El Sistema de Vida en el Espíritu
Entendiendo el Cristianismo
Cap 1 Cap 2 Cap 3 Cap 4 Cap 5 Cap 6 Cap 7 Cap 8 Cap 9 Cap 10 Cap 11 Cap 12 Cap 13 Cap 14 Cap 15 Cap 16


Capítulo 8:

EL ARREPENTIMIENTO

  1. El Arrepentimiento en el Antiguo Testamento
  2. 1.1. Repaso del Plan de Dios para el hombre.

    Dios llamó al pueblo de Israel a celebrar un pacto con Él. El pueblo de Israel se comprometía a cumplir siempre todos los mandamientos, estatutos y decretos de la ley de Dios. Y Dios se comprometía a tomar al pueblo de Israel como el pueblo suyo, para tener un pueblo santo que cumpliera sus mandamientos.

    • "Este día el Señor tu Dios te manda que cumplas estos estatutos y decretos. Ten cuidado de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma. Este día declaras solemnemente que el Señor es tu Dios, que andarás en sus caminos y cumplirás sus estatutos, mandamientos y decretos, y que obedecerás su voz. Este día el Señor declara que tú eres su pueblo, su posesión exclusiva, tal y como te lo ha prometido. Así que cumple todos sus mandamientos; y exáltalo sobre todas las naciones que él ha creado, para que seas un pueblo santo al Señor tu Dios, digno de alabanza, renombre y gloria, como él lo ha dicho." Deuteronomio 26:16-19 RVC.

    Dios repite bastantes veces en el Antiguo Testamento que su objetivo o meta personal consiste en formarse un Pueblo Santo para sí mismo. Y Dios aclara que lo que Él entiende por "santidad" es la habilidad de cumplir siempre todos sus mandamientos.

    • "Tú eres un pueblo santo para el Señor tu Dios. El Señor tu Dios te ha escogido para que le seas un pueblo especial, por encima de todos los pueblos que están sobre la tierra. El Señor los quiere, y los ha escogido, no porque ustedes sean más numerosos que todos los pueblos, pues ustedes eran el pueblo más insignificante de todos, sino porque el Señor los ama y porque quiso cumplir el juramento que les hizo a sus padres. Por eso el Señor los ha sacado con mano poderosa; por eso los ha rescatado de la esclavitud y del poder del faraón, el rey de Egipto. Sábelo bien: el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel que cumple con su pacto y su misericordia con aquellos que lo aman y cumplen sus mandamientos, hasta mil generaciones." Deuteronomio 7:6-9 RVC.
    • "Tú eres un pueblo santo, y perteneces al Señor tu Dios. De entre todos los pueblos de la tierra, el Señor te ha escogido para que seas un pueblo único, un pueblo suyo." Deuteronomio 14:2 RVC.

    1.2. Repaso del Antiguo Pacto.

    Las condiciones del pacto que Dios estableció con el Pueblo de Israel se describen detalladamente en el capítulo 28 del libro de Deuteronomio. Si el estudiante de esta lección no ha leído despacio ese capítulo, conviene que detenga aquí su lectura y proceda a leerlo detenidamente antes de continuar con esta lectura. No lo transcribimos aquí debido a su longitud.

    En resumen, ese capítulo describe los premios que Dios dará a quienes cumplan el pacto y los correspondientes castigos que dará a quienes lo infrinjan. A los premios les llama bendiciones y a los castigos les llama maldiciones. Con ese pacto Dios define "santidad" y define "justicia". "Santidad" es la habilidad de una persona de cumplir los mandamientos. Y "Justicia" consiste en darle a cada quién lo que se merece, un premio al que cumpla la ley, y un castigo al que no la cumpla.

    1.3. Condiciones para la restauración y la bendición.

    Lo que nos interesa en esta lección es estudiar cuales eran las condiciones para restaurar la comunión con Dios cuando se hubiera interrumpido por haber desobedecido los mandamientos, o por haber infringido el pacto. Es conveniente que se lea completo todo el capítulo 30 del libro de Deuteronomio, aquí pondremos solamente un extracto en donde podemos ver que la condición para la restauración era "arrepentirse y convertirse con todo el corazón y con toda el alma".

    • "Cuando todo esto te haya sobrevenido, es decir, la bendición y la maldición que he puesto ante ti, si estando en medio de todas las naciones a las que el Señor tu Dios te haya arrojado te arrepientes y con todo tu corazón y con toda tu alma te vuelves al Señor tu Dios, lo mismo que tus hijos, y prestas atención a su voz conforme a todo lo que hoy te mando cumplir, entonces el Señor tu Dios hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos por donde te haya esparcido... El Señor tu Dios circuncidará tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que lo ames con todo tu corazón y con toda tu alma, y tengas vida... El Señor tu Dios te hará prosperar en todo lo que hagas con tus manos, y multiplicará el fruto de tu vientre, el fruto de tu bestia, y el fruto de tu tierra. Sí, el Señor volverá a solazarse contigo para bien, tal y como se solazó con tus padres, siempre y cuando obedezcas la voz del Señor tu Dios y cumplas los mandamientos y los estatutos escritos en este libro de la ley; y siempre y cuando te vuelvas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma." Deuteronomio 30:1-3,6,9,10.

    1.4. Dedicación del Templo.

    Quinientos años después de haber recibido la Ley de Dios, en ocasión de la dedicación del templo de Salomón, vemos que las condiciones para la restauración de la buena relación con Dios, para poder volver a recibir sus bendiciones en lugar de sus maldiciones, no habían cambiado, continuaban siendo las mismas.

    Conviene leer completos los pasajes bíblicos de 1 Reyes 8:12-66, 9:1-9, y los pasajes paralelos de 2 Crónicas 6:1-42, 7:1-22. En la Tabla 8.1 al final de esta lección se muestra un resumen de estos pasajes. Veamos aquí algunos extractos de esos pasajes.

    • "Si tu pueblo Israel fuere derrotado delante del enemigo por haber prevaricado contra ti, y se convirtiere, y confesare tu nombre, y rogare delante de ti en esta casa, tú oirás desde los cielos, y perdonarás el pecado de tu pueblo Israel, y les harás volver a la tierra que diste a ellos y a sus padres. Si los cielos se cerraren y no hubiere lluvias, por haber pecado contra ti, si oraren a ti hacia este lugar, y confesaren tu nombre, y se convirtieren de sus pecados, cuando los afligieres, tú los oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, y les enseñarás el buen camino para que anden en él, y darás lluvia sobre tu tierra, que diste por heredad a tu pueblo." 2 Crónicas 6:24-27.
    • "Si pecaren contra ti (pues no hay hombre que no peque), y te enojares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que los tomaren los lleven cautivos a tierra de enemigos, lejos o cerca, y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos; si se convirtieren, y oraren a ti en la tierra de su cautividad, y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos hecho; si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y oraren hacia la tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que he edificado a tu nombre; tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, su oración y su ruego, y ampararás su causa, y perdonarás a tu pueblo que pecó contra ti." 2 Crónicas 6:36-39.
    • "Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra." 2 Crónicas 7:13,14.

    Los antecedentes en esos pasajes bíblicos eran que el pueblo había pecado contra Dios y Dios les había aplicado las condiciones del pacto enviándoles a sus enemigos o enviándoles plagas y epidemias. Las acciones que Dios les pedía realizar para recuperar la comunión eran: (a) que se humillaran delante de Dios, (b) que invocaren el nombre de Dios, (c) que oraren, (d) que confesaren a Dios sus pecados, y (e) que se convirtieren de todo su corazón y de toda su alma. Y si ellos hacían eso entonces Dios correspondería con las siguientes acciones: (a) escucharía su oración desde los cielos, (b) perdonaría su pecado, y (c) sanaría su tierra, o sea, les volvería a enviar sus bendiciones.

    1.5. Oración de Daniel por su pueblo.

    La oración de intercesión que hace el profeta Daniel por los pecados del pueblo muestra muy bien cuáles eran las causas de haber perdido la comunión con Dios, y cuáles eran las condiciones que Dios esperaba que se cumplieran para que se restableciera la comunión.

    • "Volví entonces mi rostro a mi Dios y Señor, para pedir su ayuda con oración y ruego. Me puse a ayunar, y me cubrí de cilicio y de ceniza. Y ésta fue mi oración al Señor mi Dios; ésta fue mi confesión: Señor, Dios grande y digno de ser temido, que cumples tu pacto y tu misericordia con los que te aman y cumplen tus mandamientos: Hemos pecado, hemos hecho lo malo, hemos sido impíos y rebeldes; ¡nos hemos apartado de tus leyes y mandamientos! No obedecimos a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros príncipes y a nuestros padres, y a todo el pueblo de la tierra. Tuya, Señor, es la justicia, y nuestra es la vergüenza, vergüenza que hoy llevan todos en Judá, todos los habitantes de Jerusalén, todo israelita, cercano y lejano, todos los que, por rebelarse contra ti, viven ahora en los países adonde los echaste. Señor, nuestra es la vergüenza, y de nuestros padres, príncipes y reyes, porque todos hemos pecado contra ti. Pero tú, Señor y Dios nuestro, eres un Dios misericordioso, que sabe perdonar, a pesar de que nos hemos rebelado contra ti y no hemos obedecido tu voz; ¡no hemos obedecido las leyes que tú, Señor y Dios nuestro, nos propusiste por medio de tus siervos los profetas. Todo Israel ha transgredido tu ley; se apartó de ti para no obedecerte. ¡Por eso nos han sobrevenido la maldición y el juramento escritos en la ley de Moisés, tu siervo, porque contra ti hemos pecado! Y tú has cumplido tus advertencias contra nosotros, y contra los jefes que nos gobernaron y trajeron tan grande mal sobre nosotros. ¡Nunca antes se hizo bajo el cielo lo que se ha hecho contra Jerusalén! Todo este mal nos ha sobrevenido, tal y como está escrito en la ley de Moisés. No hemos implorado tu favor, Señor y Dios nuestro; no nos apartamos de la maldad ni entendimos tu verdad. Por eso tú, Señor, observaste nuestra maldad y la hiciste volverse contra nosotros, porque tú, Señor y Dios nuestro, eres justo en todo lo que haces, y nosotros no obedecimos tu voz. Ahora pues, Señor y Dios nuestro, que con gran poder sacaste de Egipto a tu pueblo y te ganaste el renombre que hoy tienes: ¡hemos pecado, hemos actuado con impiedad! Pero actúa, Señor, conforme a tu justicia y aparta tu ira y tu furor de Jerusalén; ¡apártalos de tu ciudad y de tu santo monte! ¡Por nuestros pecados y por la maldad de nuestros padres Jerusalén y nosotros somos el oprobio de nuestros vecinos! Dios nuestro, ¡oye la oración de este siervo tuyo! ¡Oye sus ruegos, Señor, y por tu amor haz resplandecer tu rostro sobre tu derruido santuario! ¡Inclina, Dios mío, tu oído, y escúchanos! ¡Abre tus ojos, y mira nuestra desolación y la ciudad sobre la que se invoca tu nombre! ¡A ti elevamos nuestros ruegos, no porque confiemos en nuestra justicia sino porque confiamos en tu gran misericordia! ¡Señor, Señor, óyenos y perdónanos! ¡Préstanos atención, Señor, y actúa! Por amor a ti mismo, Dios mío, ¡no tardes!, que tu nombre se invoca sobre tu ciudad y tu pueblo." Daniel 9:3-19.

    1.6. Esdras confiesa los pecados de Israel.

    La oración de intercesión que hace Esdras por los pecados del pueblo muestra también cuales eran las causas de haber perdido la comunión con Dios, y cuáles eran las condiciones que Dios esperaba que se cumplieran para que se restableciera la comunión. Conviene leer el pasaje completo, casi tres capítulos, en Nehemías 8:1-10:29.

    1.7. La oración de arrepentimiento del Rey David.

    Un modelo de oración de confesión de pecados y de arrepentimiento sincero que conviene conocer para incluir ocasionalmente en el tiempo devocional diario es el Salmo 51, el cual es la oración de confesión que hace el Rey David después de que el profeta Natán lo confronta con su pecado.

    La Tabla 8.1 "El Arrepentimiento en el Antiguo Testamento", de la página 169, lista los pasajes bíblicos que hemos estudiado.

  3. El Arrepentimiento en el Nuevo Testamento
  4. 2.1. El mensaje de Juan el Bautista.

    Cuando Juan el Bautista empezó a predicar, su mensaje era básicamente "el bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados". Y la respuesta de la gente que lo escuchaba era confesar sus pecados y bautizarse.

    • "Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados." Marcos 1:4,5.
    • "y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados." Lucas 3:2,3.
    • "En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado... y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados." Mateo 3:1,2,6.

    2.2. El mensaje de Jesucristo.

    El mensaje de la predicación del Señor Jesucristo, de principio a fin consistía en: "arrepiéntanse porque el reino de los cielos se ha acercado."

    • "Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado." Mateo 4:17.
    • "Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio." Marcos 1:14,15.
    • "y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén." Lucas 24:46,47.

    2.3. El mensaje de Pedro.

    El mensaje del apóstol Pedro consistía en: "arrepiéntanse y conviértanse para el perdón de los pecados."

    • "Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo." Hechos 2:36-38.
    • "Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio." Hechos 3:19.
    • "El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados." Hechos 5:30,31.

    2.4. El mensaje de Pablo.

    El mensaje del apóstol Pablo consistía en: "arrepiéntanse y conviértanse para el perdón de los pecados."

    • "Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan." Hechos 17:30.
    • "Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti... para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados... sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento." Hechos 26:16-20.
    • "Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte." 2 Corintios 7:9,10.

    2.5. El mensaje de Juan.

    El mensaje del apóstol Juan consistía en: "confiesen a Dios sus pecados para que se los perdone."

    • "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad." 1 Juan 1:9.

  5. El Ejemplo de Saulo de Tarso.
  6. 3.1. Vida anterior de Saulo

    Veamos ahora el ejemplo de Saulo de Tarso, quién después de su conversión llegó a ser el gran apóstol Pablo que escribió más de la mitad de los libros del Nuevo Testamento. Empecemos viendo como era su vida antes de encontrarse personalmente con Jesucristo.

    • "Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros." Hechos 22:3.
    • "Mi vida, pues, desde mi juventud, la cual desde el principio pasé en mi nación, en Jerusalén, la conocen todos los judíos; los cuales también saben que yo desde el principio, si quieren testificarlo, conforme a la más rigurosa secta de nuestra religión, viví fariseo." Hechos 26:4,5.
    • "Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible." Filipenses 3:4-6.
    • "y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres." Gálatas 1:14.

    Saulo de Tarso no era un pescador, ni un cobrador de impuestos. Saulo era una persona muy bien educada, y era sumamente religioso, y le gustaba presumir de ello.

    3.2. Saulo persigue a la iglesia.

    Saulo era un fariseo celoso de su religión y consideraba a los seguidores de Jesucristo como una secta herética y falsa. Todavía no les llamaban "cristianos" a los seguidores de Jesucristo les llamaban "los de la secta del camino". La primera vez que sale Saulo en el libro de los Hechos estaba dirigiendo el martirio de Esteban y persiguiendo a los cristianos casa por casa donde se reunían.

    • "Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió. Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel." Hechos 7:54-8:3.

    Cuando da su testimonio delante del pueblo que quería matarle, Pablo confiesa como perseguía a la iglesia.

    • "Perseguía yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en cárceles a hombres y mujeres; como el sumo sacerdote también me es testigo, y todos los ancianos, de quienes también recibí cartas para los hermanos, y fui a Damasco para traer presos a Jerusalén también a los que estuviesen allí, para que fuesen castigados." Hechos 22:4,5.

    Cuando Pablo presenta su defensa ante el rey Agripa, vuelve a confesar la forma en que perseguía a la iglesia.

    • "Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret; lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto. Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras." Hechos 26:9-11.

    Cuando escribe su epístola a los creyentes de Galacia, les confiesa como era su vida antes de su conversión.

    • "Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba." Gálatas 1:13.

    3.3. Conversión de Saulo.

    El capítulo nueve del libro de los Hechos de los Apóstoles narra en tan solo veinte versículos como sucedió la conversión de Saulo de Tarso. Debido a la importancia de este texto, lo transcribimos completo.

    • "Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que, si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que, al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, más sin ver a nadie. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió. Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios." Hechos 9:1-20.

    Hay varios detalles importantes para comentar de este pasaje. Uno de ellos es lo primero que le dice el Señor a Saulo: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?", ya que Pablo no estaba persiguiendo al Señor, sino a su iglesia, pero para el Señor eso equivalía a perseguirlo a Él. Otro detalle importante es la frase con que le contesta el Señor: "dura cosa te es dar coces contra el aguijón", recordando que el aguijón era una varilla de acero terminada en punta que se usaba para hacer que los caballos corrieran más rápido. Con eso el Señor le explica a Saulo que andarlo persiguiendo a Él solamente le iba a causar daño al mismo Saulo. Otro detalle muy interesante es la rapidez con que Saulo comprende la tremenda importancia de Jesucristo, y de inmediato le entrega su vida ahí mismo, diciendo: "Señor, ¿qué quieres que yo haga?". Otro detalle interesante es la cita divina que prepara el Señor entre Ananías y Saulo. El Señor le pide a Ananías en una visión que vaya a buscar a Saulo, y el Señor le da una visión a Saulo en donde ve que Ananías llega y ora por él.

    Pero lo más impactante de ese pasaje es leer el versículo uno seguido del versículo veinte, para ver con claridad el tremendo cambio que obró en la vida de Saulo su encuentro con el Señor Jesucristo. "Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote... En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios." Hechos 9:1,20

    En el capítulo tres de la epístola a los Filipenses el apóstol Pablo les empieza a narrar su impresionante curriculum a los filipenses:

    • "Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible." Filipenses 3:4-6.

    Y al principio uno se sorprende de que Pablo parezca estar presumiendo de los grandes méritos que había alcanzado, pero lo hace por la única razón de compararlos con el hecho de haber llegado a conocer a Jesucristo, que era de lo que realmente quería presumir:

    • "Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo." Filipenses 3:7,8.

    Pablo, que conocía bien el Antiguo Testamento, sabía que a Dios no le gusta que alguien presuma de su riqueza, su sabiduría o su fuerza, pero si permite presumir de conocerlo a Él:

    • "Así ha dicho el Señor: "No debe el sabio vanagloriarse por ser sabio, ni jactarse el valiente por ser valiente, ni presumir el rico por ser rico. Quien se quiera vanagloriar, que se vanaglorie de entenderme y conocerme. Porque yo soy el Señor, que hago misericordia, imparto justicia y hago valer el derecho en la tierra, porque estas cosas me complacen." Jeremías 9:23,24.

    3.4. Cristo vivía en Pablo.

    La forma como el apóstol Pablo describía su comunión con Dios, o sea su relación personal con Jesucristo, era explicando que el control de su vida ya se lo había entregado a Jesucristo, y que ya no era él, Pablo, el que conducía su vida sino Jesucristo.

    • "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí." Gálatas 2:20.

    Su relación personal con Jesucristo era para Pablo la esencia de su vida, su razón para vivir. No le importaba tanto vivir o morir, ya que de cualquiera de esas formas él iba a estar viviendo con su amado Salvador. Conviene recordar que esa epístola la escribió en la cárcel y probablemente condenado a muerte.

    • "Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros." Filipenses 1:21-24.

    3.5. Pablo oró para que Cristo habitase en el corazón de los efesios.

    Puesto que la bendición más grande que el apóstol Pablo había recibido era el hecho de que Cristo viviera en su corazón, y puesto que él tenía un gran amor por los efesios, su oración más ferviente por ellos consistía en pedirle a Dios que Cristo habitara también en el corazón de los efesios.

    • "Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo... para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor... y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios." Efesios 3:14,17,19.

    3.6. El verdadero templo de Dios.

    Dios nos revela en el libro de los Hechos de los Apóstoles una verdad sorprendente, nos revela que Él no habita en templos hechos por los hombres. Para las personas que han pasado muchos años buscando a Dios en los templos esta enseñanza es un verdadero choque emocional. Veamos primero la enseñanza y después su explicación bíblica.

    • "si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta: El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas estas cosas?" Hechos 7:48-50.
    • "El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas." Hechos 17:24.

    La explicación de esta sorprendente enseñanza es aún mucho más sorprendente, Dios no habita en templos hechos por los hombres porque Él desea habitar en los corazones de quienes lo aman, lo respetan, y cumplen sus mandamientos.

    • "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es." 1 Corintios 3:16,17.
    • "Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?" 1 Corintios 6:18,19.
    • "¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo." 2 Corintios 6:16.

    3.7. ¿Cómo debemos de vivir nosotros si verdaderamente Cristo vive en nosotros?

    Ahora bien, si Dios desea habitar en nuestro corazón, ¿Cómo debemos de vivir nosotros? Por supuesto que es una tremenda bendición que Dios desee habitar en nuestro corazón, pero esto implica también un enorme compromiso, debemos de vivir entonces una vida limpia delante de Él, debemos de vivir en santidad. Humanamente eso es imposible, por eso es que necesitamos ser llenos del Espíritu Santo para que Él nos capacite con su poder espiritual.

    • "El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo." 1 Juan 2:4-6.
    • "Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas." 1 Pedro 2:21.

  7. Quemar las Naves: Renunciar a los Dioses Ajenos
  8. La frase "quemar las naves" se originó cuando Hernán Cortés estaba llevando a cabo la conquista de México. En cierta ocasión, después de una desastrosa derrota, muchos de sus soldados amenazaban con sublevarse y regresarse a España. Para evitar que pudieran dar marcha atrás, Cortés mandó quemar las naves. De esa forma ya no existían dos alternativas. Solo quedaba la alternativa de marchar hacia adelante. Si queremos llegar a tener una fructífera, real y permanente comunión con Dios a través de Jesucristo debemos renunciar a todos los dioses ajenos. Debemos de quemar las naves.

    4.1. El primer mandamiento.

    El primer mandamiento de la Ley de Dios, tal y como se la dio Dios originalmente a Moisés es de la máxima importancia. Por eso Dios lo puso en el primer lugar. La dificultad con ese mandamiento es que es demasiado breve, es una sola frase sin ninguna explicación adicional:

    • "No tendrás dioses ajenos delante de mí." Éxodo 20:3.

    En esta sección explicaremos quienes pueden ser estos "dioses ajenos" que compiten con el único Dios verdadero tratando de ganar la atención de los seres humanos.

    4.2. ¿No hay Dios en Israel?

    Unos de los dioses ajenos que han sido muy populares a través de la historia son los curanderos que ayudan a la gente con un poder espiritual que no proviene de Dios, sino de Satanás. Ocozías era el rey de Israel, el pueblo escogido de Dios, quién debería de poner el ejemplo de confianza en el único Dios verdadero, pero prefirió buscar la ayuda de los dioses ajenos a través de los curanderos.

    • "Después de la muerte de Ajab, Moab se rebeló contra Israel. Y Ocozías, que se había caído desde la ventana de una sala de su palacio de Samaria, desde su lecho de dolor mandó mensajeros para consultar a Baal Zebub, dios de Ecrón, pues quería saber si recuperaría la salud. Pero el ángel de Dios le dijo a Elías el tisbita: "Ve al encuentro de los mensajeros del rey de Samaria, y diles: "¿Ya olvidaron que Israel tiene un Dios poderoso? ¿Por qué van a consultar a Baal Zebub, dios de Ecrón?" Así ha dicho el Señor: "No te vas a levantar de tu cama, sino que definitivamente morirás." Elías se fue a su encuentro." 2 Reyes 1:1-4.

    El profeta Elías fue un profeta del Antiguo Testamento que tenía una comunión muy estrecha con Dios. Por eso Dios escogió a Elías para enfrentar a los mensajeros del rey Ocozías. Elías sabía muy bien que sí había Dios en Israel, con poder suficiente para enfrentar y derrotar a cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, ese poderoso Dios ajeno al que recurrió Ocozías. Y ese Baal, o Baal-zebub es identificado en el Nuevo Testamento con Beelzebú el príncipe de los demonios, o sea con Satanás.

    • "Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba. Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David? Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios." Mateo 12:22-24.
    • "Pero algunos de ellos decían: Por Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios... Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá su reino? ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios." Lucas 11:15,18.

    El Señor Jesucristo nos advirtió que no deberíamos de creer a cualquier persona que tuviera poder espiritual, pues muy bien podría ser agente del enemigo.

    • "Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos." Marcos 13:22.

    4.3. Los falsos profetas Dios los envía para probarnos y nos enseña a reconocerlos.

    Desde la época de Moisés Dios advirtió al pueblo de Israel acerca de los falsos profetas. La primera señal de que alguien era falso profeta consistía en que no se cumpliera lo que había profetizado.

    • "Y el profeta a quien yo no le haya ordenado hablar, o que hable en nombre de otros dioses, pero pretenda hablar en mi nombre, será condenado a muerte. Tal vez digas en tu corazón: '¿Y cómo vamos a saber si esa palabra no proviene del Señor?' Tú no tengas miedo de ese profeta, que si llega a hablar en mi nombre y sus palabras no se cumplen ni se hacen realidad, eso hará ver que yo, el Señor, no he hablado, y que tal profeta habló con arrogancia." Deuteronomio 18:20-22 RVC.

    Ahora bien, podría ser que alguien profetizara algo y sí se cumpliera, pero que aun así fuera falso profeta. La señal de que era falso profeta consistía en que trataría de alejarlos del Dios verdadero y acercarlos a los dioses ajenos. El castigo que merecían esos falsos profetas era la muerte.

    • "Cuando en medio de ti surja algún profeta, o soñador visionario, y te anuncie señales o prodigios, si acaso se cumple la señal o el prodigio anunciado y él te dice: "Vayamos en pos de dioses ajenos, que tú no conoces, y sirvámosles", no prestes oído a las palabras de tal profeta o soñador visionario. Seguramente el Señor su Dios los está poniendo a prueba, para ver si ustedes aman al Señor su Dios con todo su corazón y con toda su alma." Deuteronomio 13:1-3 RVC.

    Resulta muy interesante observar que el pasaje anterior, y el siguiente del Nuevo Testamento, enseñan que esos falsos profetas no llegan a nuestra vida por casualidad, sino que Dios mismo nos los envía para probar nuestra fidelidad a Él, el único Dios verdadero, el único que merece nuestra completa confianza.

    • "Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia." 2 Tesalonicenses 2:8-12.

    El mismo Señor Jesucristo después de advertirnos que los falsos profetas van a llegar a nuestras vidas, nos muestra como reconocerlos con mucha facilidad. La forma de reconocerlos es ver si están produciendo los frutos del Espíritu Santo: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza (Gálatas 5:22,23). Se reconocen no por lo que ellos digan, ni siquiera por el poder espiritual que tengan, se reconocen por la santidad de su carácter, por la forma como tratan a la gente con que se relacionan.

    • "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis." Mateo 7:15-20.

    Y la Biblia nos enseña también que estos falsos profetas los vamos a encontrar en todos los niveles, desde los más bajos hasta los más altos. El Nuevo Testamento menciona hasta falsos apóstoles, apóstoles que se ven muy santos, por el disfraz que usan, pero que son en realidad agentes de Satanás.

    • "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras." 2 Corintios 11:13-15.
    • "Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos." Apocalipsis 2:2.

    4.4. Es abominación ante Dios la adivinación, la magia y el espiritismo.

    Entre los dioses ajenos de los cuales el Dios verdadero nos ordena apartarnos están los adivinos, los magos, los hechiceros, y los espiritistas que consultan a los muertos. Nos ordena evitarlos, no porque sea falso que tengan poder, sino porque es falso que su poder provenga del Dios verdadero. Si tienen poder, pero es un poder que proviene del enemigo. El colmo de ignorar o de pasar por alto estas enseñanzas es la existencia de "iglesias cristianas espiritistas". Consultar a los muertos es ponerse en contacto con un poder de las tinieblas.

    • "Cuando entres a la tierra que el Señor tu Dios te da, no cometas los mismos actos repugnantes que practican esas naciones. Que no haya en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni nadie que practique la adivinación, ni sea agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni nadie que consulte a los muertos. Al Señor le repugnan todos los que hacen estas cosas, y precisamente por estos actos repugnantes el Señor tu Dios va a expulsar de tu presencia a estas naciones. Delante del Señor tu Dios debes ser perfecto, porque las naciones de las que vas a tomar posesión prestan oído a los agoreros y a los adivinos, pero a ti el Señor tu Dios no te permite hacer eso." Deuteronomio 18:9-14 RVC.

    4.5. El segundo mandamiento prohíbe la adoración de las imágenes y de las esculturas.

    Otros dioses ajenos muy populares son los dioses de algunas religiones que son representados por objetos como el sol, la luna, y las estrellas, o animales como las vacas y los elefantes, o seres humanos como los faraones y los emperadores romanos. El segundo mandamiento prohíbe representar estos objetos, animales, o personas con imágenes o con ídolos, y rendirles la adoración que solo debe ofrecerse al único Dios verdadero.

    • "No te harás imagen, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás ante ellas, ni las honrarás, porque yo soy el Señor tu Dios, fuerte y celoso. Yo visito en los hijos la maldad de los padres que me aborrecen, hasta la tercera y cuarta generación, pero trato con misericordia infinita a los que me aman y cumplen mis mandamientos." Éxodo 20:4-6 RVC.
    • "El día que el Señor les habló desde el fuego ustedes no vieron ninguna figura. Así que tengan mucho cuidado, para que no se corrompan al hacerse esculturas, o imágenes de alguna figura, o efigies de hombres o mujeres, o figuras de los animales que hay en la tierra, o figuras de las aves que cruzan los aires, o figuras de los animales que se arrastran por el suelo, o figuras de los peces que hay en el agua debajo de la tierra. No vaya a ser que levantes los ojos al cielo y, al ver el sol y la luna y las estrellas, y todas las huestes celestiales, sientas el impulso de inclinarte ante ellos y adorarlos. Todos ellos los ha concedido el Señor tu Dios a todos los pueblos debajo de los cielos; en cambio, a ustedes el Señor los tomó y los sacó de Egipto, de ese horno de hierro, para que sean su propio pueblo, como en efecto hoy lo son." Deuteronomio 4:15-20 RVC.
    • "Nuestro Dios está en los cielos, y él hace todo lo que quiere hacer. Los dioses de ellos son de oro y plata; son producto de la mano del hombre. Tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven; tienen orejas, pero no oyen; tienen narices, pero no huelen; tienen manos, pero no palpan; tienen pies, pero no caminan; ¡de su garganta no sale ningún sonido! ¡Iguales a ellos son quienes los fabrican, y todos los que en ellos ponen su confianza!" Salmo 115:3-8 RVC.
    • "Todos los que se dedican a hacer imágenes talladas no valen nada. Aun lo más valioso de ellos no sirve para nada. Y para confusión suya, ellos mismos son testigos de que esos ídolos no ven ni entienden. ¿Quién dio forma a un dios? ¿O quién fundió una imagen que para nada sirve?... Tala cedros y toma madera de ciprés y de encino, que son árboles que crecen en el bosque; y planta pinos, que la lluvia hace crecer. De estos árboles se sirve el hombre para quemarlos y entrar en calor; con ellos enciende también el horno para cocer panes; además, con esa madera se hace un dios, y lo adora; ¡fabrica un ídolo, y se arrodilla ante él! Parte de la leña la quema en el fuego; con parte de esa leña prepara un asado y come carne, y queda satisfecho; luego se calienta y dice: "¡Ah, al ver el fuego entré en calor!" Con la madera sobrante se hace un dios, un ídolo propio, y se postra delante de él y lo adora, y entre ruegos le dice: "Ponme a salvo, porque tú eres mi dios." Esa gente no sabe ni entiende. ¡Tienen cerrados los ojos, para no ver! ¡Cierran su corazón, para no entender! No se pone a pensar. No es capaz de razonar ni de entender, para decir: "Si parte de esta leña la quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y me la comí, ¿con el resto de esa leña voy a hacer algo abominable? ¿Voy a arrodillarme delante de un tronco de árbol?" Esa gente se alimenta con cenizas; su engañado corazón lo lleva a extraviarse, a no poner a salvo su vida, ni a decir: «¿Acaso no es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?»" Isaías 44:9,10;14-20 RVC.

    4.6. Otros pasajes bíblicos acerca de las imágenes.

    Hay varios otros pasajes bíblicos que no listamos aquí por ser bastante extensos, pero conviene saber en dónde están y haberlos leído al menos una vez para conocerlos. Son los siguientes: "Advertencia contra la idolatría" en Deuteronomio 4:15-40; "Los falsos dioses y el Dios verdadero" en Jeremías 10:1-16; y en Jeremías 44:1-19.

    Los pasajes bíblicos que explican con más detalle este mandamiento relacionado con la adoración de las imágenes y esculturas vienen en dos libros que solamente están incluidos en las biblias católicas. El culto a los astros, a las fuerzas de la naturaleza y a los ídolos viene en Sabiduría capítulos 13, 14 y 15, y en Baruc capítulo 6.

    4.7. Las imágenes están relacionadas con los demonios.

    Las primeras veces que lee uno estos pasajes bíblicos que hablan contra la idolatría, algunas personas se preguntan por qué le molestará tanto a Dios que se venere a objetos, animales, o personas que no tienen en sí mismos ningún poder. Por esta razón conviene explicar cuál es la raíz de esta situación. Como se explicó más arriba en el caso de los magos y hechiceros, el problema no es que sea falso que tengan poder, el problema es que es falso que el poder que si tienen sea del único Dios verdadero. Si tienen poder, pero no proviene de Dios. Veamos como lo explica la Biblia.

    • "Con dioses ajenos despertó sus celos; con sus repugnantes hechos provocó su ira. En vez de ofrecerle sacrificios a Dios, se los ofreció a los demonios, a dioses que nunca antes había conocido; a dioses nuevos, venidos de cerca, a los que sus padres nunca antes adoraron. Te olvidaste de la Roca que te creó; te olvidaste del Dios que te dio el ser. El Señor vio esto, y se encendió su ira, porque sus hijos y sus hijas lo menospreciaron. Entonces dijo: "Les daré la espalda. Voy a ver en qué terminan, porque son una generación perversa; son unos hijos inconstantes. Despiertan mis celos con sus ídolos; ¡provocan mi enojo con dioses que no son dioses! Pero yo también los provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; provocaré su enojo con una nación insensata." Deuteronomio 32:16-21 RVC.
    • "rindieron culto a sus ídolos, y eso los llevó a la ruina; ofrecieron a sus hijos y a sus hijas en sacrificio a esos demonios, y así derramaron sangre inocente; sangre que fue ofrecida a los dioses de Canaán, sangre que dejó manchada la tierra. Esos hechos los hicieron impuros, pues actuaron como un pueblo infiel." Salmos 106:36-39 RVC.
    • "¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?" 1 Corintios 10:19-22.
    • "¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo." 2 Corintios 6:15,16.
    • "Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos." Apocalipsis 9:20,21.

    4.8. No debe honrarse a Dios y a las imágenes al mismo tiempo.

    La Biblia advierte acerca de un error muy común a lo largo de la historia. Muchas personas temen alejarse del Dios verdadero, pero tampoco quieren alejarse de sus dioses ajenos, así que tratan de equilibrar su vida adorando a ambos, al Dios verdadero y a los dioses ajenos. Y por supuesto que la Biblia enseña que esto no debe de ser así. Transcribimos aquí un breve resumen, pero conviene después leer el pasaje completo en el libro de 2 Reyes 17:9-41.

    • "Pero esta gente también rendía culto al Señor, así que del bajo pueblo designaron sacerdotes para que ministraran en los altares de los montes, y éstos ofrecían los sacrificios de esa gente en esos santuarios. Rendían culto al Señor, pero también honraban a sus dioses, como acostumbraban hacerlo las naciones de donde habían sido tomados. Hasta el día de hoy, esta gente hace lo que siempre hizo: ni temen al Señor, ni cumplen sus estatutos ni sus ordenanzas, ni hacen lo que la ley y los mandamientos del Señor mandan hacer a los hijos de Jacob, cuyo nombre fue cambiado por el de Israel. Con los israelitas el Señor hizo un pacto, y claramente les ordenó: "Ustedes no temerán a otros dioses, ni los adorarán, ni les servirán, ni les ofrecerán sacrificios. Sólo me temerán a mí, el Señor, que con gran poder y con brazo extendido los saqué de Egipto. Sólo a mí me temerán y adorarán, y ofrecerán sacrificios. Siempre tendrán cuidado de poner por obra los estatutos, derechos, leyes y mandamientos que yo les di por escrito. No temerán a dioses ajenos. No olvidarán el pacto que yo hice con ustedes, ni temerán a dioses ajenos; me temerán a mí, el Señor su Dios, y yo los libraré del poder de todos sus enemigos." Pero ellos no escucharon, sino que siguieron practicando sus costumbres antiguas. Esos pueblos temieron al Señor y, al mismo tiempo, sirvieron a sus ídolos. También sus hijos y sus nietos siguieron las prácticas de sus antepasados, y así lo hacen hasta el día de hoy." 2 Reyes 17:32-41 RVC.

    4.9. Dios tiene grandes maldiciones para los que honran a las criaturas.

    La epístola del apóstol Pablo a los romanos nos advierte acerca de las consecuencias que sufren quienes honran y dan culto, o veneran o adoran, a las criaturas antes que al Creador. La advertencia consiste en que a quienes practican tales cosas, Dios los entregó a tres cosas detestables: los entregó a la inmundicia, los entregó a pasiones vergonzosas, y los entregó a una mente reprobada.

    • "Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican." Romanos 1:21-32 (Énfasis añadido por el autor).

    4.10. Los difuntos resucitarán en la segunda venida. Los difuntos están muertos, y comunicarse con los muertos es espiritismo.

    La Biblia enseña que las personas que han muerto van a resucitar al final de los tiempos, cuando regrese el Señor Jesucristo, y que mientras tanto no existe ninguna posibilidad de que se comuniquen los vivos con los muertos, ni los muertos con los vivos.

    • "Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero." Juan 11:23,24.
    • "Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras." 1 Tesalonicenses 4:13-18.

    La imposibilidad de que los vivos se comuniquen con los muertos, y de que los muertos se comuniquen con los vivos, lo explicó el mismo Señor Jesucristo con la historia del rico y Lázaro.

    • "Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos." Lucas 16:19-31 (Énfasis añadido por el autor).

    Ya vimos más arriba que intentar comunicarse con los muertos se llama espiritismo y que la Biblia prohíbe hacerlo. Los supuestos espíritus de los muertos con quienes los médiums dicen ponerse en contacto en las sesiones espiritistas, son en realidad espíritus de demonios, como se ve con mucha claridad en la historia del Rey Saúl y la pitonisa de Endor narrada en 1 Samuel 28:3-19; 31:1-5.

    4.11. Se deben de quemar los libros de magia, las imágenes y las esculturas.

    Debido a la relación que tiene la magia con los poderes de las tinieblas, quienes practicaban la magia y se convertían, en el Nuevo Testamento, entendían que debían de destruir todos sus libros de magia, aun cuando fueran muy costosos.

    • "Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata." Hechos 19:19.

    No solo los libros de magia debían destruirse, también debían destruirse las imágenes y esculturas de los dioses ajenos que hubieran tenido antes de conocer al único Dios verdadero.

    • "Echarás al fuego las esculturas de sus dioses, y no codiciarás su plata ni su oro, ni te quedarás con ello, para que no te sean un tropiezo, pues para el Señor tu Dios son algo repugnante. No llevarás a tu casa nada que sea repugnante, para que no seas destruido. Todo eso lo aborrecerás y lo desecharás, porque está condenado a la destrucción." Deuteronomio 7:25,26.

    4.12. Renunciar a la corrupción moral.

    Otras cosas que podrían considerarse dioses ajenos son algunas prácticas deshonestas que algunas personas tienen muy arraigadas porque están acostumbradas a verlas como algo normal, algo que "todo el mundo hace". La Biblia enseña que los creyentes deben obedecer a las autoridades, pagar los impuestos, no dar soborno, y en general no llamar bueno a lo que es malo.

    • "Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo. Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley." Romanos 13:1-8.
    • "El impío toma soborno del seno para pervertir las sendas de la justicia." Proverbios 17:23.
    • "No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos." Deuteronomio 16:19.
    • "¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!" Isaías 5:20.

    4.13. La única manera de vencer al mal es haciendo el bien.

    La Biblia enseña que debido a que Satanás es experto en hacer el mal, nunca podríamos ganarle tratando de vencerlo con el mal, debemos de vencerlo con el bien.

    • "No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal." Romanos 12:21.
    • "Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal." Romanos 12:16-21.

    4.14. Dios se compromete a enfrentar a nuestros enemigos si nosotros mantenemos una buena relación con Él.

    Aun cuando a primera vista parece que hacer el bien a nuestros enemigos puede traernos malas consecuencias, la Biblia enseña que, si nosotros nos ocupamos en obedecer al Señor, entonces Él se va a encargar de mantener a nuestros enemigos tranquilos, calmados, y en paz con nosotros.

    • "¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?" 1 Pedro 3:13.
    • "Si el Señor aprueba los caminos del hombre, hasta sus enemigos hacen la paz con él." Proverbios 16:7.

  9. Conclusión
  10. Esta lección se asemeja a las instrucciones escritas que nos entrega y nos explica detalladamente un profesor en una clase teórica, antes de ir al laboratorio en donde vamos a hacer el experimento siguiendo los pasos indicados en la teoría. La próxima lección ya no tendrá ninguna enseñanza bíblica nueva, sino que consistirá en varias reflexiones y oraciones mediante las cuales pondremos en práctica estas enseñanzas sobre el arrepentimiento con el propósito de hacer una transferencia completa del reino de las tinieblas al reino de la luz. Por supuesto que muchas personas se convierten, o nacen de nuevo, de maneras mucho más sencillas, pero en este curso lo queremos hacer con todo lujo de detalles.

    Tal vez convenga narrar aquí la experiencia de mi esposa con un rancherito que era vendedor ambulante de dulces con una pequeña vitrina portátil, el cual fue a la librería cristiana que atendía mi esposa, para comprar una calcomanía con una mariposa de muchos colores que decía "Nací de Nuevo" para pegarla en su vitrina. Le comentó a mi esposa que en el rancho donde trabajaba al meter el arado entre la tierra salían unos gusanos gruesos y negros, muy repugnantes, que cuando los pisaba olían muy feo, pero que esos mismos gusanos después de un tiempo hacían capullos en las ramas de los árboles y de ahí salían convertidos en bellas mariposas. Y dijo el rancherito que así había hecho el Señor Jesucristo con él, al sacarlo de la inmundicia en que vivía antes de conocer a Cristo y transformarlo en un hombre íntegro y honesto. Ese rancherito no necesitó predicaciones, ni estudios bíblicos, ni ningún curso avanzado de teología, para disfrutar de la maravillosa experiencia espiritual del Nuevo Nacimiento.