El Cumplimiento de las Profecías
Otras religiones podrán tener algunos detalles interesantes, pero solamente el Cristianismo tiene profecías cumplidas. No unas pocas, sino muchas profecías. Muchas de ellas aún no se han cumplido. Pero en esta lección veremos que muchas ya se han cumplido. Estas profecías cumplidas le confieren al Cristianismo un grado de confiabilidad de carácter científico. Incluso desde el punto de vista de la estadística matemática, la confiabilidad de la Biblia es extremadamente alta.
1.1. La profecía de un Salvador.
El libro de Job, debido a que no menciona nunca la Ley de Dios, se supone que fue escrito antes del libro del Éxodo, o sea, que su escritura data de unos 1500 años antes de Cristo. Y el libro de Job menciona a un Salvador o Redentor que habrá resucitado y al cual Job podrá ver cuando él mismo haya resucitado.
- "Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí." Job 19:25-27.
El profeta Isaías, escribió 600 años antes de Cristo una de las profecías acerca de Jesucristo que contiene una gran cantidad de detalles sobre la obra, la vida, y la muerte de Jesucristo, que iban a ocurrir 600 años después. Cualquier persona que leyera esa profecía, durante los 2000 años transcurridos después de la vida de Jesucristo, no podría atribuir esa profecía a ninguna otra persona más que a Jesucristo. Por su gran importancia transcribimos esa profecía a continuación:
- "¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo del Señor? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, más sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; más el Señor cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, más con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, el Señor quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad del Señor será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores." Isaías 53:1-12.
Los cuerpos de las personas que morían crucificadas se acostumbraba tirarlos en una fosa común. En cambio, con el cuerpo del Señor Jesucristo sucedió, providencialmente, de forma diferente. Es increíble que el profeta Isaías haya podido profetizar ese pequeño detalle con 600 años de anticipación.
- "Cuando llegó la noche, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de Jesús. Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo. Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue." Mateo 27:57-60.
Otra conocida profecía de Isaías se refiere a la misión que vendría a desempeñar el futuro Mesías o Salvador del mundo, quien vendría, básicamente, a liberar a los cautivos y a toda la gente que vivía oprimida y cautiva por Satanás:
- "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ungió el Señor; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad del Señor, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío del Señor, para gloria suya." Isaías 61:1-3.
1.2. El cumplimiento de la profecía.
De todos es sabido que el pueblo de Israel siempre se ha distinguido por su habilidad de memorizar las Escrituras. Y las profecías relacionadas con el Mesías eran de las más conocidas. Así fue como el Señor Jesucristo aprovechó esa circunstancia para presentarse públicamente como el tan largamente esperado Mesías, justo cuando empezaba su ministerio de predicación.
- "Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros." Lucas 4:16-21.
Juan el Bautista iba delante del Señor presentándolo como "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" Juan 1:29. Juan el Bautista fue quién bautizó al Señor Jesucristo, y vio descender al Espíritu Santo sobre Él como una paloma, y escuchó la voz del Padre diciendo: "este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia" Mateo 3:16,17. Si alguien tenía la certeza de que Jesucristo era el Salvador del mundo del que hablaban las profecías del Antiguo Testamento era Juan el Bautista. Sin embargo, en cierta ocasión le entraron las dudas a Juan y envió a sus discípulos a pedirle una confirmación al Señor. Y el Señor le respondió, no con palabras, sino mostrándole con hechos, que estaba sucediendo lo que había profetizado Isaías 600 años antes respecto al Mesías. Y de pasada le dio una fuerte llamada de atención.
- "Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí." Lucas 7:18-23.
En la Tabla 7.1, de la página 145, al final de la lección se proporcionan varias de las profecías cumplidas en la vida de Cristo, mostrando los pasajes del Antiguo Testamento en donde fueron emitidas y los pasajes del Nuevo Testamento en donde se cumplieron. Varios sitios de Internet listan más de 300 profecías cumplidas durante la vida de Jesucristo.
1.3. La probabilidad de que se cumplieran ocho del total de las 330 profecías.
En uno de sus libros Josh McDowell narra la investigación que llevó a cabo un profesor de Estadística Matemática. Seleccionó ocho de las 330 profecías del Antiguo Testamento que se cumplieron en la vida del Señor Jesucristo. Recabó toda la información histórica sobre la gente que había nacido en Nazaret, y que además había vivido en Galilea, y que además había muerto en Jerusalén, y que había muerto crucificado, etc.
Encontró que la probabilidad de que una persona hubiera cumplido esas ocho profecías era algo así como 10 elevado a la potencia -14. En forma decimal esto significa un punto decimal seguido de 14 ceros y un número 1. Como este número es demasiado pequeño para concebirlo fácilmente, usó una analogía equivalente. Si cubriéramos el estado de Texas con monedas de un dólar hasta una altura de unos 60 centímetros, y ahí metiéramos una moneda marcada y las revolviéramos muy bien; la probabilidad de meter la mano y sacar esa moneda marcada sería la misma probabilidad de que alguien hubiera cumplido ocho de esas 330 profecías.
El Señor Jesucristo no cumplió ocho de esas profecías, cumplió las 330 profecías hechas acerca de su primera venida, así que nadie puede dudar, desde el punto de vista de la Estadística Matemática, de que Jesucristo fue el Salvador del mundo profetizado en el Antiguo Testamento. Y que va regresar al final de los tiempos, a cumplir las restantes profecías, para fundar el Reino de los Cielos.
El Único Camino de Salvación
2.1. Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres.
La gente que conoce poco de la Biblia disfruta diciendo que hay muchos caminos diferentes que conducen a Dios. Tal vez tengan en mente una frase que se usó durante muchos siglos que hacía referencia a los excelentes caminos que había construido el Imperio Romano, que decía: "Todos los caminos conducen a Roma", puesto que la ciudad de Roma era la capital del Imperio.
Sin embargo, el primero de los Diez Mandamientos que le dio Dios a Moisés decía con mucha claridad y brevedad: "No tendrás dioses ajenos delante de mí." Éxodo 20:3. No lo decía así porque hubiera otros dioses, sino porque los seres humanos tendemos a elevar a la categoría de dioses muchas cosas diferentes.
Veremos ahora varios pasajes del Nuevo Testamento, en donde tres apóstoles, Pedro, Pablo, y Juan, y también el Señor Jesucristo mismo, afirman, de forma diferente, pero categórica y con mucha claridad, que solamente existe un camino hacia a Dios, un solo mediador entre Dios y los hombres, o sea, que solo Jesucristo salva.
- El apóstol Pedro: "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos." Hechos 4:12.
- El apóstol Pablo: "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre." 1 Timoteo 2:5.
- El apóstol Juan: "Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida." 1 Juan 5:11,12.
- El Señor Jesucristo: "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." Juan 14:6.
2.2. Cristo intercede continuamente por nosotros.
Además de que el Nuevo Testamento enseña que solamente Jesucristo puede salvar, enseña también que el Señor Jesucristo está en este mismo momento, y siempre, constantemente intercediendo por nosotros. Por esta razón ya no necesitamos que nadie más interceda por nosotros. Pedirle a alguien más que interceda por nosotros es considerar que la intercesión de Jesucristo no es suficiente, lo cual sería una ofensa grave para Él.
- "¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros." Romanos 8:34.
- "por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos." Hebreos 7:25.
- "Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo." 1 Juan 2:1.
2.3. Cristo es nuestro sumo sacerdote.
Entre los sacerdotes del Antiguo Testamento había uno que era su líder, y se le llamaba "el sumo sacerdote". Los sacerdotes podían entrar al "Lugar Santo" del tabernáculo, pero al "Lugar Santísimo" solamente podía entrar el Sumo Sacerdote, y solamente una vez al año. Y se le ataba un cordón a uno de sus tobillos por si caía muerto delante de la presencia de Dios. Ahí, en el Lugar Santísimo, era donde estaba el Arca de la Alianza, con las Tablas de la Ley, y el Propiciatorio en donde se manifestaba la presencia de Dios.
El Nuevo Testamento además de enseñar que Jesucristo es el único camino al Padre, y de enseñar que Jesucristo está siempre intercediendo por nosotros, enseña también que Jesucristo es nuestro Sumo Sacerdote.
- "Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo. Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy. Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec. Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. Hebreos 4:14-5:10.
- "Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre." Hebreos 7:26-28.
Una de las afirmaciones más increíbles del Nuevo Testamento es que, gracias a la obra de redención de Jesucristo, mediante su muerte y resurrección, tenemos ahora la "libertad para entrar en el Lugar Santísimo", de meternos hasta la cocina, de meternos hasta el mismo trono y presencia de Dios. Por supuesto que esto no es debido a ningún mérito nuestro. Es todo debido a los méritos del Señor Jesucristo. ¡¡¡ Libertad de entrar hasta el Lugar Santísimo !!!, ¡¡¡ Completamente increíble !!!
- "Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho: Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré, añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado. Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura." Hebreos 10:11-22.
2.4. Cristo se ofreció una sola vez y para siempre.
También enseña el Nuevo Testamento que el sacrificio del Señor Jesucristo se hizo "una sola vez y para siempre", implicando con ello que no existe ninguna necesidad, ni posibilidad, de repetirlo.
- "que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo." Hebreos 7:27.
- "De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan." Hebreos 9:26-28.
- "En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre... pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios... porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados." Hebreos 10:10,12,14.
- "sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive." Romanos 6:9,10.
- "Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu." 1 Pedro 3:18.
Los Beneficios de la Salvación
En la lección anterior vimos las trágicas consecuencias del pecado. En esta sección veremos ahora las maravillosas consecuencias de la salvación.
3.1. Cristo recobró el poder espiritual para el hombre.
En la lección anterior vimos que cuando Adán pecó le pasó a Satanás el poder espiritual que Dios le había conferido sobre toda la creación. Ahora veremos varios pasajes bíblicos que nos enseñan que Jesucristo recuperó ese poder espiritual para si mismo, mediante su muerte y su resurrección. Y lo recuperó no solamente para Él mismo sino también para todos los que creen en Él.
- "Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra." Mateo 28:18.
- "Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros." Efesios 3:20.
- "que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos... Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree..." Romanos 1:4,16.
- "y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios." 1 Corintios 2:4,5.
- "Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder." 1 Corintios 4:20.
3.2. Entramos en el Reino de Dios por medio del nacimiento espiritual.
Debido a la obra de salvación de Jesucristo, todos los que creemos en Él somos trasladados del reino de las tinieblas al reino de la luz. La Biblia llama a esta experiencia espiritual "el nuevo nacimiento", o "el nacimiento espiritual". Pasamos de estar bajo el control de Satanás a estar bajo la guía del Espíritu Santo.
- "Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios... Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios." Juan 3:3,5.
- "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios." 1 Juan 3:9.
- "Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él... Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca." 1 Juan 5:1,18.
- "Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos... siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre." 1 Pedro 1:3,23.
3.3. En el Reino de Dios se anda conforme al Espíritu de Dios.
Al ser trasladados del reino de las tinieblas al reino de la luz, no solamente dejamos de ser esclavos de Satanás que están bajo su control, sino que además quedamos en libertad de vivir bajo la guía del Espíritu de Dios. Y no solo su guía, sino que también tenemos a nuestra disposición su poder espiritual para vencer el pecado y vivir en santidad.
- "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu." Romanos 8:1-4.
- "Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis." Romanos 8:9-13.
- "Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca." 1 Juan 5:18.
- "Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia." Romanos 6:14.
- "Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu." Gálatas 5:22-25.
3.4. El Espíritu de Dios nos libra del poder del pecado y nos conduce al cumplimiento de la ley.
Recordemos que la meta personal de Dios es prepararse un Pueblo Santo para sí mismo, para sentarlo con Él en su trono, para que participe en el gobierno del Reino de los Cielos. Por esta razón Dios nos traslada de las tinieblas a la luz, para liberarnos del poder del pecado, para que recibamos la capacidad de cumplir la ley y vivir así en santidad, pues "sin santidad nadie verá al Señor." Hebreos 12:14
- "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco,y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre." Juan 10:27-29.
- "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro." Romanos 8:28-39.
- "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar." 1 Corintios 10:13.
- "según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él." Efesios 1:4.
- "Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él... a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre." Colosenses 1:21,22,28.
- "Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados." Hebreos 2:18.
- "como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir." 1 Pedro 1:14,15.
- "Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás." 2 Pedro 1:10.
- "sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio." 2 Pedro 2:9.
- "Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno." 1 Juan 2:14b.
- "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios." 1 Juan 3:9.
- "Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca." 1 Juan 5:18.
- "Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén." Judas 24,25.
3.5. La justicia o cumplimiento de la Ley nos conduce a la vida eterna.
Se forma entonces una cadena de implicaciones lógicas. Jesucristo nos salva, o sea nos perdona nuestros pecados, paga nuestra liberación de la esclavitud de Satanás, y nos traslada del reino de las tinieblas al reino de la luz. Una vez que ya estamos limpios de nuestros pecados nos llena de su Santo Espíritu para que tengamos la capacidad de cumplir los mandamientos de la ley de Dios. Si nosotros tomamos este poder espiritual y lo usamos para cumplir la ley de Dios, entonces estaremos viviendo en santidad, creciendo gradualmente en santidad. Y si vivimos en santidad tendremos entonces derecho de pasar la eternidad en comunión con Dios, esto es, tendremos vida eterna.
- "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna." Juan 3:16.
- "El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia." Juan 10:10.
- "Más ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." Romanos 6:22,23.
- "porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis." Romanos 8:13.
- "Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna." Gálatas 6:7,8.
- "quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados." 1 Pedro 2:24.
3.6. Cristo nos hizo hijos de Dios.
Mediante la obra de salvación de Jesucristo, Dios: (1) nos perdona nuestros pecados, (2) nos libera del poder de Satanás, (3) nos traslada del reino de las tinieblas al reino de la luz, (4) nos capacita con el Espíritu Santo, (5) nos ayuda a vivir en santidad, (6) nos concede la vida eterna. Y además de todas esas grandes bendiciones también nos hace hijos de Dios. ¡¡¡ Completamente increíble !!!
- "Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios." Juan 1:12.
- "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios." Romanos 8:14.
- "por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. 2 Pedro 1:4.
- "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es." 1 Juan 3:1,2.
- "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios." 1 Juan 3:9,10.
- "Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él... Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca." 1 Juan 5:1,18
3.7. Cristo nos da su poder a través del Espíritu Santo.
Más adelante en nuestro estudio vamos a emplear cinco lecciones, de la 11 a la 15, para examinar en detalle las enseñanzas bíblicas sobre la forma en que el Espíritu Santo obra en la vida de todos los que han aceptado a Jesucristo como su Señor y su Salvador personal. Por lo pronto conviene tener presente que el poder espiritual que nos permite vivir una vida limpia y dar testimonio de que Cristo resucitó y está vivo, es el poder del Espíritu Santo, que solamente pueden recibir quienes han creído en Jesucristo.
- "He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto." Lucas 24:49.
- "Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días... pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra." Hechos 1:4,5,8.
3.8. Los que no cumplen la Ley de Dios son falsos cristianos.
Ser cristiano no consiste en creer en Dios. Los demonios también creen en Dios. Ser cristiano no consiste en hacer buenas obras, ni hacer milagros en el nombre de Jesucristo. Ser cristiano no consiste en conocer bien las Escrituras, Satanás las conoce bastante bien. Ser cristiano consiste en obedecer a Dios, cumplir sus mandamientos, y vivir en santidad.
- "El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él." 1 Juan 2:4,5.
- "Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos." Santiago 1:22.
- "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad." Mateo 7:21-23
- "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna." Gálatas 6:7,8.
3.9. Siempre ha habido falsos cristianos y falsos líderes que tuercen las Escrituras.
La Biblia enseña que siempre ha habido falsos hermanos, aquellos que el Señor llamó "la cizaña". Pero no solamente habla la Biblia de falsos hermanos, habla también de falsos maestros, de falsos profetas, e incluso hasta de falsos apóstoles. O sea que siempre ha habido falsos cristianos en todos los niveles, desde los niveles más bajos hasta los niveles más altos. Y una sutil herramienta que utilizan estos falsos cristianos consiste en "torcer las Escrituras", es decir que, si utilizan las Escrituras para atraer a la gente, pero las tuercen para que las Escrituras aparenten decir otra cosa que realmente no dicen. Por eso se requiere conocer bien las Escrituras y tener la guía del Espíritu Santo.
(1) Los falsos cristianos:
- "en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos." 2 Corintios 11:26.
- "y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud." Gálatas 2:4.
(2) Los falsos líderes cristianos:
- "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras." 2 Corintios 11:13-15.
- "Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales." 1 Timoteo 6:3-5.
- "También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita." 2 Timoteo 3:1-5.
- "Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra." Tito 1:16.
- "Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina." 2 Pedro 2:1.
- "Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos." Apocalipsis 2:2.
(3) Los que son expertos en torcer las Escrituras.
- "Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo." 2 Corintios 2:17.
- "Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios." 2 Corintios 4:2.
- "casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición." 2 Pedro 3:16.
El Hombre Guiado por el Espíritu Santo
En la lección anterior vimos como Satanás controla a los seres humanos obrando sobre su intelecto, sobre sus emociones, y sobre sus acciones. Ahora veremos como el Espíritu Santo de Dios guía a todos los que han reconocido a Jesucristo como su Señor y Salvador. Lo hace también actuando sobre el intelecto, la emotividad y la voluntad de los seres humanos, pero con un propósito completamente diferente.
4.1. Con su intelecto puede entender y percibir las cosas espirituales.
Una de las primeras consecuencias de quienes han sido trasladados del reino de las tinieblas al reino de la luz, consiste en que pueden percibir y entender las enseñanzas de la Biblia. En donde antes solo veían guerras, infidelidades, traiciones, y demás atrocidades que la Biblia narra que cometían los seres humanos, ahora ven la clara acción del Espíritu de Dios tratando de hacerles ver a los seres humanos su condición de esclavos de Satanás y tratando de liberarlos de ella. Esta experiencia personal empieza a ponerlo a uno en comunión con Dios.
- "Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual." 1 Corintios 2:12,13.
4.2. Con sus emociones disfruta haciendo el bien.
Otra de las consecuencias del traslado de las tinieblas a la luz es el cambio que se experimenta en las emociones. En lugar de sentir gran placer en hacer todas las cosas que Dios aborrece y que prohíbe en sus mandamientos, y de sentir disgusto por hacer lo que a Dios le agrada, estos sentimientos empiezan a invertirse. Ahora empieza uno a sentir disgusto por hacer las cosas que disgustan a Dios, y empieza a sentir gusto y hasta placer por hacer las cosas que agradan a Dios. Esta experiencia personal empieza a dejarlo a uno bastante asombrado.
- "Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos." Gálatas 5:22-24.
4.3. Con su voluntad puede hacer lo que es bueno.
Pero es la experiencia personal de poder hacer lo bueno la que lo rinde y lo entrega a uno por completo a Dios. Cuando finalmente uno ve que puede hacer lo bueno, lo que le agrada a Dios, se queda uno completamente asombrado. Después de haber pasado años y años, empleando toda nuestra inteligencia y toda nuestra fuerza de voluntad tratando de hacer lo bueno, y fallando vez tras vez, ahora queda uno totalmente convencido de que el cambio que uno ha experimentado es obra directa de Dios. Ningún otro ser humano, ni de cualquier otro tipo, podría haber logrado semejante cambio positivo en nosotros mismos.
- "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu... para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu... Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él." Ro 8:1,4,9.
- "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios." 1 Juan 3:9.
4.4. Son guiados por el Espíritu de Dios.
Así pues tenemos como resumen de esta sección que la guía del Espíritu de Dios sobre todos los que reconocen a Jesucristo como su Señor y Salvador, se muestra: (1) influyendo sobre nuestro intelecto ayudándonos a percibir y a entender las enseñanzas de la Biblia, (2) influyendo sobre nuestra emotividad ayudándonos a sentir disgusto por las cosas que le disgustan a Dios, y a sentir gusto por hacer las cosas que le agradan a Dios, y (3) reforzando nuestra fuerza de voluntad para que podamos hacer las cosas que le agradan a Dios y podamos evitar hacer las cosas que no le agradan a Dios.
- "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios." Romanos 8:14.
Conclusión
En la clase anterior vimos en detalle cuales son las causas del pecado y cuáles son sus trágicas consecuencias. En esta lección hemos visto que Jesucristo es el único camino que puede liberarnos del poder del pecado y de la esclavitud de Satanás. Hemos visto que Jesucristo es el único que puede llevarnos a iniciar y a mantener nuestra comunión con Dios. En resumen, hemos estudiado la Salvación que ganó Jesucristo para nosotros al morir en lugar nuestro en la cruz del Calvario, y al resucitar para llenarnos con el Espíritu de Dios.
En la siguiente lección vamos a estudiar cual es el procedimiento que la Biblia establece para poder recibir y experimentar en nuestras vidas esa salvación tan grande que ganó Jesucristo para nosotros. A este procedimiento la Biblia le llama "Arrepentimiento". Vamos a ver que debemos arrepentirnos "con todo el corazón y con toda el alma", o sea con todo nuestro ser. Tenemos que arrepentirnos con nuestro intelecto, con nuestras emociones y con nuestra voluntad. El resultado de ese arrepentimiento será que Dios nos va a trasladar del reino de las tinieblas al reino de la luz.
Y en la lección siguiente "El Nuevo Nacimiento" o "La Conversión", ya no estudiaremos nada nuevo. Esa sesión es un taller o laboratorio en donde pondremos en práctica las instrucciones para arrepentirnos con todo el corazón y con toda el alma.
La enseñanza básica de esta lección se ilustra gráficamente en el diagrama siguiente, el cual muestra que la dirección para establecer la comunión con Dios no puede proceder de los seres humanos hacia a Dios, sino que procede de Dios hacia los seres humanos, y que Dios ha provisto un solo camino, y que ese camino es Jesucristo.