceptó, y anduvo dando conferencias sobre la importante función del Espíritu Santo durante 10 años, de 1950 a 1960. Narró sus experiencias en su libro publicado en 1970, "El Espíritu me ordenó que fuera" (The Spirit bade me go).
Poco tiempo después de la década de conferencias de DuPlessis, en 1961, ocurrieron dos eventos de gran importancia: el inicio del Concilio Vaticano II de la Iglesia Católica, y el inicio del Movimiento Carismático Protestante. Y dos años después de terminado el Vaticano II se inició el Movimiento Carismático Católico.
4.2. El Movimiento Ecuménico.
Pero regresemos a ver como se inició el sentido ecuménico entre los cristianos. En 1910 se celebró en Edimburgo, Escocia, la primera Conferencia Mundial Misionera. Ya se habían celebrado conferencias misioneras anteriormente, pero esta conferencia fue realmente Mundial. La conclusión principal de esta conferencia fue que las misiones de casi todas las iglesias estaban estancadas o decreciendo, y que la causa principal de ello era la división entre las iglesias. Cuando se trataban de abrir nuevas iglesias en algún país como la India, en donde había muy pocos cristianos, era común que las misiones de las diferentes iglesias compitieran entre si y tuvieran conflictos entre ellos. Las personas de la India pensaban que mejor debían de regresarse todos a Inglaterra para ponerse de acuerdo primero sobre quiénes eran los verdaderos cristianos y después regresaran a la India, pues con sus divisiones y conflictos sólo estaban mostrando que ninguno de ellos estaba cumpliendo su mandamiento principal de amarse los unos a los otros.
Con el propósito de empezar a buscar una solución al grave problema de la desunión entre los cristianos se formaron dos organizaciones: la Conferencia Mundial sobre Fe y Orden, y el Consejo Cristiano Universal por Vida y Obra. Estos dos cuerpos celebraron varias reuniones separados después de 1914, y finalmente se reunieron juntos en Ámsterdam para formar el Consejo Mundial de Iglesias en 1948. A las reuniones de estos organismos se invitaba a cristianos de todas las iglesias, incluyendo a los católicos. Los católicos correspondieron después invitando a los cristianos evangélicos, al menos como observadores, a las reuniones del Concilio Vaticano II.
4.3. El Movimiento del Cristianismo Básico.
Se considera como el iniciador del concepto del "Cristianismo Básico" a C.S, Lewis el autor de las conocidas "Crónicas de Narnia". En su libro de 1944 "Mero Cristianismo" (Mere Christianity) Lewis explica que en ese libro va a describir "el Cristianismo que ha sido común a todos los cristianos de todos los siglos". En 1953 Billy Graham describió esos mismos conceptos, en un lenguaje más sencillo, en su libro "Paz con Dios" (Peace with God). Y en 1958 John R.W. Stott, en su libro "Cristianismo Básico" (Basic Christianity) dio una excelente descripción de este tema.
En años recientes se han publicado varios libros tratando este tema del Cristianismo Básico, entre los que tenemos "According to Plan" de Graeme Goldsworthy del año 1991; "God's Big Picture" de Vaughan Roberts del 2002; "Recovering the Unity of the Bible" de Walter Kaiser del 2009; y "Simply Christian" de N.T. Wright del 2010.
Una de las consecuencias del desarrollo del concepto de Cristianismo Básico fueron las cruzadas evangelísticas que empezaron a celebrarse en estadios universitarios a partir de 1950, primero por todo Estados Unidos, y luego por todo el mundo. Eran reuniones de varias horas, tres o cuatro horas, a las que asistían entre 50 y 60 mil personas a escuchar el mensaje básico del cristianismo. Y aun cuando asistían cristianos de todas las variedades cristianas, como bautistas, católicos, presbiterianos, jesuitas, metodistas, dominicos, pentecostales, lasallistas, etc. asombrosamente todos salían siendo edificados espiritualmente sin que nadie hubiera sido ofendido en las creencias básicas de su propia versión de cristianismo. No debe extrañarnos que el principal predicador de estas cruzadas haya sido Billy Graham, ya que en su libro de 1953 había descrito el Cristianismo Básico de forma sencilla y edificante.
Otra consecuencia de este Movimiento del Cristianismo Básico fueron las Librerías Cristianas que se encuentran ahora en la mayoría de los grandes centros comerciales, las cuales han mostrado ser empresas comerciales exitosas. Cualquier cristiano de cualquier variedad del cristianismo que compra un libro en esas librerías es edificado sin ser ofendido en sus propias creencias. En cambio, cuando alguien buscaba, en las décadas anteriores, librerías exclusivamente bautistas, o católicas, o metodistas, etc., eran difíciles de encontrar y tenían que estar subvencionadas por sus propias organizaciones eclesiásticas para poder subsistir, debido al escaso público que las visitaba.
4.4. El Movimiento de los Grupos Laicos.
Otra de las manifestaciones de la acción del Espíritu de Dios se puede observar en los variados movimientos de grupos laicos. Las asociaciones cristianas fundadas y dirigidas por laicos se habían empezado a desarrollar en Inglaterra, en los Estados Unidos, y otros países desde el Siglo XVIII y XIX. La Sociedad para la Promoción del Conocimiento Cristiano se fundó en 1699, la Sociedad para la Propagación del Evangelio en Partes Extranjeras en 1701, las escuelas dominicales se habían iniciado en Inglaterra en 1785 por Roberto Raikes, la Sociedad Misionera de Londres se fundó en 1795, la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera se fundó en 1804. La Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA Young Men's Christian Association) fue fundada en Londres en 1844, y en Estados Unidos se fundó en 1886 el Movimiento de Estudiantes Voluntarios para las Misiones Extranjeras. La Federación Mundial de Estudiantes Cristianos se organizó en Suecia en 1895.
De particular interés son dos asociaciones de laicos dirigidas por estudiantes universitarios. El Compañerismo Universitario Cristiano (InterVarsity Christian Fellowship) iniciado por Stacey Woods en 1941 en la Universidad de Michigan cuyos orígenes se describen en el libro de Pete Lowman "The Day of His Power" de 1983. Y la Cruzada Estudiantil para Cristo (Campus Crusade for Christ) iniciada por Bill Bright en la Universidad de California en 1951, cuyos orígenes se describen en su libro "Ven Ayuda a Cambiar el Mundo". El Compañerismo Internacional de Estudiantes Evangélicos (IFES International Fellowship of Evangelical Students) que actualmente agrupa 136 movimientos de estudiantes cristianos en 160 países, nació en Boston en 1947.
Y también son interesantes otras dos asociaciones de laicos, una de hombres de negocios y una de marineros. La asociación de hombres de negocios, llamada "Fraternidad Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo" (Full Gospel Business Men's International Fellowship) fue fundada por Demos Shakarian en California en 1952. Shakarian narra sus experiencias en su libro "La Gente Más Feliz de la Tierra" (The Happiest People on Earth) publicado en 1975. Y la otra asociación de laicos, enfocada originalmente a personal de la Marina y de la Armada, los Navegantes (Navigators) fue fundada por Dawson Trotman en 1933, y su sección universitaria fue iniciada en 1952 en la Universidad de Nebraska-Lincoln. Los Navegantes han publicado muchos libros de discipulado para ayudar a los nuevos creyentes a crecer espiritualmente.
4.5. El Movimiento de la Música Cristiana Popular.
El Movimiento de la Música Cristiana Popular o Contemporánea remonta sus orígenes a la fecunda creación de Himnos Evangélicos que se desarrolló durante el Avivamiento Wesleyano y el Gran Despertar, o Avivamiento de las Trece Colonias. En realidad, la música se usaba desde los tiempos bíblicos, 1000 años AC, cuando los Salmos eran entonados con una variedad de instrumentos musicales. Conviene leer de nuevo el Salmo 150.
Los himnos evangélicos tradicionales por lo regular requerían el uso de un costoso órgano que solo se encontraba en los templos. Pero durante las décadas de los 1960s y 1970s se empezaron a popularizar los cantos de alabanza y adoración con tonadas sencillas que requerían solamente de una guitarra, o de un piano.
4.6. El Concilio Ecuménico Vaticano II.
El Papa Juan XXIII anunció el 25 de Enero de 1959 su propósito de iniciar el Concilio Vaticano II, y lo declaró inaugurado el 11 de Octubre de 1962. El Papa Pablo VI declaró terminado el Concilio el 3 de Diciembre de 1965.
Entre los cambios más visibles para el creyente común fue el cambio del idioma de la misa. Durante toda la existencia de la Iglesia Católica la misa se había celebrado en todos los países en el mismo idioma, el Latín. Después del Concilio se empezó a utilizar el idioma propio de cada país para la celebración de la misa. Otro cambio muy notorio fue que antes del Concilio el sacerdote celebraba la mayor parte de la misa de espaldas a la congregación, viendo hacia un altar de gran altura, que cubría la parte posterior de la iglesia, y después del Concilio se redujo la altura del altar a la de una mesa, para ponerlo entre el sacerdote y la congregación de modo que el sacerdote tuviera a la congregación frente a sí.
Otro cambio muy importante fue la posición de la Iglesia Católica frente a los creyentes de las iglesias no católicas (protestantes y ortodoxas). Antes del Concilio los creyentes cristianos no-católicos eran considerados herejes condenados al infierno. Después del Concilio se les pasó a considerar como "hermanos separados".
Uno de los cambios efectuados por el Concilio Vaticano II fue muy importante para el Movimiento Carismático Católico que empezó a desarrollarse dos años después de terminado el Concilio. Ese cambio fue el ordenado por el Papa Juan XXIII de modificar la oración con la cual se terminaba la misa que consistía en el Capítulo 1 del Evangelio de San Juan. El Papa reemplazó esa oración que se llamaba "el último evangelio", por una oración que enfatizaba una petición muy especial: "... renueva en nuestros tiempos los prodigios de un Nuevo Pentecostés...". Entre los que asistían a las misas casi nadie entendía que eran "prodigios" ni que era "un Nuevo Pentecostés" pero como el Papa lo había ordenado debía de ser algo muy bueno. Esa oración, fue repetida por todos los católicos de todo el mundo, en todas las misas, durante los tres años que duró el Concilio. Los Carismáticos Católicos consideran que esa oración fue contestada con el inicio y desarrollo del Movimiento Carismático Católico dos años después de terminado el Concilio, o sea en 1967.
4.7. El Movimiento Neo-Pentecostal o Carismático.
Como ya lo mencionamos arriba en la sección 4.1 (El Movimiento Pentecostal), David DuPlessis, el dirigente mundial de los cristianos pentecostales viajó durante la década de 1950 a 1960, dando conferencias en los seminarios teológicos de Estados Unidos asociados a las Universidades de Yale, Princeton, Harvard, etc. La razón de haber sido invitado fue que las iglesias protestantes estaban disminuyendo su membrecía, mientras que las pentecostales estaban creciendo de una forma bastante considerable. Debido a la divulgación de las enseñanzas bíblicas relacionadas con el Espíritu Santo, transmitida en las conferencias de DuPlessis, se empezaron a enseñar y a poner en práctica en los grupos de oración protestantes.
Durante la Pascua del año 1960 Dennis Bennett, el rector de la Iglesia Episcopal (los anglicanos de los EUA) de Van Nuys, California, declaró a su congregación que él había recibido el Bautismo en el Espíritu Santo, la experiencia Pentecostal básica. En ese momento sus diáconos salieron muy disgustados de la iglesia, pero en la tarde regresaron y despidieron al pastor Bennett. Por alguna razón desconocida, a ese evento se le dio mucha publicidad por todos los medios de comunicación en los Estados Unidos. Y ese evento se considera el nacimiento del Movimiento Carismático Protestante. Los detalles de estos sucesos fueron publicados en el libro de Dennis Bennett "Nine O'Clock in the Morning" del año 1970.
El Movimiento Carismático Católico nació dos años después de terminado el Concilio Vaticano II. Ocurrió durante un retiro de líderes del Movimiento de Cursillos en la Universidad de Duquesne, en Pittsburgh, del 17 al 19 de Febrero de 1967. Pronto se extendió a la Universidad de Notre Dame en donde empezó a crecer y a difundirse. Estuvo dirigido por el sacerdote y profesor de teología Edward D. O'Connor, C.S.C., quien describió los eventos ocurridos en los primeros años de desarrollo de este movimiento en su libro "The Pentecostal Movement in the Catholic Church" del año 1971.
El cardenal de Bélgica León Joseph Suennens, quién había sido uno de los cuatro moderadores del Concilio Vaticano II, y quién había enfatizado las enseñanzas sobre el Espíritu Santo a lo largo del Concilio, fue comisionado por el Papa Pablo VI para dirigir el Movimiento Carismático Católico. Entre sus funciones de coordinación y supervisión de este movimiento celebró varias conferencias mundiales en la ciudad de Malinas, Bélgica. Las conclusiones de esas conferencias quedaron registradas en varios "Documentos de Malinas". El cardenal Suennes describió este movimiento en su libro "¿Un Nuevo Pentecostés?" publicado en el año 1974.
Uno de los centros carismáticos que tuvo gran influencia en los Estados Unidos fue la comunidad de La Palabra de Dios, de Ann Arbor, Michigan, que luego cambió su nombre a La Espada del Espíritu. Esta comunidad carismática estuvo dirigida en sus primeros años por Ralph Martin y Stephen Clark. La necesidad de pertenecer a una comunidad carismática que provea un medio ambiente espiritual para el crecimiento cristiano fue descrita por Stephen B. Clark en su libro "Building Christian Communities" del año 1972.
4.8. Otros Movimientos Posteriores.
El Movimiento del Iglecrecimiento asociado al Seminario Teológico Fuller de Pasadena California empezó en 1965 con la apertura de una nueva área de investigación con la Escuela de Misiones Mundiales (The School of World Mission). Estuvo a cargo de Donald A. McGavran y de C. Peter Wagner. En 1986 dio origen a la American Society for Church Growth. La meta principal de esta institución ha sido estudiar las causas que propician el crecimiento de las congregaciones que han crecido muy rápidamente, para transferir ese conocimiento a las que crecen muy lentamente.
El Movimiento de la Vida del Cuerpo fue iniciado con el libro "Body Life" de 1972, del pastor bautista Ray C. Stedman. En este libro Stedman explica los pasajes del Nuevo Testamento que describen a "la iglesia" como "el Cuerpo de Cristo", en el cual cada uno de los miembros del cuerpo tienen una función muy especial y necesaria que desempeñar para que el cuerpo funcione como es debido. Esos pasajes los estudiaremos más adelante en este curso. La estrategia bíblica de equipar a todos los creyentes para que sirvan en la congregación ha sido descrita recientemente por Sue Mallory en su libro "The Equipping Church" del año 2001.
El Movimiento de los Grupos Familiares se inició con la publicación del libro "Succesful Home Cell Groups" del pastor David Yonggi Cho, en 1981. Yonggi Cho era un coreano budista a quién se le había diagnosticado tuberculosis terminal en el año 1955. Yonggi Cho fue sanado milagrosamente por la oración de una joven que iba con frecuencia a leerle la Biblia. En 1958 inició una iglesia que creció a 3,000 miembros en 1964, a 8,000 en 1968, a 10,000 en 1973, a 400,000 en 1984, y a 700,000 en 1992. Yonggi Cho atribuye el asombroso crecimiento de su Iglesia Yoido del Evangelio Completo a la estrategia bíblica de usar pequeños grupos familiares. Como él no asistió a ningún seminario teológico para ser ordenado ministro, se limitó a utilizar el modelo de grupos pequeños que vio descrito en el Nuevo Testamento. La traducción de su libro al Español se llama "Los Grupos Familiares y el Crecimiento de la Iglesia" publicado en 1982. Mayores detalles de este movimiento se describen en su segundo libro "More Than Numbers" de 1982, traducido como "Mucho más que números" en 1985
El Movimiento de las Iglesias Celulares iniciado por el pastor Ralph W. Neighbour de Dallas Texas es otro movimiento semejante que también enfatiza la importancia de los grupos pequeños que se usaban en las congregaciones del Nuevo Testamento y de los primeros tres siglos. Neighbour ha investigado los factores que ayudan a que las iglesias de grupos pequeños crezcan rápidamente y cuáles son los obstáculos que deben evitarse. Ha descrito los resultados de su investigación en su libro "Where Do We Go From Here?" del año 1990, reeditado en el año 2000.
La importancia de fomentar las relaciones interpersonales basadas en los frutos del Espíritu fue explicadas por Gene A. Getz en una serie de libros que usan la frase "unos a los otros" del Nuevo Testamento. El primero de ellos fue "Sharpening the Focus of the Church" del año 1975, reeditado en 1984. El mismo tema ha sido actualizado por Randy Frazee en su libro "The Connecting Church" del año 2001.