El Sistema de Vida en el Espíritu
Entendiendo el Cristianismo
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Capítulo 6:

EL PECADO
(Todos somos pecadores)

  1. La Naturaleza del Pecado
  2. En la lección anterior vimos que la Biblia enseña que Dios nos ama, que tiene un plan para nuestras vidas, y que desea lo mejor para nosotros. ¿Por qué entonces tenemos tantos problemas, aflicciones, y tribulaciones? Al obstáculo que impide que las bendiciones de Dios lleguen a nuestra vida, la Biblia le llama "pecado".

    1.1. El hombre se alejó de Dios.

    A cualquier cosa que nos separa de la comunión con Dios la Biblia le llama "pecado". "pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados: el prevaricar y mentir contra Dios el Señor, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira." Isaías 59:2,12,13.

    1.2. El hombre buscó sus propios caminos.

    Aun cuando el libro del Levítico enumera una larga lista de pecados, los profetas Jeremías e Isaías los resumen en dos grandes pecados que incluyen a todos los demás: 1) alejarse de Dios rechazando su propósito para nuestra vida y 2) buscar el propósito de nuestra vida en otra parte.

    • "Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua." Jeremías 2:13.
    • "¡Ay de los hijos que se apartan, dice Dios el Señor, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!" Isaías 30:1.

  3. El Origen del Pecado
  4. 2.1. La prohibición de Dios.

    Cuando Dios puso a Adán y a Eva en el paraíso quiso probar la confianza que ellos tenían de que Dios los amaba y de que sólo iba a darles lo mejor de lo que ellos necesitaran. Y quiso probar su confianza de que lo que Él no les daba era porque no era bueno para ellos. Así que les dio una instrucción muy específica:
    "Y mandó Dios el Señor al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás." Génesis 2:16,17.

    Solamente de uno de los árboles, de todos los que había en el Edén, del árbol de la ciencia del bien y del mal, sería del único que no debería de comer.

    2.2. Satanás llega mintiendo.

    Y para probar la fidelidad y confianza que tenían Adán y Eva en Él, Dios permitió que Satanás fuera a probarlos. Es muy interesante observar que el diablo llega torciendo la verdad de Dios, con el propósito de captar la atención de Eva, y que Eva sin embargo inmediatamente lo corrige.
    "Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis." Génesis 3:1-3.

    La misma Biblia explica que el ser que se describe en Génesis como "la serpiente" era nada menos que el mismo Satanás.

    • "Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él." Apocalipsis 12:9.
    • "Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años." Apocalipsis 20:2.

    2.3. Satanás les promete ser como Dios.

    Después de haber captado la atención de Eva, el diablo procede a contradecir abiertamente lo que Dios había dicho. Y le ofrece a Eva lo único que les faltaba, o sea, "ser como Dios". Ese había sido exactamente el mismo pecado que el diablo había cometido cuando era el poderoso, sabio y hermoso querubín llamado Lucero. Ese es básicamente el pecado original, la raíz de todos los pecados: el querer ser como Dios.
    "Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal." Génesis 3:4,5.

    2.4. Conocieron que estaban desnudos.

    Cuando Adán y Eva decidieron desobedecer a Dios, para alcanzar la sabiduría y llegar a ser como Dios, resulta que lo único que conocieron fue que estaban desnudos y que estaban separados definitivamente de la gracia y de la presencia de Dios.
    "Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales." Génesis 3:6,7.

    2.5. Adán rechazó toda responsabilidad.

    La respuesta de Adán a Dios pidiéndole una explicación de lo que había ocurrido, es increíblemente típica de todos nosotros los seres humanos: buscar a quién echarle la culpa. Y como no había nadie más a quien echarle la culpa, Adán le echó la culpa a la mujer por haberle dado del fruto y también le echó la culpa a Dios por haberle dado a la mujer.
    "Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí." Génesis 3:11,12.

    2.6. Dios no perdona excusas ni pretextos.

    En las clases siguientes vamos a ver con bastante detalle que Dios nos perdona nuestros pecados. Pero en ninguna parte dice la Biblia que Dios perdone excusas o pretextos. ¿Qué habría pasado si Adán le hubiera dicho al Señor: "Perdóname Señor, perdóname, Señor, reconozco que hice mal, reconozco que te desobedecí, me arrepiento de haberlo hecho, perdóname Señor"? Nadie sabe a ciencia cierta qué habría sucedido, pero conociendo el increíble amor que Dios muestra por nosotros los seres humanos, muy probablemente lo habría perdonado.

    2.7. Querer ser como Dios.

    El pecado no fue solamente desobediencia, sino que también fue rebelión, consistió en querer ser como Dios, en querer dar un golpe de estado, en intentar quitar al Señor de su trono y sentarse en su lugar.

    Por supuesto que nadie va a echar fuera de su casa a un hijo que lo desobedeció pateando un balón dentro de la casa y rompiendo un vidrio. Pero una cosa es la desobediencia, y otra muy distinta es querer dar un golpe de estado. Si un hijo tuyo te dice que de ahora en adelante él se va a quedar con tu casa, tu carro, tu cuenta de banco, y que tú tienes que irte a vivir a otro lado, vas a verte en la necesidad de decirle que el que tiene que irse a otro lado es él.

    2.8. Todos somos pecadores.

    Cuando uno empieza a estudiar el tema del pecado en la Biblia, empieza uno a creer que tal vez si haya mucha gente pecadora, y que sólo unos pocos seamos los buenos. Pero Dios tuvo mucho cuidado de repetir varias veces en la Biblia que no son muchos los pecadores y pocos los buenos. Claramente Dios explicó que todos, sin excepción, somos pecadores. Todos. Que no hay ni siquiera uno solo que sea bueno.

    Esa es precisamente la enseñanza del pecado original, que todos los seres humanos nacemos con esa misma tendencia de querer ser como Dios. Todos somos pecadores. Cada vez que alguien se pregunta por qué Dios permite que suceda esto o aquello, está en realidad pensando que si él manejara el universo no permitiría que eso sucediera, él podría explicarle a Dios como hacer las cosas bien hechas... y ya... rápidamente quiso ser como Dios... o hasta superior a Dios... porque ya hasta quería explicarle a Dios como manejar el universo.

    Veamos algunos pasajes bíblicos que afirman esta enseñanza.

    • "Si pecaren contra ti (pues no hay hombre que no peque), y te enojares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos..." 2 Crónicas 6:36.
    • "Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno." Salmos 14:3.
    • "Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno." Salmos 53:3.
    • "Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno." Romanos 3:10-12.
    • "por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios." Romanos 3:23.

    2.9.¿Va al cielo la gente buena?

    En un pequeño folleto muy ilustrativo, se mostraba en la portada un dibujo con un mundo y sobre el mundo un hombre subiendo una escalera y acercándose al cielo, y con una pregunta en letras grandes: "¿Va al cielo la gente buena?"

    Las personas que veían esa pregunta pensaban la respuesta rápida obvia: por supuesto que sí, la gente buena si va al cielo. Y al darle vuelta a la hoja para ver la respuesta venía una larga explicación bíblica, pero la primera frase de la respuesta era muy impactante: "Por supuesto que iría. Si la hubiera. Pero la Biblia enseña que no hay ni uno bueno, que no hay quien haga el bien, que no hay ni siquiera uno."

    Como lo veremos en el tema de la Salvación con más detalle, si alguna persona pensara que debería de ser admitida en el cielo por ser muy buena, estaría diciendo, sin palabras, que Dios no tenía por qué haberse molestado en enviar a su único Hijo a morir por sus pecados, ya que ella no lo necesitaba. El problema con este argumento es que Dios pensó, y continúa pensando, que todos necesitamos aceptar la salvación de su Hijo Jesucristo.

  5. Las Consecuencias del Pecado
  6. 3.1. El hombre le entregó el poder a Satanás.

    Cuando Adán, quién había recibido de Dios todo el poder sobre la creación, decidió obedecer a Satanás en lugar de obedecer a Dios, decidió cambiar de amo, de patrón, o de superior, y pasó de estar bajo el poder de Dios a estar bajo el poder de Satanás. Debido a esto el poder que Adán había recibido sobre la creación pasó a manos de Satanás. Y el mundo entero quedó bajo el poder de Satanás.

    • "Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno." 1 Juan 5:19.

    Durante las tentaciones en el desierto, Satanás le ofreció al Señor Jesucristo el poder que él había recibido sobre todos los reinos de la Tierra, para que no tuviera que ir a la cruz a adquirir ese poder. Sólo le pedía a cambio que lo adorara a él, para que quedara sometido a su autoridad. El Señor no lo acusó en ese momento de ser un mentiroso, puesto que estaba diciendo la verdad, solamente le recordó uno de los mandamientos de Dios:

    • "Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás." Lucas 4:5-8.

    El mismo Señor Jesucristo afirmó que Satanás es quien gobierna este mundo:

    • "Ha llegado el tiempo de juzgar a este mundo, cuando Satanás -quien gobierna este mundo- será expulsado." Juan 12:31 NTV.
    • "No me queda mucho tiempo para hablar con ustedes, porque se acerca el que gobierna este mundo. Él no tiene ningún poder sobre mí" Juan 14:30 NTV.

    3.2. El mundo excita los deseos de la carne.

    La manera en que Satanás actúa sobre los seres humanos es influyendo sobre el mundo para que ofrezca muchas tentaciones que estimulen los deseos de la carne, o concupiscencia, para conducirlos a las obras de la carne, esto es, al pecado o infracción de la ley de Dios.

    • "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios." Gálatas 5:16-21.
    • "por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia." 2 Pedro 1:4.
    • "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proiene del Padre, sino del mundo." 1 Juan 2:15,16.

    3.3. Los deseos de la carne conducen al pecado.

    Así que se forma una cadena de implicaciones de causa y efecto, Satanás actúa sobre el mundo, el mundo estimula los deseos de la carne, los deseos de la carne conducen a las obras de la carne, las cuales constituyen el pecado o infracción de la ley, y este pecado causa la muerte espiritual del ser humano, lo cual interrumpe su comunicación con Dios y lo separa de Dios.

    • "sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte." Santiago 1:14,15.
    • "No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias." Romanos 6:12.
    • "Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí." Romanos 7:15-20.
    • "pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír." Isaías 59:2.

    3.4. El pecado nos hace hijos de Satanás.

    El hecho de desobedecer a Dios, infringiendo su ley, nos conduce, igual que a Adán, a pasar de estar bajo el poder de Dios, o su dominio, o su reino, o su potestad, y nos lleva a quedar bajo el poder, dominio, o potestad de Satanás. Dejamos de ser hijos de Dios y pasamos a ser hijos de Satanás.

    • "El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios." 1 Juan 3:8-10.

    Conviene observar que en este pasaje anterior se usa la frase "practicar el pecado", lo cual implica practicar el pecado regularmente, como se practica un deporte. El pasaje entonces enseña que quien practica el pecado como quien practica un deporte, ese es del diablo, sin ninguna duda. Pero por otro lado la Biblia también enseña, como lo veremos en detalle en otra lección, que Dios ha provisto un remedio contra el pecado.

    • "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad." 1 Juan 1:8,9.

    3.5. El pecado nos conduce a la muerte eterna.

    Debido a que el pecado nos separa de Dios e interrumpe también nuestra comunicación con Él, interrumpe al mismo tiempo la vida eterna que Dios ofrece a quienes le obedecen y viven en santidad cumpliendo sus mandamientos. Dios ha decidido pasar la eternidad con gente santa, no con gente pecadora. O sea, dicho brevemente, el pecado nos conduce a la muerte eterna, a la separación eterna de Dios.

    • "Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." Romanos 6:23.
    • "Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados." Efesios 2:1.
    • "Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados." Colosenses 2:13.
    • "¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso." Romanos 7:13.
    • "Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte." Santiago 1:15.

    3.6. El pecado tiene enormes consecuencias a nivel personal, interpersonal, familiar y social

    Si hacemos un breve resumen de las consecuencias que produce el pecado a nivel personal, tenemos que: (1) nos separa de Dios, (2) nos hace hijos de Satanás, y (3) nos conduce a la muerte eterna.

    Si esas consecuencias del pecado a nivel personal son muy grandes, las consecuencias del pecado a nivel interpersonal, familiar y social son igualmente dañinas. A nivel interpersonal el pecado produce odios, pleitos y enfrentamientos entre las personas. A nivel familiar el pecado produce infidelidad matrimonial, rebeldía de los hijos, pleitos familiares, etc. Y a nivel social el pecado ocasiona, drogadicción, borracheras, homicidios, hurtos, etc.

    3.7. Dios no es responsable del pecado.

    La Biblia enseña con mucha claridad que Dios no es responsable del pecado, que Dios no quiere que nadie se pierda. Dios no quiere que ni uno solo se condene a vivir la eternidad bajo el poder de Satanás. Dios quiere que todos se arrepientan de sus pecados, para que pasen de la potestad o dominio de Satanás a la potestad o dominio de Dios.

    • "el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad." 1 Timoteo 2:4.
    • "El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento." 2 Pedro 3:9.

    Podría considerarse como el colmo del pecado original, el echarle a Dios la culpa del mal que nosotros hacemos. Parecido a lo que hizo Adán. El apóstol Santiago enseña en su epístola que eso es lo que hacemos nosotros. Le echamos a Dios la culpa de las guerras, de los niños hambrientos que viven en la miseria, de las mujeres abandonadas y maltratadas, etc. Y además tenemos el descaro de preguntar ¿Por qué Dios permite las guerras, el hambre, la miseria, etc.? Y Santiago nos explica que nosotros somos los que hacemos las guerras, los que producimos la miseria, los que maltratamos a las mujeres, y luego le echamos la culpa a Dios, preguntando porque Dios permite eso.

    • "¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?" Santiago 4:1.

    3.8. Dios no quiere que estemos con un pie en el mundo y con el otro en el Reino de los Cielos.

    Para ayudarnos a comprender lo grave que es para Él el pecado, Dios lo compara a la infidelidad conyugal o al adulterio. Dios considera el pecado un adulterio espiritual. Dios llama a los pecadores "almas adúlteras", o sea almas que desean tener comunión íntima con Dios y también con Satanás. Dios nos anhela celosamente, Dios nos quiere solamente para Él. Dios no quiere compartirnos con Satanás.

    • "¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?" Santiago 4:4,5.

    3.9. Los dos Reinos Espirituales y la Guerra Espiritual.

    La tabla de la Figura 6.1 "Los Dos Reinos Espirituales y la Guerra Espiritual", de la página 126, muestra gráficamente, en el lado izquierdo de la tabla, las cadenas de implicaciones causa-efecto que hemos estudiado en esta lección. En el lado derecho de esa misma tabla se muestran las correspondientes implicaciones causa-efecto que estudiaremos en el capítulo siguiente.

  7. El Hombre Controlado por Satanás
  8. Veremos ahora con más detalle la forma en que Satanás actúa sobre los seres humanos que tiene bajo su dominio. Ya vimos en la lección número dos, sección número cuatro, al hablar de la naturaleza triple del hombre, que el ser humano es tripartita, esto es, consta de cuerpo, alma y espíritu. Y vimos también que el alma humana tiene tres funciones o facultades: pensar, sentir y actuar. Veamos ahora como actúa Satanás sobre cada una de estas facultades del alma.

    4.1. Con su intelecto no puede entender ni percibir las cosas espirituales.

    Como ya vimos en la sección dos de esta lección, la Biblia enseña que todos somos pecadores, de entrada todos estamos dentro del pozo. Todos iniciamos nuestra existencia bajo el dominio de Satanás. Y uno de los mejores controles que tiene Satanás sobre los seres humanos es que oscurece su intelecto para que no entienda, ni perciba las cosas del mundo espiritual.

    • "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente." 1 Corintios 2:14.
    • "Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará." 2 Corintios 3:14-16.
    • "Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios." 2 Corintios 4:3,4.
    • "Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón." Efesios 4:17,18.
    • "por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad." 1 Timoteo 4:2,3.

    4.2. Con sus emociones se complace en el pecado.

    Además del control que ejerce Satanás sobre el intelecto de los seres humanos, también ejerce control sobre su emotividad. Satanás ocasiona que los seres humanos disfruten con sus emociones haciendo lo malo delante de Dios, desobedeciendo los mandamientos de la ley de Dios. Y de igual manera Satanás ocasiona que a los seres humanos les disguste hacer lo bueno delante de Dios.

    • "estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican." Romanos 1:29-32.
    • "Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza." Efesios 4:17-19.

    4.3. Con su voluntad no puede hacer lo bueno.

    Y el control de Satanás sobre los seres humanos se completa, causando que con su voluntad no puedan hacer lo bueno. Si alguien llegara, en alguna ocasión, a entender con su intelecto lo que Dios quiere, y con su emotividad sintiera el fuerte deseo de hacerlo, todavía quedaría bajo el control de Satanás ya que con su voluntad no podría hacer lo bueno que intentaba hacer.

    • "Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago...Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago." Romanos 7:15,18,19.

    4.4. Están controlados totalmente por Satanás.

    Entonces sin que tenga que posesionarse completamente de los seres humanos, de todas maneras el control que ejerce Satanás sobre los seres humanos es un control total en el sentido de que los seres humanos, por sí solos, sin ninguna ayuda por parte de Dios, están completamente imposibilitados para liberarse por sus propias fuerzas o capacidades del control de Satanás. Gran parte de la dificultad del problema radica en que los seres humanos ni siquiera se dan cuenta, por sí mismos, de que son esclavos de Satanás. La única manera de romper ese control es mediante la salvación de Jesucristo que estudiaremos en la próxima lección.

    • "Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás." Efesios 2:1-3.

    4.5. Los diagramas del control espiritual.

    El diagrama de la Figura 6.2a, de la página 127, muestra gráficamente los tres tipos de control que acabamos de estudiar sobre la forma en que Satanás ejerce su control de los seres humanos. Y el correspondiente diagrama de la Figura 6.2b muestra gráficamente los tres tipos de influencia que ejerce sobre nosotros el Espíritu de Dios, después de que su hijo Jesucristo nos ha trasladado del reino de las tinieblas al reino de la luz, los cuales estudiaremos en la siguiente lección. El diagrama de la Figura 3, de la página 128, muestra ambos tipos de estímulos y respuestas espirituales a las que está sometido el ser humano.

  9. Las Soluciones del Hombre
  10. Aun cuando los seres humanos no tienen en sí mismos la capacidad de liberarse de la esclavitud de Satanás, puesto que esa liberación requiere la intervención de Jesucristo, de todas maneras, en algunas ocasiones alcanzan a percibir parte de su problema, su vacío interior. Y hasta diseñan sus propias estrategias para tratar de llenar ese vacío interior que sienten en algunas ocasiones y que no entienden a qué se debe.

    5.1. El vacío interior del hombre.

    Aun cuando el ser humano no alcanza a comprender la causa de su vacío interior, se da cuenta de lo absurdo y sin sentido que es vivir por vivir, o sea, vivir para trabajar y trabajar para vivir. El vacío interior que siente el ser humano se debe a la falta de comunicación con Dios. Pero como esto no lo percibe ni lo entiende, se propone entonces a sí mismo algunas razones por las cuales cree que valga la pena vivir y ser feliz. La variedad de metas que se ponen los seres humanos para darle sentido a su existencia es muy variada: a) para ser felices, b) para hacer feliz a su cónyuge, c) para hacer felices a sus hijos, d) para tener mucho dinero, e) para sacar muchos títulos académicos, f) para darles una buena educación a sus hijos, g) para ayudar a la sociedad, h) para viajar a muchas partes del mundo, etc. Otras personas se cansan de buscarle sentido a la vida, y resignándose, se hunden en las drogas, alcoholismo, prostitución, y otros vicios.

    La Biblia describe esta intensa desesperación que sienten muy dentro de si los seres humanos separados de Dios, como la intensa desesperación que sienten los ciervos, o venados, cuando andan vagando por los montes, muriéndose de sed después de varios días de no encontrar nada de agua que beber.

    • "Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?" Salmos 42:1,2.

    5.2. Los dioses ajenos.

    A cualquiera de las opciones que se les ocurren a los seres humanos para llenar ese vacío espiritual, Dios les llama en la Biblia los "dioses ajenos". Y debido a que Dios no tiene substitutos, el pecado más grave para Dios es que los seres humanos traten de substituirlo a Él por cualquier otra cosa, por los dioses ajenos. El primer mandamiento de la Ley de Dios, tal y como se la dio Dios originalmente a Moisés, y tal como quedó registrada en Éxodo 20 dice:

    • "No tendrás dioses ajenos delante de mí." Éxodo 20:3.

    Esto es, "no anden inventando con que cosas, o con que seres van a tratar de substituirme a mí". No debemos darle a ninguna cosa, ni a ninguna persona, un valor que se compare al valor que Dios debe tener para nosotros.

    5.3. Los caminos de muerte.

    Debido a que los seres humanos tienen el entendimiento entenebrecido por Satanás, no sólo no entienden cuál es el camino, o plan de vida que Dios tiene preparado para ellos, sino que escogen y se comprometen con cualquier camino que a ellos les parece muy bueno, pero que delante de Dios es un camino de muerte, un camino que no los va a sacar del reino de las tinieblas para llevarlos al reino de la luz.

    • "Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte." Proverbios 14:12.
    • "Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte." Proverbios 16:25.

    5.4. La salvación por las obras.

    Una solución, aparentemente buena, que se le ha ocurrido a los seres humanos para llenar su vacío interior, para tratar de complacer a Dios y de ganarse su buena voluntad, han sido "las buenas obras": ayudar a los demás, hacer el bien sin mirar a quién. Por supuesto que hacer buenas obras es algo que todos debemos hacer. Pero el costo de nuestra liberación de las tinieblas a la luz no es tan barato como para que podamos pagarlo con buenas obras. Dios considera que el costo de esa liberación es muchísimo más costoso que las buenas obras. En la siguiente lección veremos en detalle que Dios considera que el precio de nuestra liberación de la esclavitud de Satanás requiere de la obra de su Hijo Jesucristo, su vida, su muerte y su resurrección.

    • "Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia..." Isaías 64:6.
    • "Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; más Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación." Lucas 16:15.
    • "Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas." Efesios 2:1-10.
    • "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe." Efesios 2:8,9.
    • "Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado... ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley." Romanos 3:19,20,27,28.
    • "sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo." Gálatas 2:16-21.
    • "sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado... No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo." Gálatas 2:16,21.

    5.5. Diagrama del pecado y las soluciones del hombre.

    La siguiente figura muestra mediante un diagrama que lo que nos separa de Dios es el pecado y que las soluciones que se nos puedan ocurrir a los seres humanos para llenar el vacío interior y recuperar la comunión con Dios, nunca pueden lograr su objetivo. Sólo existe una solución. Y esa solución no se inicia con los seres humanos, se inicia con Dios. Esa única solución es Jesucristo. Sólo Cristo salva. Ese es el tema de nuestra siguiente lección.

    El pecado nos separa de Dios y nos incapacita para que volvamos a recuperar esa unión por nuestras propias fuerzas.

    5.6. La cadena de los siete eslabones entre la fe y las obras.

    La aparente contradicción entre los pasajes bíblicos que parecen indicar que la salvación es por obras y los pasajes bíblicos, mucho más numerosos, que indican que la salvación es por fe, se explica mediante una cadena de implicaciones lógicas de siete eslabones en el Apéndice 2 "La Cadena de los Siete Eslabones entre la Fe y las Obras", de la página 278.