El Plan Original de Dios
1.1. Por amor Dios creó al hombre.
Dios creó al hombre por amor. Dios mismo lo formó del barro de la tierra y sopló en él aliento de vida. "Entonces, del polvo de la tierra Dios el Señor formó al hombre, e infundió en su nariz aliento de vida. Así el hombre se convirtió en un ser con vida." Génesis 2:7 RVC.
1.2. Por amor Dios lo creó a su semejanza.
Por amor Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Lo hizo diferente de los otros seres vivos, de las plantas y de los animales. "Entonces dijo Dios: «¡Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza! ¡Que domine en toda la tierra sobre los peces del mar, sobre las aves de los cielos y las bestias, y sobre todo animal que repta sobre la tierra!»" Génesis 1:26 RVC.
1.3. Vio Dios que era bueno en gran manera.
Dios estuvo observando su creación, y cada vez que creaba algo nuevo veía que era bueno lo que había hecho y así lo expresó. Pero cuando creó al hombre dijo que "era bueno en gran manera" o sea que quedó muy complacido con lo que había hecho. "A lo seco, Dios lo llamó "tierra", y al conjunto de las aguas lo llamó "mares". Y vio Dios que era bueno... Y así la tierra produjo hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árboles que dan fruto según su género, y cuya semilla está en ellos. Y vio Dios que era bueno... Y Dios creó al hombre a su imagen. Lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó... Y vio Dios todo lo que había hecho, y todo ello era bueno en gran manera. Cayó la tarde, y llegó la mañana. Ése fue el día sexto." Génesis 1:10,12,27,31 RVC.
1.4. Por amor Dios le dio poder sobre todas las criaturas de la Tierra.
Por amor Dios le confirió poder y autoridad sobre todas las criaturas de la Tierra, y además lo hizo poco menor que los ángeles. "Y los bendijo Dios con estas palabras: "¡Reprodúzcanse, multiplíquense, y llenen la tierra! ¡Domínenla! ¡Sean los señores de los peces del mar, de las aves de los cielos, y de todos los seres que reptan sobre la tierra!" ... me pregunto: ¿Qué es el ser humano, para que en él pienses? ¿Qué es la humanidad, para que la tomes en cuenta? Hiciste al hombre poco menor que un dios, y lo colmaste de gloria y de honra. ¡Lo has hecho señor de las obras de tus manos! ¡todo lo has puesto debajo de sus pies! ¡Todas las ovejas y todos los toros! ¡Todos los animales del bosque! ¡Las aves en el cielo y los peces en el mar!¡Todo lo que surca las profundidades del mar!" Génesis 1:28; Salmos 8:4-8 RVC.
1.5. Por amor Dios le dio el Paraíso por hogar.
Por amor, Dios puso al hombre en el Paraíso, en donde tenía a la mano cualquier cosa que necesitara, no tenía que trabajar porque nada le faltaba. "Y Dios el Señor plantó un huerto en Edén, al oriente, y allí puso al hombre que había formado. De la tierra, Dios el Señor hizo crecer todo árbol deleitable a la vista y bueno para comer; también estaban en medio del huerto el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal." Génesis 2:8,9 RVC.
1.6. Por amor Dios le dio una ayuda idónea por compañera.
Dios vio que no era bueno que el hombre estuviera solo, y le formó una compañera que lo complementara, y se la llevó a su lado. "Después Dios el Señor dijo: "No está bien que el hombre esté solo; le haré una ayuda a su medida." ... Entonces Dios el Señor hizo que Adán cayera en un sueño profundo y, mientras éste dormía, le sacó una de sus costillas, y luego cerró esa parte de su cuerpo. Con la costilla que sacó del hombre, Dios el Señor hizo una mujer, y se la llevó al hombre. Entonces Adán dijo: "Ésta es ahora carne de mi carne y hueso de mis huesos; será llamada "mujer", porque fue sacada del hombre." Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán un solo ser." Génesis 2:18; 21-24 RVC.
1.7. Por amor Dios lo visitaba personalmente.
En el plan original de Dios estaba tener comunión y compañerismo con el hombre, y por esa razón Dios lo visitaba en el huerto del Edén. "El hombre y su mujer oyeron la voz de Dios el Señor, que iba y venía por el huerto, con el viento del día..." Génesis 3:8 RVC.
1.8. Dios deseaba formarse un Pueblo Santo para sí mismo.
Al ordenarles a Adán y Eva que se multiplicaran y llenaran la Tierra, el Señor estaba esperando formarse un Pueblo Santo, en el que reinara el amor, la justicia y la paz, con quienes deseaba tener una comunión íntima. "Y los bendijo Dios con estas palabras: «¡Reprodúzcanse, multiplíquense, y llenen la tierra! ¡Domínenla! ¡Sean los señores de los peces del mar, de las aves de los cielos, y de todos los seres que reptan sobre la tierra!»" Génesis 1:28 RVC.
1.9. Por amor Dios los vistió con abrigos de pieles.
Aún cuando ya le habían desobedecido y se habían rebelado contra Él, Dios mismo les confeccionó unos abrigos de pieles, y Él mismo se los puso, antes de echarlos fuera del Paraíso. "Luego Dios el Señor hizo túnicas de pieles para vestir al hombre y a su mujer." Génesis 3:21 RVC.
Dios te ama y desea lo mejor para ti
2.1. Dios te protege y eres de gran estima para Él.
Las promesas que Dios hace en la Biblia a su Pueblo Santo son para cada uno de los miembros de su pueblo, siempre y cuando cumplamos con los requisitos que las acompañan. Las promesas de Dios en la Biblia son para ti. "«No temas, Jacob, porque yo te redimí; yo te di tu nombre, Israel, y tú me perteneces. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni las llamas arderán en ti. Yo soy el Señor, tu Dios. Yo soy tu salvador, el Santo de Israel. Ya he pagado por tu rescate a Egipto, Etiopía y Sebá. Ante mis ojos tú eres grandemente estimado y digno de honra. Yo te amo, y por ti y por tu vida daré hombres y naciones. No temas, que yo estoy contigo. Del oriente traeré a tus descendientes, y del occidente volveré a juntarte." Isaías 43:1-5 RVC.
Es muy importante observar que Dios no te promete que nunca pasarás por el fuego, o por el agua, símbolos de cualquiera prueba que llegue a tu vida, pero sí te promete que Él mismo, no sus ángeles, estará contigo para librarte del mal que pudieran ocasionarte. "El justo pasa por muchas aflicciones, pero el Señor lo libra de todas ellas." Salmos 34:19 RVC.
2.2. Dios te ama con amor eterno y tiene misericordia de ti.
El amor con el cual Dios te ama no es un amor ocasional o pasajero, es un amor eterno, y al ofrecerte su misericordia está olvidando y perdonando tus ofensas. "Hace ya mucho tiempo, el Señor se hizo presente y me dijo: "Yo te amo con amor eterno. Por eso te he prolongado mi misericordia." Jeremías 31:3 RVC.
2.3. Dios está contigo, te fortalece, y te apoya.
Dios se compromete a estar contigo siempre, Él mismo, sin necesidad de más intermediario que Jesucristo, para ayudarte y sostenerte en cualquiera de tus pruebas. "No tengas miedo, que yo estoy contigo; no te desanimes, que yo soy tu Dios. Yo soy quien te da fuerzas, y siempre te ayudaré; siempre te sostendré con mi justiciera mano derecha." Isaías 41:10.
2.4. Dios jamás se olvidará de ti.
Es muy difícil imaginarse a una mujer que no sienta un amor muy grande por el bebé que acaba de dar a luz. Bueno, pues el amor que tiene Dios el Señor por ti, es aún mucho mayor que ese amor. Y además Dios el Señor se compromete a que nunca retirará ese amor de ti. "¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti." Isaías 49:15.
2.5. Aunque el mundo tiemble Dios te seguirá amando.
No importa que tan graves puedan llegar a ser las circunstancias que te rodean, Dios el Señor te promete que siempre estará contigo. "Podrán moverse los montes, podrán temblar las colinas, pero mi misericordia jamás se apartará de ti, ni se romperá mi pacto de paz contigo. Lo digo yo, el Señor, quien tiene de ti misericordia." Isaías 54:10.
2.6. Dios te amó y te eligió primero.
Cuando por fin uno se decide a acercarse a Dios, a veces uno piensa que está haciéndole un favor a Dios. Es parte del pecado original, el querer ganarle a Dios. Sin embargo, debemos darnos cuenta de que en realidad fue Él quien inició el proceso mucho antes que nosotros, y que en realidad Él siempre había estado esperándonos todo el tiempo a nosotros.
- "No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca..." Juan 15:16.
- "Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero." 1 Juan 4:19.
- "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados." 1 Juan 4:10.
- "más ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios..." Gálatas 4:9.
2.7. Dios desea darte todo lo que necesitas antes de que se lo pidas.
Debido a que Dios te ama, Él desea suplir tus necesidades. Sólo que Él desea ser correspondido. Dios espera que la razón por la que te acercas a Él sea para servirlo en la edificación de Su Reino.
- "No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas." Mateo 6:31-33.
- "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús." Filipenses 4:19.
- "Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros." Efesios 3:20.
- "Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído." Isaías 65:24.
- "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados." Romanos 8:28.
- "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús." Filipenses 4:6,7.
Dios tiene un plan para Ti
5.1. El deber de trabajar.
Todo buen cristiano debe de trabajar para vivir honradamente: "y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado, a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada." 1 Tesalonicenses 4:11,12.
Todo buen cristiano debe de trabajar para tener bien satisfechas las necesidades de su familia: "porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo." 1 Timoteo 5:8.
Todo buen cristiano debe de trabajar para no ser una carga para los demás:
"Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros. Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis. Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan." 2 Tesalonicenses 3:6-12.
5.2. Trabajar con excelencia.
Los cristianos deben hacer su trabajo con excelencia puesto que no lo están haciendo solamente para sus jefes y para las empresas en las que trabajan, sino que lo están haciendo para su Señor Jesucristo, quien les dará su recompensa eterna a su debido tiempo. "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís." Colosenses 3:24.
5.3. El plan de Dios para ti.
Pero ese trabajo hecho con excelencia no es el propósito con el que el Señor te envió al mundo. El propósito de la existencia del hombre es servir al Señor en la edificación del Reino de los Cielos, conforme a su Plan de Desarrollo, para transformar este mundo en el Reino de los Cielos cuando el Señor Jesucristo regrese de nuevo.
5.4. Estamos destinados para el trono.
El propósito de nuestra existencia no es simplemente trabajar 40 horas a la semana, hacer el bien a quienes podamos, tratar de no hacer daño a nadie y disfrutar de la vida. Por supuesto que debemos hacer todo eso. Pero eso no es el propósito de nuestra existencia. El propósito de nuestra existencia es mucho más elevado. No debemos de olvidar ni por un momento que estamos destinados para sentarnos con el Señor Jesucristo en su trono a participar en el gobierno del Reino de los Cielos. "Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono... y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra." Apocalipsis 3:21; 5:10.
5.5. Las órdenes selladas.
No hay nada más triste que morir sin haber sabido nunca cual era el propósito con el cual fuimos creados, sin haber conocido nunca la misión especial que el Señor nos encomendó realizar al enviarnos a este mundo. No debemos permitir que nos entierren con el sobre lacrado que contiene nuestras "ordenes selladas" todavía cerrado. "Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo." 2 Corintios 5:10; Romanos 14:10-12.